Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2015/11/09 19:00

Ex M-19 califican de “exabrupto” la decisión del fiscal

Dos de sus antiguos dirigentes, que estuvieron a punto de ir a la cárcel por el Palacio de Justicia, rechazan la posibilidad de que se levanten indultos y amnistías, como lo sugirió el fiscal general.

Everth Bustamante Foto: Archivo SEMANA

Otty Patiño y Everth Bustamante hacían parte de la lista de 25 dirigentes del M-19 a quienes una juez sin rostro les ordenó su captura por los hechos del Palacio de Justicia. Eso fue en mayo de 1992. Hoy, 23 años después, vivieron un ‘déjà vu’. El fiscal Eduardo Montealegre anunció que se podrían tumbar las amnistías al M-19 si cometieron delitos de lesa humanidad o crímenes atroces, y que investigaría si eso, en efecto, sucedió.

La noticia no les generó tanta alarma como la que los sorprendió en la tarde del martes 19 de mayo de 1992. Ese día, una juez sin rostro llamó a juicio a 25 líderes del M-19 por delitos atroces, derivados del asalto y el incendio del Palacio de Justicia. Patiño, Bustamante y dirigentes como Antonio Navarro, Vera Grabe, Carlos Alonso Lucio yo Gustavo Petro estaban a las puertas de la cárcel, a pesar de que tres años antes la guerrilla obtuvo el perdón de esos delitos cuando aceptó desmovilizarse y reinsertarse en la vida civil y se acogió a la ley de amnistía del gobierno de Virgilio Barco. "Aquella vez nos causó mucha alarma, no sabíamos cómo proceder ni qué pasaría con nosotros. Todos sabían que el proceso de paz estaba en riesgo”, recuerda Patiño, quien en ese entonces era el segundo de la ADM-19, detrás de Navarro.

En aquel entonces el Gobierno y el Congreso buscaron una salida jurídica, rápida, que garantizara la estabilidad del proceso de paz. Humberto de la Calle, como ministro de Gobierno, y Álvaro Uribe, senador liberal, fueron los promotores de la llamada ley de reindulto. Posteriormente la Corte Suprema de Justicia desvinculó a la cúpula del M-19 con los hechos del Palacio de Justicia. Desde entonces se ha dado como “cosa juzgada”.

Por eso, ahora, las declaraciones del fiscal Montealegre no generarán tanta preocupación, pero sí total rechazo entre los exmiembros del M-19. Everth Bustamante, actual senador del urbismo, dice que sólo se pueden entender como un nuevo capítulo del “show mediático” al que “nos tiene acostumbrados el señor fiscal”. “No se entiende qué es lo que busca, debería dedicarse con discreción y seriedad a los procesos más importantes. Los miembros del M-19 que participaron y ordenaron el asalto al Palacio de Justicia pagaron con su vida ese error. Entonces que investigue desde la muerte de Jorge Eliécer Gaitán todos los graves hechos de violencia en Colombia”, dice.

Patiño no sólo se confesó “muy extrañado” con el anuncio, sino que lo denominó “un exabrupto”. Primero porque está cuestionando un fallo de la propia Corte Suprema de Justicia, que calificó la toma del Palacio de Justicia como un evento conexo al delito político. “Le está quitando seguridad jurídica a cualquier proceso de paz que se produzca en el país”, asegura.

Bustamante además considera “contradictoria” e “incoherente” la posición del fiscal Montealegre, que por un lado pretenda levantar el blindaje jurídico del proceso de paz más exitoso en 25 años, y por otro, premiar a quienes en esos cinco lustros han cometido los peores crímenes. “Quién lo entiende, quiere castigar un proceso de paz exitoso y darles la impunidad a las FARC, que han causado miles de crímenes y secuestros”, dice.

Lo que sí reafirman los ex del M-19 es su disposición de atender cualquier llamado de la justicia. “Como testigos, no como acusados”, aclara Patiño. “Ya he entregado dos veces mi versión de los hechos en la Fiscalía, estoy dispuesto a concurrir cuantas veces sea necesario”, puntualizó

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