Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/27/2013 12:00:00 AM

Las heridas que dejó la elección de Zuluaga

El candidato presidencial del uribismo tuvo duras confrontaciones con Francisco Santos y José Obdulio Gaviria.

Minutos después de que Óscar Iván Zuluaga fue proclamado candidato presidencial por el Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe, el jefe principal de este nuevo movimiento político, afirmó que “aquí hay una familia unida y en expansión” cuya unidad se había consolidado, precisamente en la convención en la que se ungió al exministro caldense.

Pero más allá de los deseos del expresidente, no se puede ocultar que la elección de Zuluaga dejó a su paso, por lo menos, un par de heridas que tendrán que cicatrizar antes de que el candidato uribista afronte la campaña presidencial que tendrá como objetivo la retoma del poder.

Porque antes de la convención, Zuluaga sostuvo duros roces y enfrentamientos con dos de los hombres que también le han demostrado una profunda lealtad a Uribe, el exvicepresidente Francisco Santos y el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria, uno de los candidatos al Senado que tiene mayores opciones de obtener una curul en el Congreso, pues fue incluido entre los primeros 10 renglones de la lista cerrada con la que el uribismo llegará a las elecciones parlamentarias.

La primera gran fisura que se evidenció en el uribismo fue precisamente por la decisión del expresidente Uribe de ubicar en el noveno renglón de la lista de candidatos al Senado a José Obdulio. Su postulación no estuvo exenta de polémica y el exasesor fue blanco de dardos directos de diversos sectores políticos, caso del expresidente Andrés Pastrana, quien aseguró que el cartel de Medellín estaba representado en el uribismo, por cuenta de que José Obdulio es primo del extinto capo del narcotráfico Pablo Escobar.

Para sorpresa de muchos, Óscar Iván Zuluaga no fue indiferente a esta postulación y pareció ponerse del lado de los contradictores al pedirle a José Obdulio, en una carta abierta, que renunciara a su candidatura.

Para Zuluaga, la presencia de José Obdulio le hacía “mucho daño” al Centro Democrático y al entonces precandidato Francisco Santos, quien, según Zuluaga, era respaldado por el exasesor presidencial, a quien le pidió un “acto de grandeza” y declinar de su candidatura.

Aunque esa primera tensión fue resuelta por el propio Uribe, al parecer las diferencias continúan. A tal punto, que antes de cerrar la convención, el expresidente, quien reconoció que este proceso pudo haber dejado heridas, pidió cicatrizarlas.

“Un llamado que hago: Cualquier herida queda restañada. Llamo al Centro de Pensamiento Primero Colombia; a su director, José Obdulio Gaviria, a Fernando Alameda, que han defendido estas tesis con tesón en los momentos más difíciles y en los lugares más amenazados de la patria, a que desde esta noche se crucen un abrazo con Óscar Iván Zuluaga y con los equipos para que se continúe en la construcción de esta gesta de la victoria”, fueron las palabras de Uribe.

José Obdulio no estaba presente en el Pabellón 1 de Corferias cuando hizo este llamado al orden. Abandonó el recinto poco después que Fabio Echeverry anunció que Zuluaga había tenido el apoyo del 56 % de la convención.

La otra herida fue precisamente con Francisco Santos. El ex vicepresidente cuestionó la lealtad de Zuluaga con el expresidente Uribe por pedir la renuncia a José Obdulio. Pero sus mayores diferencias fueron por el cambio de reglas de juego para la elección del candidato único.

Aunque Santos aceptó la convención como mecanismo final, no pudo ocultar su malestar por la derrota que sufrió en el conclave uribista, y la forma como se desarrolló la convención ratificó que allí se le despojó de la posibilidad de ser candidato presidencial, la cual crecía a medida que se publicaban encuestas de intención de voto.

Por eso en el último discurso que pronunció en la convención, Santos se autoproclamó ganador de la misma y les pidió a los convencionistas que a la hora de votar tuvieran en cuenta que él era el candidato uribista con posibilidades reales de llegar a la Presidencia. “Aquí tienen al candidato que ya supera a Juan Manuel Santos en las encuestas”.

Santos no pudo ocultar en su rostro la decepción. Y salió del recinto con la convicción de que en la Convención se consolidó el golpe a su candidatura. Al menos, entre los seguidores de Pacho, se preguntaron por qué nunca se hizo público el número total de votos, cuántos obtuvo cada precandidato y por qué se limitaron a informar que Zuluaga había ganado con el 56%.

Santos no dijo una sola palabra frente al ofrecimiento del expresidente Uribe de posesionarse como jefe de debate de la candidatura presidencial, junto al otro precandidato, Carlos Holmes Trujillo, quien sí aceptó inmediatamente tal designación.

Aunque en la convención se reafirmó que el uribismo era una sola familia, hay algunos de sus integrantes que aún parecen no cicatrizar las heridas. Pues el abrazo entre Zuluaga y José Obdulio aún no se ha producido, y Santos no ha dicho si acepta ser el jefe de debate de la campaña presidencial.



¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.