Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2004/01/19 00:00

Pilatunas peligrosas

Tres pequeños bumangueses se convirtieron en extorsionistas después de ver un programa de televisión.

Los niños colombianos traviesos ya no se limitan a timbrar en las puertas del barrio y salir corriendo. La realidad violenta de guerra, secuestros y extorsiones, retratada en programas de televisión que se emiten en horarios familiares, les da ideas de diabluras mucho más graves. Así, en el barrio los Comuneros de Bucaramanga, Edison, Freddy y Rubén Francisco*, de 13, 9 y 9 años, respectivamente, imaginaron una forma muy sencilla de ganarse unos pesos para comprar golosinas. Podían amenazar a doña Berta, la vecina de la calle 10, con acabar con su vida o la de sus perros a cambio de dinero. Los niños creían que doña Berta era muy adinerada porque tenía varios perros y uno de los pequeños había oído decir que ella tenía un familiar rico. El 13 de enero, los pilluelos le escribieron una carta amenazante y esperaron a que saliera para misa, para dejársela en su casa. Cuando la mujer volvió encontró una nota en una hoja de cuaderno rayado llena de tachones y errores de ortografía: "Cucha. si usted no quiere correr peligro o sus perros. Haga lo que le decimos. 1. No llame a la policía. 2. eche 25.000 pesos en un sobre de carta y póngalos en el arbol de la casa del lado izquierdo. 3. Esto es una amenaza tiene que ponerlos el dia jueves 15 de enero del 2004 a las 2:00 pm sino los pone atenguanse a las consecuencias", decía. Lo que los pequeños no imaginaron fue que ese mismo día, doña Berta se comunicó con la policía y le contó lo sucedido. Un agente de la dirección antisecuestro y extorsión Gaula atendió el caso. Al día siguiente, uno antes de que se cumpliera el plazo dado por los pequeños extorsionistas, doña Berta encontró una nueva carta. "Oiga cuchita. acuerdese que es mañana o jueves a las 2:00 PM. sino atenguase a las consecuencias. estamos hablando en serio. coordialmente: Zicarios". A la 1:30 de la tarde del jueves, la jefatura de la Policía ordenó un plan antiextorsión y todo quedó dispuesto para atrapar a los delincuentes cuando fueran a recoger el sobre. A las 2:00 de la tarde, doña Berta cruzó la calle, dejó el dinero en el árbol y volvió a entrar a su casa. Los niños estaban mirando cómo se desarrollaba su plan desde la otra esquina. Cuando doña Berta desapareció, le dieron la vuelta a la cuadra, tomaron el sobre y se devolvieron evitando pasar frente a la casa de su víctima. En ese momento la policía los detuvo y les avisó a sus padres, que llegaron al poco tiempo. Los agentes, los menores y sus papás se dirigieron a la sede del Gaula. Allí los niños les contaron a las autoridades que habían escogido a doña Berta porque sus perros se orinaban en los jardines de sus casas, y que su intención era repartirse el dinero entre todos. La idea de la extorsión la habían sacado de un programa de televisión que veían regularmente. En este momento, Edison, Freddy y Rubén Francisco se encuentran en un reformatorio del Instituto de Bienestar Familiar. Sin duda se trata de los extorsionistas apresados más pequeños de la historia. Muchos no han dudado en culpar al programa que veían, pero la verdad es que en un país como Colombia, en el que suceden hechos tan horribles es muy difícil mantener a los niños aislados de temas tan recurrentes como la extorsión, incluso escondiendo la televisión. *Los nombres de los menores han sido cambiados.

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