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| 2/11/2016 11:24:00 AM

Santos inicia campaña por el plebiscito

En Mompox (Bolívar), al dar inicio a la construcción del alcantarillado del pueblo, el presidente de la República pidió un favor: votar por el ‘sí’ en el referendo por la paz.  

Aún la Corte Constitucional no se pronuncia si el plebiscito por la paz tiene el carácter vinculante para refrendar los acuerdos que alcancen gobierno y la guerrilla de las FARC. Tampoco ha sido convocado el pueblo colombiano para que acuda a las urnas. Y menos aún se ha firmado el acuerdo definitivo en La Habana, donde, entre otras, las partes deberán acordar la forma en la que los ciudadanos deban pronunciarse. Pese a ello, este jueves, el presidente Juan Manuel Santos, pareció dar inicio formal a la campaña por el plebiscito.   

No de otra manera podría entenderse el discurso que pronunció en la plaza principal de Mompox, ese municipio de Bolívar que no solo es monumento nacional, sino que desde 1995 es patrimonio de la Humanidad, declarado por la Unesco.  Allí, el presidente Santos, en la sexta visita que hacía a este pueblo, reclamó de todos los mompocinos el votó a favor del ‘Sí’ en el plebiscito por la paz. "Es la primera vez en la historia que un presidente ha venido seis veces a Mompox", dijo con lo que se ganó una estruendosa ovación.

Santos viajó a Mompox para firmar el acta de inicio de la construcción del alcantarillado para el pueblo. Recordó que durante los cinco años y medio que lleva de presidente, el departamento de Bolívar pasó del 20% de cobertura en agua potable al 95%. 

Ratificó sus compromisos en mejorar la calidad de la educación y sacó pecho de haber decretado la gratuidad en los colegios públicos, y de haber conectado con fibra óptica y banda ancha todos los municipios del país “Para que los niños de Mompox tengan el mismo acceso que los niños ricos de Cartagena”. Aseguró que la paz no se construye en La Habana, sino con las obras públicas que en realidad le sirvan a la gente.

Tras ese inventario, y los nuevos anuncios como la inversión de $138.000 millones para el acueducto y alcantarillado en los municipios de Turbaco, el presidente con la mayor franqueza pidió un favor: “Se viene un plebiscito donde el pueblo decidirá si quiere la paz o no. Necesito que salgan a decir eso, que ayuden a decir sí quiero la paz y no a otros 20 años de guerra”. Y agregó: “quiero entregar un país en paz”.

La invitación de Santos cobra relevancia porque, por primera vez, redujo el debate electoral que se prevé en una muy sencilla discusión: “sí o no” a la paz. Seguramente, para la oposición (el uribismo), esto será asunto de mayor  controversia, pues podría generar una inconveniente confrontación entre amigos y enemigos de la paz.  

Esta primera manifestación pública, en la que Santos directamente pidió el voto por el sí al plebiscito, se produce cuando, en la Mesa de La Habana, apenas se está a las puertas de la discusión del último punto de la agenda de negociaciones, el del fin del conflicto, que precisamente incluye los temas de implementación verificación y refrendación de los acuerdos de paz.

En ese capítulo, el acuerdo general estableció que el mecanismo de refrendación deberá ser acordado de forma bilateral, es decir, por cada una de las partes. El plebiscito ha sido propuesto por el gobierno, pero las FARC lo han rechazado una y otra vez, e incluso lo calificaron como un error político. Es lógico, la guerrilla no sale de la orilla de la Constituyente.  

Pero el discurso de Mompox, además, se produce apenas dos días después de que el presidente Santos anunciara que “habrá plebiscito, gústeles o no a las FARC”. Por eso, se podría decir que el mandatario inició la campaña por el sí a la paz. 

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