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| 2/12/2006 12:00:00 AM

Pelea estrato 10

La Fiscalía está próxima a definir una pelea a muerte entre dos ex ministros y dos grandes empresarios, quienes se acusan entre ellos de uso indebido de información privilegiada.

Cuando el industrial Armando Lloreda Zamorano se acercó a su amigo el ex ministro de Minas y Energía, Luis Carlos, el 'Chiqui', Valenzuela, en 2002, pensó que entre los dos iban a hacer el negocio de su vida. Ahora, tres años después, no sólo se acabó esa amistad, sino que ambos se han denunciado penalmente. Y ninguno parece estar dispuesto a reconciliarse. En pocas palabras, la disputa se debe a que Lloreda cree que Valenzuela y sus socios le quitaron un negocio de cinco millones de dólares. Todo se remonta a la compra de unas acciones de la empresa Transgás de Occidente, que transporta gas natural por gasoducto entre Mariquita y Cali. Lloreda, que es accionista de esa empresa, se enteró de que algunos de sus socios estaban interesados en vender su participación, entre otros, la firma Fluor Daniel. Para Lloreda era muy buen negocio. Por ser socio tenía la primera opción de compra y la posibilidad de adquirir las acciones baratas y revenderlas a 1,15 dólares con una importante utilidad. Pero le faltaba conseguir ese cliente a quien vendérselas. Por eso acudió a su amigo de confianza el 'Chiqui' Valenzuela, dueño de la firma de banca de inversión Sumatoria. De ésta hacen parte también el ex ministro de Defensa Luis Fernando Ramírez y el ex viceministro de Minas y Energía Felipe Riveira. El compromiso de ellos era encontrarle un cliente a Lloreda. A cambio, recibirían como pago una pequeña participación accionaria en Transgás. Lloreda le tenía la confianza suficiente al 'Chiqui' para contarle hasta los mínimos detalles del negocio. Sus lazos de amistad eran tan fuertes que en la época en que el industrial era dueño de Corfivalle nombró a Valenzuela como presidente de la corporación. Y como es la práctica normal en estos casos, firmaron entre ellos un acuerdo de confidencialidad el 4 de diciembre de 2002. Lo mismo hicieron Sumatoria y Transgás. Esto se hizo para que cada una de las partes mantuviera bajo reserva toda la información que no fuera de conocimiento público. Con los datos en la mano, el 'Chiqui' empezó a buscar comprador para las acciones. Pero fracasó en el intento. El único cliente que consiguió no estaba dispuesto a pagar los 1,15 dólares por acción que pedía Lloreda y no hubo negocio. En febrero de 2003, Lloreda vuelve a contactar al 'Chiqui'. Esta vez porque se entera de que otro socio, la firma francesa Spie Capag, se va del país y quería vender los 4,5 millones de acciones que tenía en Transgás. De nuevo el 'Chiqui' tenía que conseguirle un cliente y tenía que ser antes del 29 de mayo, día en que se le vencía a Lloreda la opción de comprarle las acciones a Spie Capag. Pero el día llegó y el negocio para Lloreda murió por falta de comprador. Sin embargo, ese día nació otro negocio: el 'Chiqui' y sus socios compraron todas las acciones de Spie Capag. ¿Cómo lo hicieron? ? El negocio del 'Chiqui' Cuatro meses atrás, mientras hacían las veces de banqueros de inversión para Lloreda, el 'Chiqui' y sus socios crearon las empresas Gasolar y Portgás. Ambas sociedades fueron constituidas el mismo día, enero 21 de 2003, con un capital de un millón de pesos cada una. Con esas empresas compraron las acciones de los franceses de Spie Capag en Transgás. Para la plata contaron con el músculo financiero del empresario David Seinjet Neirus, mayor accionista de Ingenio La Cabaña, quien desembolsó cerca de tres millones de dólares. Cuando Lloreda se enteró de lo sucedido, los denunció penalmente por los delitos de uso indebido de información privilegiada, y divulgación y empleo de documentos reservados. "Yo conocí a Luis Carlos y confiaba en él plenamente. Estoy seguro de que utilizaron la información que yo tenía para hacer mi negocio", dijo a SEMANA el industrial vallecaucano. Por su parte, Valenzuela y compañía dicen que no hubo lugar a información privilegiada de ningún tipo, pues la información financiera de Transgás la conocían de tiempo atrás y que además era de acceso público. Eso es lo que han sostenido en las indagatorias a la fiscal delegada ante la Corte Suprema, Martha Luz Hurtado de Osorio. Sumatoria también denunció a Lloreda y el proceso está en otra Fiscalía. "Por injuria y calumnia, decidimos también denunciarlo a él penalmente. Lloreda, como miembro de la junta directiva de la compañía, ya había comprado y vendido acciones de Transgás con información privilegiada", le dijo a SEMANA el ex ministro Valenzuela. El quid del asunto es hasta dónde llega el límite de la información privilegiada en el mundo de los negocios. Para Lloreda, el verdadero valor de la información no estaba tanto en las cifras financieras, como en la idea de un negocio que él mismo ideó y que terminó en manos de otros. Para el 'Chiqui', en cambio, no existen tales límites. Los fiscales decidirán quién tiene la razón. Lo cierto es que si fallan en contra del 'Chiqui' y sus socios, sería la primera vez que en Colombia se sienta jurisprudencia sobre este tipo de casos. Lo único que queda claro, por ahora, es que estos importantes hombres de negocios y de la vida pública que fueron durante años uña y mugre, terminaron como el agua y el aceite.
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