Viernes, 20 de enero de 2017

| 2010/09/04 00:00

¿Por qué?

El proyecto de reelección inmediata de alcaldes y gobernadores es polémico, inoportuno y poco viable.

El proyecto ha dividido a los mandatarios locales. Mientras que el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, cree que la reelección es una decisión de los ciudadanos, Álex Char, alcalde de Barranquilla; Horacio Serpa, gobernador de Santander, y Samuel Moreno, alcalde de Bogotá, se han mostrado en contra de la iniciativa.

Han pasado diez días desde que el gobierno presentó el proyecto para aprobar la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores, y el país político sigue sin entender muy bien por qué lo hizo. Además de que la idea no tiene buen ambiente en el Capitolio, el momento para presentarlo no podría ser peor. El gobierno está comprometido con reformas trascendentales como las de tenencia de tierras, distribución de regalías, reestructuración de la salud y la ley de víctimas, y no se entiende que comprometa parte de su capital político en la reelección de autoridades locales. Lo cual, de otra parte, congestiona el Legislativo con un proyecto que se ha hundido 17 veces desde 2005.

El día que radicó la iniciativa, el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, explicó que este era uno de los compromisos programáticos que el presidente Juan Manuel Santos adquirió en campaña. Pero esta respuesta no convenció a nadie. Ni la reelección de alcaldes y gobernadores fue un leitmotiv del proselitismo santista, ni los mandatarios locales están pidiendo ser reelegidos. Por si fuera poco, en el Congreso cayó mal que el proyecto contemple reelegir los alcaldes y gobernadores que están en ejercicio. Al fin y al cabo, las alcaldías de grandes ciudades no están en manos de los partidos que son mayoritarios en la coalición de gobierno. En Cartagena y en Medellín, los alcaldes surgieron de coaliciones independientes, y en Cali y Bogotá son del Polo Democrático.

Lo otro que argumenta Vargas frente al proyecto es que la reelección es una herramienta para que los ciudadanos tengan la posibilidad de premiar o castigar con el voto las funciones de sus mandatarios. "Muchos alcaldes y gobernadores del país han cumplido una extraordinaria tarea y merecen tener la oportunidad de ser reelegidos por un periodo más", dijo. No obstante, ese es un argumento que tiene cabida en los textos académicos, pero que difícilmente se ajusta a la realidad política del país. Los alcaldes concentran un enorme poder de contratación, pero tienen menos contrapesos que los que existen a nivel nacional. Problemas en la justicia local, sumados a la dificultad de los organismos de control del orden nacional de monitorear la gestión de los alcaldes de 1.026 municipios, hacen más frágil la veeduría a las administraciones locales. Y es claro que la reelección, en contextos de fragilidad institucional, puede servir más para reproducir las malas prácticas políticas que para potencializar la buena gestión y la transparencia.

Ante la inexistencia de razones de peso para presentar el proyecto, muchos parlamentarios especulan que, con él, el gobierno les da una especie de 'zanahoria' a los gobernantes locales para calmar los ánimos frente a otros proyectos difíciles como la ley de ordenamiento territorial y la distribución de las regalías petroleras. Sin embargo, esta hipótesis tampoco tiene mucho sentido. El futuro del proyecto recae más en los congresistas que en los mandatarios locales. Adicionalmente, a nivel local también existen fuerzas políticas más interesadas en la renovación que en la continuidad.

Más allá del misterio sobre las razones del gobierno para presentar nuevamente el proyecto de reelección de alcaldes y gobernadores, es interesante que entre sus eventuales benefactores haya posiciones tan divididas. Álex Char, alcalde de Barranquilla, fue el primero en decir que no buscará ser reelegido en 2011, y el gobernador de Santander, Horacio Serpa, afirmó estar en contra de la reelección porque "es necesario dejar que surjan nuevos gobernantes, que la política se renueve y que la democracia se oxigene". Samuel Moreno dice que desde que era congresista se opuso a la reelección de mandatarios, mientras que Andrés González, gobernador de Cundinamarca, apoya la reelección argumentando que el poder de decisión sobre la continuidad de un mandatario debe estar en manos de los electores. Con ese argumento coincide Gilberto Toro, presidente de la Federación Nacional de Municipios, quien cree que la figura es válida porque "los planes de desarrollo deben ser a largo plazo y las buenas políticas merecen continuidad".

Aún no es claro si el gobierno impulsará este proyecto. De todas las mencionadas, la hipótesis que más fuerza tiene es que responde a una promesa de campaña. Y, en este sentido, varios senadores que hacen parte de la coalición mayoritaria le dijeron a SEMANA que no veían ni al Ministro del Interior ni al gobierno 'empujándola'. Más allá de los motivos para haberla presentado, lo que sí se sabe de antemano es que, por décima octava vez, en el Congreso no hay ambiente para aprobarla.

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