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| 11/14/2009 12:00:00 AM

Préstamo sospechoso

Un documento que registra un mutuo civil por 500 millones de pesos enreda al polémico empresario Manuel Rincón con el oscuro negocio de una de las notarías creadas para pagar la reelección presidencial.

Este año llegó a la Corte Suprema un documento anónimo con un señalamiento delicado. En el texto se afirmaba que el empresario Manuel Rincón Guevara y su esposa, la actriz y representante a la Cámara Lucero Cortés, habían jugado tras bambalinas un papel importante en la compra del voto del representante Teodolindo Avendaño para lograr la reelección presidencial en 2004. Por la calidad de los datos aportados la Corte encontró razonable abrir una investigación preliminar contra Cortés.

Como se recuerda, Teodolindo Avendaño fue sentenciado a ocho años de cárcel luego de que la Corte estableció que el político varió su actitud frente a la reelección a cambio de la notaría 67 de Bogotá, la cual vendió al notario Luis Camilo O'meara. La Corte probó que Avendaño efectivamente recibió por ese negocio 200.604.000 pesos a través de varios pagos que le hizo el notario.

Sin embargo, hasta ahora no se ha podido establecer de dónde sacó O'meara los millones que terminaron en manos de Teodolindo. Cuando la justicia le ha formulado esta pregunta, el notario ha invocado su derecho a guardar silencio. Es difícil creer que O'meara contaba con ese dinero, pues cuando asumió como notario 67, en enero de 2006, atravesaba por una difícil situación económica. Tampoco es lógico que una notaría recién creada produjera las ganancias millonarias que fueron a dar a las arcas de Teodolindo.

SEMANA obtuvo un documento que puede tener la respuesta. Se trata de un "contrato de mutuo civil" que formaliza un préstamo de Manuel Rincón a O'meara por 500 millones de pesos. El documento detalla la operación en tres desembolsos: el primero de 300 millones recibidos en efectivo el día 30 de junio de 2006; el segundo, mediante un cheque por 100 millones el 7 de julio de 2006, y el tercero, en otro cheque por 100 millones el 25 de julio de 2006.

Según documentó la Corte Suprema en la sentencia de Teodolindo, durante 2006 a las cuentas de este y su esposa "ingresó la suma de 146.804.000 pesos, originada en consignaciones realizadas en Bogotá y Barranquilla tanto por personas cercanas a Yidis Medina, como al Notario 67 de Bogotá". Llama la atención que en el documento obtenido por esta revista aparecen las firmas de personas cercanas a Yidis Medina, también condenada por vender su voto. Se trata de su prima Marghori Mejía Padilla, quien aparece como codeudora, y el asesor César Guzmán, quien firma en calidad de testigo.

Aunque O'meara es un protagonista estelar en todo el escándalo de las notarías, siempre se había abstenido de hablar, tanto en los estrados judiciales como en los medios de comunicación. Sin embargo, al ponerle SEMANA de presente el documento, el ex notario decidió romper su silencio. Lo primero que aceptó es que se trata de un documento auténtico. "Efectivamente yo lo suscribí. Pero el negocio no se hizo con mi gran amigo Manuel Rincón, esposo de la representante Lucero Cortés. La historia es esta: a mi oficina llegó un señor que sólo he visto una vez en la vida llamado Manuel Rincón, muy conocido como ferretero y ganadero en Bucaramanga y amigo de Marghori Mejía Padilla. Él me dijo que si yo la respaldaba en un préstamo. El documento se firmó en mi notaría y el prestamista dijo 'vamos a hacerle autenticación'. Yo le dije que no podía hacer eso allí porque no podía como notario presentarme mis propios actos. Le dije que para su tranquilidad, eso lo podíamos suplir por la firma de dos testigos. Y así se hizo".

Según O'meara, los 500 millones de pesos eran para una tercera persona que se abstuvo de identificar. Bien se podría tratar de una operación particular sin mayor trascendencia, varios elementos resultan cuando menos inquietantes. ¿Por qué O'meara suscribe un negocio particular por 500 millones actuando "en nombre y representación de la notaría 67 del circulo de Bogotá?" Él dice que "eso está muy mal, tal vez en ese momento no me di cuenta...".

Pero mucho más complicado es que la firma y el número de cédula que aparecen en el documento no son, como dice O'meara, de "un homónimo", sino que corresponden Manuel Arturo Rincón Guevara. Así terminó por aceptarlo el propio O'meara a esta revista.

El documento no es el único indicio que vincula al empresario con la turbia operación de la notaría 67. Dentro de la investigación que adelanta la Corte contra Lucero Cortés hay dos cheques que suman 47 millones de pesos, emitidos por socios de Rincón, que terminaron en las cuentas de Teodolindo. En sus explicaciones ante la Corte los titulares de las cuentas de los cheques manifestaron que fueron préstamos que le hicieron a Rincón y que no saben qué hizo él con la plata.

Rincón es un polémico empresario con varias demandas por estafa en la Fiscalía. A comienzos de este año fue detenido por el CTI. "No vamos a pronunciarnos sobre algo que se fundamenta en un anónimo; que la Corte investigue", le dijo a esta revista Lucero Cortés. Efectivamente es a la justicia a quien le corresponde establecer qué hay detrás del extraño préstamo de Rincón a O'meara y aclarar si se trata de un eslabón desconocido del escándalo de las notarías. Por ahora lo único claro es que alguien está mintiendo, y en materia grave.
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