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| 1/30/2016 12:00:00 AM

Un país muy concentrado

En el posconflicto que se avecina, las políticas sociales del gobierno serán cruciales para la sostenibilidad de la paz.


En materia de avances so-ciales, el vaso se puede ver medio lleno o medio vacío, dependiendo de la mirada. Ambas posiciones, sin embargo, podrían tener razón si se tiene en cuenta que en los últimos años Colombia ha avanzado en protección social, pero al mismo tiempo falta mucho por hacer.

No se puede negar que en ese tema los últimos gobiernos han hecho grandes esfuerzos, con programas novedosos y grandes inversiones que buscan cerrar las brechas desde diferentes esferas. La directora del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), Tatyana Orozco, dijo en el foro de SEMANA que algunas cifras muestran que la estrategia del gobierno Santos ha dado resultados positivos. Por ejemplo, señala que desde 2010 4,4 millones de personas han salido de la pobreza por ingresos y 2,5 millones de la pobreza extrema. Según el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) que tiene en cuenta no solo el ingreso sino otros factores como la salud, la educación y la vivienda, 3,4 millones de personas han vencido esta condición.

“Con la adopción del IPM, Colombia redefinió su política social, mejoró el monitoreo de la política pública y generó alertas para la toma de decisiones que han permitido ser más eficientes, ya que con los mismos recursos se han podido cumplir metas conjuntas y lograr mayores resultados”, afirmó la directora de Prosperidad Social.

La gran meta de Colombia a 2025 es erradicar la pobreza extrema, en tanto que a 2018, cuando termine el mandato del presidente Juan Manuel Santos, la pobreza debe estar en 25 por ciento (actualmente está en 28,2 por ciento); la pobreza extrema en 6 por ciento (actualmente 7,9 por ciento); y la pobreza multidimensional en 17,8 por ciento (actualmente 21,9 por ciento).

Para el economista Mauricio Cabrera, es innegable que Colombia ha hecho avances en lo social en los últimos cinco años. Por ejemplo en materia laboral, cerca de 2,8 millones de personas han encontrado empleo y el país logró tener tasas de desempleo de un dígito a pesar de la desaceleración. En este sentido, el país está dejando de ser el campeón del desempleo en América Latina. Según Cabrera, Colombia es el país latinoamericano que más crece en el índice de protección social. “Ya estamos por encima de la media, aunque todavía estamos lejos de los campeones de América Latina que son Uruguay y Chile”.

Pero hasta acá llega el vaso medio lleno que ve Cabrera. Porque por otro lado hay grandes preocupaciones. En concreto, la

desaceleración de la economía va a producir un aumento del desempleo, y por el ajuste fiscal el gobierno tendrá menos recursos para el gasto social. Adicionalmente, el fenómeno de El Niño comenzó a tener implicaciones que probablemente afectarán a los más pobres por la carestía en los alimentos y la pérdida de cosechas.

Por lo demás, Colombia sigue teniendo una mala distribución del ingreso y de la riqueza. La desigualdad regional es alarmante. El ingreso de Bogotá es casi cuatro veces el del Pacífico. La pobreza en la capital de la República llega al 10 por ciento, mientras que en el Pacífico es del 50 por ciento. “El gran problema de la desigualdad está en las costas colombianas”, señaló el analista.

Aunque en el país no se mide la riqueza y el tema está totalmente ausente del debate político, se sabe que por la distribución de la tierra y de los depósitos en el sistema financiero la concentración de la riqueza en Colombia es mucho mayor que el ingreso.

El coeficiente de Gini para la propiedad agrícola en Colombia es de 0,885, lo que revela la dimensión del fenómeno. Cabe anotar que en esta medida 0 corresponde a la perfecta igualdad y 1 a la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).

La concentración de la riqueza también se puede ver en el sector financiero. Según Cabrera, 2.681 clientes (0,01 por ciento) tienen 58,6 por ciento de los depósitos bancarios (185 billones de pesos), mientras que 44,6 millones tienen el 2,4 por ciento de los depósitos (7,6 billones de pesos). El Gini de ahorros es de 0,95 y de cuentas corrientes de 0,97.

Para el economista, mientras esta

desigualdad no se solucione, el país se quedará siempre en las políticas asistencialistas y se frenarán los avances sociales. “Los países con menos desigualdades crecen más rápido y disminuyen la pobreza. Hay que hacer algo efectivo para mejorar la distribución no solamente del ingreso, sino de la riqueza”.

La exministra Cecilia López, por su parte, dijo que mientras se siga separando el análisis económico del social, será muy difícil enfrentar la inequidad con decisiones realmente impactantes. “La política social resuelve el problema de miles, cuando el problema es de millones”, sostuvo.

Se necesitan reformas en muchas áreas. Por ejemplo, replantear las EPS en manos de los privados y pensar en el control del Estado. Mejorar y apostarle a la educación pública debe ser también otro gran propósito del país, así como la inclusión productiva.

Juan Carlos Franco, director de la Fundación Mario Santo Domingo, tocó otro tema que casi siempre se olvida. Considera que hay que buscar mecanismos para cerrar la brecha entre las comunidades y quienes toman las decisiones. “Definimos políticas y planes de intervención olvidándonos de nuestra diversidad. Hay que construir paz desde las comunidades. No en Cuba”, señaló.

Lo cierto es que el verdadero desafío de la política social de Colombia se pondrá a prueba en el posconflicto. Las reformas en el campo serán definitivas para comenzar a cerrar la brecha entre el campo y la ciudad.

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