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| 11/24/2015 9:15:00 AM

Piden condenar a oficial por falsa desmovilización durante gobierno Uribe

La Fiscalía le pidió a la Corte Suprema de Justicia condenar al general (r) Lelio Fadul Suárez Tocarruncho por la supuesta falsa desmovilización del Bloque Cacica La Gaitana de las FARC.

La supuesta falsa desmovilización que protagonizó todo un frente de las FARC en el 2006 vuelve a ser noticia. El mismo proceso que llevó al asilo al comisionado de Paz del gobierno Uribe, Luis Carlos Restrepo, metió en líos judiciales a integrantes de las Fuerzas Militares, entre ellos el general (r) Lelio Fadul Suárez Tocarruncho, luego de que la Fiscalía pidió condenar al oficial.

Se solicitó a la Corte Suprema de Justicia que lo juzgue por los delitos de peculado por apropiación en favor de terceros, porte ilegal de armas de fuego, porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas y fraude procesal.

Para el ente investigador, no hay duda de que el oficial (r) de inteligencia militar contribuyó al establecimiento de esta supuesta escena teatral en la que, aparentemente, exparamilitares y civiles se hicieron pasar como guerrilleros para simular la desmovilización de todo un bloque de las FARC.

En el 2006, cuando la popularidad del entonces presidente, Álvaro Uribe, alcanzaba niveles insospechados, la noticia sobre la desmovilización de todo un frente guerrillero dejó boquiabiertos a más de uno. Los seguidores del uribismo lo interpretaron como una muestra del nivel de acorralamiento en el que la seguridad democrática tenía sumido a la subversión y los más escépticos no se creyeron el cuento.

Para los críticos del Gobierno, la desmovilización del bloque Cacica La Gaitana tenía su gato encerrado. Para ellos, era inconcebible que todo un grupo de combate de la subversión decidiera dejar las armas.

Años más tarde, desmovilizados de grupos armados ilegales empezaron a retratarle a la Fiscalía que esa entrega masiva era una pantomima. Según muchos de esos testimonios, la entrega de armas y el sometimiento de esos supuestos 62 guerrilleros era una pieza teatral que habría podido dejar sin aliento al más avezado director.

Ahí cayó el excomisionado de Paz Luis Carlos Restrepo y otros representantes del oficialismo como el general (r) Suárez Tocarruncho. Ambos fueron vinculados a una investigación que, meses después, los llevó a los estrados judiciales, donde actualmente son juzgados por estos hechos.

El excomisionado contó con una mejor suerte. Las autoridades de otro país lo consideraron un persegudio político y le concedieron asilo, con lo que se evitó la cárcel. La historia del general (r) ha sido un tanto más dramática, pues ha tenido que enfrentarse cara a cara con fiscales y representantes de otros organismos oficiales que piden su condena.

Así lo hizo la Procuraduría y ahora la Fiscalía. Para las dos autoridades, está probado que el exuniformado tiene parte de responsabilidad en la probable burla de la que fueron víctimas la sociedad colombiana y sus instituciones.

En sus alegatos ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, el organismo investigador trató de convencer a los magistrados de que Suárez Tocarruncho participó en la consecución de las armas con las cuales se simuló esta desmovilización. Eso sin contar con que los dineros para financiar esta escena salieron del erario.

En los próximos meses, la Sala Penal del alto tribunal deberá dar a conocer el sentido del fallo. En audiencia pública, deberá señalar si impone o no una sentencia condenatoria. Si decide lo segundo, citará a una nueva diligencia en la que determinará la pena. 
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