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| 10/7/2017 10:15:00 PM

Efecty: la caída de una empresaria estrella

Cuando estalló el escándalo de los Papeles de Panamá, hace año y medio, en Colombia resultó salpicada la empresaria Luz Mary Guerrero y su firma Efecty. Hoy la Fiscalía la acusa de graves delitos. ¿Deben temblar otros empresarios?

Luz Mary Guerrero, haciendo honor a su apellido, ha dado muchas batallas en la vida, incluyendo varios enfrentamientos familiares. En Servientrega, la empresa que creó con su hermano Jesús, hace 35 años, también ha enfrentado muchas dificultades y obstáculos en el camino, y ha podido superarlos. Sin embargo, ahora la empresaria tendrá que dar su batalla más dura, la que nunca imaginó, y esta vez ante la Justicia.

La semana pasada, la Fiscalía General la detuvo, acusada de delitos de falsedad ideológica en documento privado, estafa, administración desleal, fraude procesal, enriquecimiento ilícito de particular, lavado de activos y concierto para delinquir. Todos tan graves que combinados podrían darle cárcel hasta por 20 años.

La noticia cayó como una bomba en el país, pues se trata de una empresaria largamente premiada. Tiene un récord de más de 25 distinciones y reconocimientos por su labor como mujer emprendedora y comprometida con el desarrollo social del país. Otros tantos premios acumula Servientrega como uno de los casos más destacados de éxito empresarial.

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Más allá de las peleas con sus hermanos por temas relacionados con la propiedad y el manejo del Grupo Servientrega –ampliamente reportados en la prensa–, puede decirse que muchos ven a Luz Mary como una empresaria ejemplar. Por su parte, las marcas Efecty y Servientrega gozan de un gran reconocimiento en el país, pues se han vinculado a muchas campañas, entre ellas al deporte.

Pues bien, esos pergaminos y honores se ven hoy opacados por los problemas. Estos líos tienen que ver directamente con las compañías Efectivo Ltda. (a la cual pertenece la marca Efecty) y Circulante (en liquidación), que según la Fiscalía incurrieron en presuntas actividades ilegales de diversa índole por medio de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca, de la cual eran clientes.

Además de Luz Mary Guerrero, accionista de estas dos empresas (pertenecientes a Servientrega), fueron capturados, del mismo grupo, Sara Guavita Moreno, representante legal suplente de Servientrega; Marta Inés Moreno y Jorge Humberto Sánchez Amado, contadora y revisor fiscal de Efectivo y Circulante, respectivamente. La misma actuación cobijó al ciudadano ecuatoriano Juan Esteban Arellano Rumazo, representante legal de Mossack Fonseca en Colombia.

Todo este asunto se remonta a abril de 2016 cuando se conoció la filtración de los millones de documentos del bufete de abogados panameño Mossack Fonseca, en lo que se llamó internacionalmente los Papeles de Panamá. En el mundo entero muchas empresas y personas quedaron expuestas como posibles evasores de impuestos en algunos casos, o como sospechosos de ilícitos aún más graves. A nivel mundial, hizo la revelación el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) y en el país su socio colombiano Connectas. En ese momento, entre los nombres que saltaron a la palestra estaban precisamente Luz Mary Guerrero, Servientrega y Efecty.

A raíz de las denuncias, la Fiscalía inició una investigación con el apoyo de la Dian y las autoridades de Panamá. La idea era evaluar si los clientes de esa firma habían incurrido en posibles conductas penales. Y encontró que la oficina de Mossack Fonseca en Bogotá, entre 2010 y 2016, ofreció dentro de sus productos un elaborado entramado financiero y societario dirigido a venderles a empresas colombianas facturas falsas expedidas por sociedades en el exterior.

Comprobó, además, que dichas firmas extranjeras eran meras fachadas controladas por Mossack Fonseca, con las cuales las compañías colombianas, entre ellas Circulante y Efectivo, firmaron contratos por servicios ficticios que nunca les prestaron. Si bien las sociedades fachada (hay información de siete) se encontraban radicadas en Panamá, Costa Rica, España e Inglaterra, los giros correspondientes al pago iban a una misma entidad financiera en las islas Bahamas.

Estos servicios ficticios permitían a las empresas en Colombia mostrar una contabilidad falsa para reducir sus impuestos. Y en contraprestación Mossack Fonseca Colombia, en asocio con su casa matriz en Panamá, cobraba un porcentaje que oscilaba entre el 2,5 y el 4 por ciento del valor de las facturas, según el país donde estuviera la empresa fachada.

Una vez cobraba la comisión, Mossack Fonseca enviaba los recursos a otros países según las instrucciones de sus clientes. Esto permitía ocultar el verdadero destino de los dineros e intenciones de ellos. En el caso de Efecty, los investigadores comprobaron que la plata llegó a cuentas de Luz Mary Guerrero en Panamá y Estados Unidos.

La Fiscalía tiene evidencia de que al menos 14 sociedades colombianas habrían acudido a este método para transferir irregularmente recursos fuera de las empresas, falsificando así su contabilidad con conocimiento de representantes legales, contadores y revisores fiscales. De estas, siete están en proceso de investigación. Según Andrés Jiménez, delegado de la Fiscalía para las finanzas criminales, con esa contabilidad falsa esas firmas manipulaban las declaraciones de renta para engañar a la Dian.

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Se estima que, con esta modalidad, las empresas del grupo Servientrega habrían desviado y ocultado 4,5 millones de dólares. Los correos a los que tuvo acceso la Fiscalía demostraron que hicieron más de 50 giros por montos promedio de 50.000 dólares, correspondientes a los pagos por los servicios prestados por las supuestas asesorías. Las empresas analizadas hasta ahora en Colombia habrían desviado en total recursos por 10 millones de dólares.

El consorcio de periodistas (Connectas) también reveló en su momento la compra de facturas falsas (conocida como refacturación), en los documentos filtrados hace un año. Así quedó registrado en un correo. “La factura la debemos emitir mañana 31 de mayo por los siguientes valores: Efectivo Ltda. US$ 375.000… El concepto de la factura a emitir es servicios y consultoría en investigación de mercados… utilicemos cualquiera de las compañías de Nevada. Circulante US$ 875.000. El concepto de la factura a emitir es consultoría asistencia técnica en sistemas para países de Centroamérica y el Caribe… Utilizamos la compañía de Panamá para un total de US$ 1.250.000”.

Como se ve, Luz Mary Guerrero está en un lío de marca mayor. Los investigadores señalan que, al esconder utilidades y desviarlas fuera del país, además de engañar al fisco, también pudo afectar a los otros socios de la empresa.

Y a propósito de esto, una vez se conoció la captura de Luz Mary, su hermano Jesús, quien hace poco se lanzó a la política como candidato a la Presidencia (2018-2022), emitió un comunicado en Twitter en el que deja claro que desde hace tiempo los dos socios de Servientrega partieron cobijas. En su corto pronunciamiento, Jesús Guerrero señala que lamenta profundamente las dificultades judiciales que está padeciendo su hermana como representante legal de Efectivo Ltda. y Circulante, pero aclara que la comunicación con ella está cortada desde hace varios años a raíz de las divergencias conocidas sobre el manejo de las empresas.

La verdad es que alrededor de Servientrega los lazos familiares se rompieron hace mucho tiempo. También los hermanos Purificación, Carlos, Eugenio y Rosa Helena Guerrero en su momento reclamaron derechos sobre la compañía (un 20 por ciento). Después de muchos intentos por lograr un arreglo por las buenas con sus hermanos, Purificación y Carlos decidieron llevar a Luz Mary y a Jesús a los tribunales. En diciembre de 2008 fue admitida la demanda contra Servientrega, Luz Mary y Jesús Guerrero cuyas pretensiones ascendían a 186.000 millones de pesos. Sin embargo, finalmente, la demanda no prosperó.

Aunque en ese momento Jesús Guerrero estaba en el mismo bando de su hermana Luz Mary, pronto también esta relación se rompió. Recientemente Chucho (como le dicen sus más cercanos) la demandó para reclamarle utilidades en la operación de Servientrega. Se estima que la cuenta que considera pendiente asciende a alrededor de 200.000 millones de pesos. Aunque es socio, por los roces está fuera de la administración de la compañía.

Puede leer: La feria de las facturas que según la fiscalía se presentó en Efecty

La verdad es que la historia de Servientrega, líder en Colombia en soluciones de  logística como  recolección, transporte, almacenamiento, empaque y distribución de documentos y mercancías, ha estado marcada por los enfrentamientos de una familia de origen campesino, conformada por 11 hermanos oriundos de Jenesano, Boyacá, que durante años han dado ejemplo de tesón y empuje empresarial.

Muchas páginas se han escrito sobre esta compañía y sus accionistas, los Guerrero, y todo indica que queda mucha tela por cortar. Lo importante ahora es preservar una compañía que genera más de 28.000 empleos, aunque muchos ya temen por el daño colateral que este escándalo causará en esta organización. Ojalá que no sea así.

¿cárcel para los evasores?

Todavía no. Luz Mary Guerrero acabó detenida por otros delitos. Sin embargo, su caso es un campanazo para algunos que no se han dado cuenta de que el mundo ha cambiado y ya no hay escondederos.

Colombia y muchos otros países del tercer mundo han tenido una tradición de ligereza en materia de declaraciones de renta. Tener dinero no declarado en el extranjero era un tema de conversación sin misterio en el estrato seis y en el mundo empresarial. Evadir impuestos era, en cierta forma, considerado un pecado venial, cuyo máximo riesgo era pagar una multa.

Hasta hace cinco años muchas de las prácticas evasoras eran el pan de cada día tanto para individuos como para algunas empresas en Colombia. Era sencillo esconder activos fuera del país, pues quedaban protegidos en paraísos fiscales. Estos garantizaban que esos guardados no serían descubiertos, pues no existían acuerdos de intercambio de información obligatorios y había múltiples formas de tener esos depósitos sin que se pudiera rastrear el beneficiario real. Mecanismos como la reserva bancaria y acciones al portador eran de uso rutinario a nivel de personas naturales. En cuanto a personas jurídicas, en ocasiones se conformaban estructuras societarias entre Colombia y otro país que permitían transferir platas al extranjero. Esa modalidad podía ser tanto legal como ilegal dependiendo, entre otros, de si las sociedades estaban declaradas o si la facturación era real o ficticia.

Luz Mary Guerrero probablemente creía que solo evadía impuestos. Sin embargo, la telaraña que tejió para sacar plata del país y arreglar sus balances la llevó a cometer varios delitos que hoy la tienen a las puertas de la cárcel. La mayoría de las personas de los Papeles de Panamá estaban en situaciones menos graves. Muchos tenían declarados los bienes ubicados en el exterior y otros normalizaron sus obligaciones ante el fisco al pagar la penalidad y aprovechar el beneficio de impuestos que les ofreció la Dian.

Todavía algunos contribuyentes mantienen activos ocultos y no los presentaron oportunamente en su declaración de renta. Estas personas tienen hasta el final de este año la oportunidad de acogerse a los beneficios del impuesto de normalización tributaria si pagan solo el 13 por ciento como impuesto por dichos bienes o activos, más un porcentaje por extemporaneidad. Si lo dejan para el año entrante, ya no tendrán esta gabela y se verán expuestos a una multa del 200 por ciento del impuesto a cargo, más los intereses por extemporaneidad. Es decir, la sanción puede equivaler al 100 por ciento de la suma que no declararon. En todo caso, estas personas con infracciones tributarias tienen que vérselas con la Dian.

Ahora bien, la situación pasa de castaño oscuro para aquellas personas naturales y jurídicas que fueron detectadas usando empresas fachadas en el exterior y facturas falsas (refacturación) con el ánimo de alterar la contabilidad con mayores costos para pagar menos impuestos. En este caso el asunto es a otro precio, pues tienen que responderle a la Fiscalía. Entonces la evasión de impuestos se agrava con los delitos de fraude procesal, falsedad en documento y posiblemente otros.Según Andrés Jiménez, delegado de la Fiscalía para las finanzas criminales, dada la diversidad de conductas e información relacionada con Mossack Fonseca encontrada en correos electrónicos y otros documentos, el ente acusador continúa investigando la posible comisión de otras conductas delictuales bajo la excusa de servicios de asesoría de esa firma.

De hecho, la Fiscalía tiene evidencia de que al menos 14 sociedades colombianas habrían acudido a este método para transferir irregularmente recursos fuera de las empresas, falseando así su contabilidad con el conocimiento de representantes legales, contadores y revisores fiscales. Por ese procedimiento estas empresas manipulaban las declaraciones de renta presentadas a la Dian, que no reflejaban la realidad.

Tras los hallazgos en el caso de Mossack Fonseca, la Fiscalía citó a interrogatorio al abogado tributarista Giovanni Mauricio Vargas Uribe, y anunció que hará imputaciones por falsedad ideológica en documento privado a quienes se desempeñaban para la época de los hechos como representantes legales, contadores y revisores fiscales de las siguientes empresas: Sociedad Inversiones Zambrano Pinzón Asociados; Artextil; Sociedad El Heraldo; Rymel Ingeniería Eléctrica y la Sociedad Medicina Nuclear Diagnóstica.

La imputación de cargos a esas personas y a esas sociedades son un campanazo para muchos. Al fin y al cabo, Mossack Fonseca es solo una sociedad y hay docenas o incluso centenares en el mundo que han prestado servicios parecidos. En la actualidad, múltiples acuerdos de intercambio de información financiera entre países harán que en el futuro salga a la luz pública documentación que hoy sus dueños consideran protegida.

Cada día hay menos escondederos para los evasores. Los bancos ya no solo exigen el nombre del beneficiario real de todas las transacciones de sus clientes, sino que también están pidiendo pruebas de que han declarado esos dineros a las autoridades tributarias. Cualquier giro internacional, por insignificante que sea, tiene que estar acompañado de una justificación dispendiosa. En este contexto, hasta abrir una simple cuenta personal en un banco internacional es muchas veces una complicación.

El principal cambio es que antes las autoridades no tenían las herramientas para descubrir a los evasores y ahora sí. Andrés Jiménez afirma que la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez ha reforzado el área de finanzas criminales, que investiga los delitos económicos, con expertos contadores, tributaristas y financistas que entienden cómo va el agua al molino.

En Colombia, por ejemplo, el 29 de septiembre pasado culminó la primera fase de intercambio de información de carácter tributario con 36 países (incluido Estados Unidos).

Para la Dian esta es una herramienta clave para detectar contribuyentes que pretenden utilizar figuras para ocultar sus activos en otras jurisdicciones con el fin de evadir impuestos en el país. La Dian ya tiene en su poder la información correspondiente a 2016 de los activos financieros que los residentes fiscales colombianos tienen en Estados Unidos, y envió lo correspondiente a los bienes que poseen los residentes fiscales de dicho país en Colombia. Igualmente hizo el intercambio con las otras 35 jurisdicciones. En 2018, la Dian obtendrá datos de 62 países.

Como quien dice, los colombianos que han gozado en la fiesta de la tributación flexible no solo tendrán que preocuparse por las medidas adoptadas en los países donde tienen depósitos escondidos, sino también por las que vienen aplicando las propias autoridades en Colombia.

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