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| 3/10/2012 12:00:00 AM

¿Podrá la tecnocracia?

Más de diez viceministros del gobierno Santos no llegan a los 40 años, cuentan con maestrías y doctorados y la mayoría ha hecho carrera en el sector público. En este gobierno, los tecnócratas se la juegan toda.

Después de 20 años estudiando en bibliotecas en Alemania, al otro día de mi posesión me monté en un helicóptero por primera vez para ir a negociar con los campesinos de Tarazá". Así recibió el sector público al viceministro de Justicia, Jorge Fernando Perdomo, que con apenas 37 años tiene estudios postdoctorales en la Universidad de Frankfurt. Nunca había trabajado en el Estado, pues su vida había estado dedicada a la academia como profesor de Derecho Penal en el Externado.

Como Perdomo, hay otros viceministros del gobierno Santos que se destacan por su amplia preparación académica, su juventud y compromiso con el sector público. Por ejemplo, Tomás González, viceministro de Minas, tiene un doctorado en la Universidad de Londres; Luis Felipe Henao, el 'vice' de Interior, con solo 34 años, ya completó un doctorado en la Universidad de Salamanca, y Felipe Targa, mano derecha de Germán Cardona en Transporte, es candidato a un Ph.D. en la Universidad de Maryland a sus 36 años.

Las 'vices' no se quedan atrás. Ana Fernanda Maiguashca, del Ministerio de Hacienda, tiene un MBA de la Universidad de Columbia; Paula Acosta, viceministra de Salud, con apenas 35 años ya tiene dos maestrías, la última de Georgetown, y Diana Quintero, la más joven del Ministerio de Defensa, completó una maestría en Administración Pública en la Universidad de Harvard a sus 34 años. Y Yaneth Giha, también viceministra de Defensa, es economista de Los Andes con estudios de maestría en King's College en Londres. Esta camada, cortada con la misma tijera, no ha perdido el tiempo, pues además de sus estudios, la mayoría ha hecho carrera en instituciones como el Banco de la República, el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional.

Este perfil técnico es la norma y no la excepción de los viceministros de Santos. A este grupo se le unen personas como Adriana Soto, viceministra de Ambiente, con casi 20 años de experiencia en su campo, y Mauricio Olivera, el viceministro de Empleo y Pensiones, que cuenta con doctorado de George Washington University, entre otros. Por eso, después de repasar sus hojas de vida, surgen dos preguntas y una reflexión. La primera es: con tantos pergaminos académicos, contactos y posibilidades de entrar a multinacionales u otros cargos codiciados en el sector privado, ¿por qué decidieron apostarle al sector público?

Todos estos viceministros reconocen que trabajar en el Estado tiene su mística. Más allá de las limitaciones, del estatuto anticorrupción, de los tiempos propios del sector público, de los respiros en la nuca de los entes de control y de la constante frustración e impotencia, aceptan que es distinto trabajar para el interés general que para una junta directiva. Además, en el sector público se desarrollan unas destrezas que no tienen paralelo en el privado. "Hay que aprender a negociar con alcaldes, con indígenas, con sindicatos, saber hablar en medios y defender a capa y espada un proyecto en el Congreso" dice González.

La otra pregunta que surge tras encontrar a más de una docena de técnicos en los viceministerios es ¿qué significa este florecimiento de la tecnocracia? Según el profesor y analista político Francisco Gutiérrez, desde la república liberal, el país ha cultivado generaciones de tecnócratas que se destacan por su formación y seguridad en sí mismos. Si bien durante el gobierno Uribe se les cerraron espacios a los técnicos, el gobierno Santos, empezando por el mismo presidente y pasando por el gabinete, les volvió a apostar. "Hay decisiones que necesitan cálculos exactos y cifras actualizadas", dice Gutiérrez, que defiende la tradición tecnocrática. Sin embargo, también anota que esta no puede reemplazar a la clase política. "No son excluyentes y la estrategia de quitarle campo de acción a los políticos no es sana", dice. En otras palabras, se debe buscar un balance entre lo técnico y lo político. Si bien las decisiones políticas son las que priman, estas deben tener un sustento técnico sólido.

Otros, como la exministra Cecilia López, no son tan bondadosos con los técnicos. Les piden que se sacudan, que se indignen, pues percibe de ellos poca agresividad intelectual y capacidad crítica. Y todavía otros analistas los critican por su poco conocimiento del país y porque despachan desde el centro de Bogotá con la ayuda de Excel y PowerPoint. Sin embargo, la realidad es que el trabajo del viceministro es, sobre todo, mantener la casa en orden mientras los ministros son quienes hacen frente a las situaciones y manejan el muñequeo político. Como lo dijo un viceministro a SEMANA: "los ministros son los de frac, nosotros somos los de overol".

Más allá de los pros y los contras de la tecnocracia, la realidad es que los técnicos están más fuertes que nunca al interior del Estado. Este gobierno es su prueba de fuego. Se juegan su prestigio y su futuro, pues de ellos depende en gran medida la ejecución del gobierno Santos, tan criticada en los últimos días. Solo con unas bases técnicas y una buena planeación pueden aspirar a lograr los cambios y los avances que este país en transición necesita. Ya han demostrado que son pilos, ahora tienen la tarea de ejecutar y de hacerlo bien. La política es el arte de lo posible, por lo que estos jóvenes técnicos tendrán que desplegar, además de sus pergaminos académicos, sus habilidades para capotear más de un toro de 500 kilos que sale a la arena política. Y ahí sí, como lo dijo alguna vez el expresidente Uribe, el titán de la política, ser capaces de pasar "del PowerPoint al 'powerpeople'".
 
Diana Quintero - 34 años
Viceministra de Defensa
Economista de los Andes. Maestría en Economía, (Los Andes). Maestría en Administración Pública, Universidad de Harvard.
 
Paula Acosta - 35 años
Viceministra Técnica de Salud
Ingeniera Industrial de los Andes. Maestría en Ciencia Política (los Andes), maestría en Administración Pública (Syracuse University), maestría en Economía (Georgetown).
 
Germán Arce
Viceministro de Crédito Público
Economista de la Universidad del Valle. Maestría en International Securities en ISMA Center, Universidad de Reading.

Felipe Targa - 36 años
Viceministro de Transporte
Ingeniero Civil de Los Andes, maestría en Planeación Urbana de la Universidad de Carolina del Norte y candidato a Ph.D.  de la Universidad de Maryland.

Ana Fernanda Maiguashca - 37 años
Viceministra Técnica de Hacienda
Economista de Los Andes,
MBA  de Columbia University.

Luis Felipe Henao - 34 años
Viceministro del Interior:
Abogado del Rosario, especialización en Derecho de la Empresa, candidato a Ph.D. en Derecho Penal en la Universidad de Salamanca.

Tomás González - 40 años
Viceministro de Minas
Economista de Los Andes, maestría en Economía de la Universidad de Warwick y Ph.D. en Economía de la Universidad de Londres.

Jorge Fernando Perdomo - 37 años
Viceministro de Justicia
Abogado del Externado, doctorado en Rheinische Friedrich Wilhelms Universität. Estudios posdoctorales en la Universidad de Frankfurt y la Universidad de Cambridge. 
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