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| 12/17/2016 12:00:00 AM

Robledo y Cepeda: las dos caras del Polo

En la reciente Junta Nacional de ese partido se agravaron las diferencias ideológicas y políticas entre los sectores del partido liderados por ambos senadores. La pelea parece no tener reconciliación.

Iván Cepeda lleva la izquierda en la sangre. Hijo del dirigente de la Unión Patriótica Manuel Cepeda, asesinado en 1994, se vinculó muy joven a las Juventudes Comunistas. En 2010 se convirtió en representante a la Cámara por el Polo y en 2014 dio el salto al Senado. Su papel de facilitador fue fundamental para sacar adelante el proceso de paz con las Farc.

Jorge Enrique Robledo ingresó a la política en 1974 como concejal de Soacha por el Movimiento Obrero Independiente Revo-lucionario, de origen maoísta y en contra de la lucha armada, y en 2002 fue senador por ese mismo partido. Desde 2006 el Moir es una facción del Polo Democrático y Robledo es senador por ese partido.

A favor y en contra

Iván Cepeda: le va bien en las encuestas y ha sido reconocido por los líderes de opinión como uno de los mejores senadores. Su papel de mediador entre el gobierno y las Farc le permitió posicionarse como un político pacifista. Tiene dos dificultades electorales. La primera de ellas, por su papel en el proceso y sus posiciones de izquierda, sectores políticos le adjudican coincidencias políticas con las Farc. La segunda, tiene un movimiento político joven y con poca maquinaria.

Jorge Enrique Robledo: por cuenta de sus debates de oposición y su discurso anticorrupción se ha destacado en el Congreso. Hoy en día tiene mayorías en el Comité Ejecutivo y en la Junta Nacional del Polo. Su movimiento político, el Moir, es disciplinado. No obstante, al no volver al Senado se arriesga a perder una importante plataforma política y mediática. Su posición de rechazo a las alianzas presidenciales puede terminar siendo poco realista, si se considera que es posible que en 2018 haya una segunda vuelta presidencial y que esta, por naturaleza, implique la construcción de alianzas.

Interpretación de la crisis en el Polo

Iván Cepeda: adjudica la crisis en su partido a que existen dos maneras de interpretar la política de alianzas. Asegura que en la coyuntura de la paz no caben los sectarismos rígidos y que, sin dejar las banderas de izquierda, el Polo debe participar de coaliciones que bloqueen las posibilidades electorales de la derecha. “No basta con respaldar de labios para afuera el proceso de paz”, dice. “El partido debe ejercer liderazgo en la materia”.

Jorge Enrique Robledo: considera que la razón de la crisis del partido reside en que los sectores que dirigen Clara López y Cepeda, agrupados en el Polo Paz, señalan que el partido debe participar en un acuerdo para escoger un candidato presidencial que “promueva un gobierno de transición en 2018, según lo planteado por las Farc en el acto del Teatro Colón”. Asegura que este candidato no garantizaría el respeto de las banderas del Polo porque defendería “la Unidad Nacional santista”.

Posición frente a alianzas en 2018

Iván Cepeda: Es pragmático. Asegura que hay que superar la estrecha contradicción entre santismo y uribismo y que lo importante es mantener la defensa futura del proceso de paz. De cara a las elecciones de 2018 señala que se requiere una amplia alianza para impulsar un proyecto político que dé sostenibilidad a los acuerdos con las Farc. Por eso considera que el Polo debe contar con un abanico de precandidatos dispuestos a competir en una consulta con otras fuerzas políticas, de izquierda y de centro, en aras de escoger un solo presidenciable que represente la “convergencia con la paz”.

Jorge Enrique Robledo: cree que el Polo debe tener candidato presidencial propio en 2018 y no debe hacer acuerdos con ningún otro partido. Afirma que la defensa del proceso de paz no es suficiente para justificar la participación de su partido en coaliciones más amplias, que pueden desdibujar su ideario y su vocación de ser una colectividad de oposición. Si bien el candidato debe promover una convergencia nacional, “no debe hacer parte del proyecto de gobierno de transición con el santismo y la Unidad Nacional, así se amplíe con otros sectores”.

Visión frente a las prioridades del partido

Iván Cepeda: considera que el Polo debe liderar la defensa de la paz y una “oposición creativa” frente al modelo económico neoliberal, lo cual se hace defendiendo los cambios institucionales, políticos y sociales acordados en La Habana. Piensa, además, que es prioritario resolver diferencias en un congreso ordinario para lograr consensos que promuevan la implementación de los acuerdos con las Farc.

Jorge Enrique Robledo: afirma que el Polo debe participar en la implementación de los acuerdos de paz y apoyar los diálogos con el ELN, pero simultáneamente consolidarse como una fuerza de oposición política. asegura que la prioridad del partido debe ser que el Comité Ejecutivo promueva la mayor unidad interna en torno a la política de oposición definida por la Junta Nacional y escoger los candidatos al Congreso y la Presidencia en 2018.

Apoyos dentro del partido

Iván Cepeda: su grupo Vamos por los Derechos es parte del sector del Polo Paz, conformado por bases sociales del movimiento sindical, académicos, víctimas y sectores populares. Cuenta con cerca de la mitad de los delegados de la Junta del Polo y del congreso de la colectividad. Tiene profundas coincidencias políticas con el sector del Polo Social liderado por Clara López, quien tiene una importante influencia entre los miembros del partido.

Jorge Enrique Robledo: en la Junta Nacional del Polo logró el respaldo de 71 delegados para impulsar un congreso extraordinario en aras de anticipar la escogencia del candidato presidencial, ratificar que el partido es de oposición y promover una política de no alianzas para 2018. Sus decisiones tienen el respaldo político de 19 de los 30 miembros del Comité Ejecutivo Nacional y de la mitad de los senadores. Además del sector de Cepeda, Robledo se enfrenta al sector que lidera Clara López.

Visión del presidente Santos

Iván Cepeda: “Tenemos coincidencias con relación al proceso de paz, en todos los aspectos estamos en oposición”, señala. No obstante, su participación en el proceso de paz y la gestión que ha hecho en la solución de conflictos sociales, como el paro agrario, han hecho que el gobierno lo considere un mediador fundamental en la interlocución con sectores campesinos y populares.

Jorge Enrique Robledo: exceptuando la política de paz de Santos, es un crítico radical de su mandato. Insiste en que nombrando a Clara López de ministra buscó cooptar al principal partido de izquierda y califica al presidente y a su coalición de gobierno neoliberal.

Elecciones a Congreso

Iván Cepeda: coincide con Clara López en el propósito de formar una gran alianza por la paz. Lo que aún no se sabe es si Cepeda se mantendría en las toldas amarillas, en caso de que el Congreso de la colectividad rechace la política de alianzas.

Jorge Enrique Robledo: al ser candidato presidencial, Robledo no volvería al Senado. Sin embargo, insistirá en que uno de los miembros del Moir haga parte de la lista del partido para ocupar su curul. Hasta ahora suena el nombre de su compañero de batallas Aurelio Suárez para reemplazarlo. Considera que esta lista debe definirse lo antes posible.

Posibilidades de unidad de la izquierda

Iván Cepeda: asegura que defender la unidad de la izquierda solo es posible si no se excluye a ninguno de los sectores que se encuentran en esta orilla del espectro político y “si no hay vetos de personas o actores políticos posibles que resulten de los procesos de paz con las Farc y el ELN”.

Jorge Enrique Robledo: respalda la implementación de los acuerdos y considera que el gobierno de 2018 debe ejecutarlos asegurando garantías para la participación política de las Farc. Sin embargo, asegura que desde su fundación el Polo ha dicho sí a la paz negociada, pero no a la lucha armada, lo cual lo lleva a tener diferencias profundas con las Farc y dificulta una gran unidad de izquierda. “Las Farc y el Polo tenemos proyectos políticos muy distintos”, dice. 

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