Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/07/04 21:02

El proceso de paz con el ELN nada que cuaja

Aunque la comunidad internacional intenta formalizar la instalación de la Mesa, dos ataques de la guerrilla reviven los temores del precio de negociar en medio del conflicto.

El proceso de paz con el ELN nada que cuaja Foto: Archivo SEMANA

Los propósitos de paz del ELN se ven lejanos. Aunque se pensó que el pasado 30 de marzo por fin había despegado la negociación con los hombres comandados por ‘Gabino‘, los acercamientos con esa guerrilla siguen sin dar frutos.

A la fecha la instalación de la mesa sigue dilatada y el ELN sigue poniendo el dedo sobre la llaga. El secuestro y los ataques indiscriminados siguen envenado la posibilidad de que las partes pongan a andar la negociación.

Le puede interesar: Y los secuestrados del ELN ¿qué?

El compromiso de la comunidad internacional con ese segundo proyecto de paz, quedó evidencia este fin de semana cuando Estados Unidos autorizó Bernie Aronson para participar de los eventuales diálogos con los elenos. "Hay potencialmente negociaciones con el ELN y el presidente Santos me ha pedido que esté involucrado, y lo estaré, al menos inicialmente", dijo el diplomático al diario capitalino El Tiempo.

Sin embargo, el anuncio fue empañado. Dos acciones armadas contra la fuerza pública se suman a la lista de hechos que embolatan los acercamientos.

Guerrilleros del ELN mataron a tiros a dos policías en la plaza principal de Providencia (Nariño), informaron fuentes oficiales a la agencia EFE. El intendente Jhon Fredy Vargas Muñoz y el patrullero Mario Arévalo Arismendi, de 42 y 24 años respectivamente, fueron atacados por integrantes de la compañía Jaime Toño Obando, informó la Policía.

La muerte de los dos uniformados se suma a la de dos integrantes de la Armada que fueron atacados con disparos de fusil en Caño Dagua, sobre el río Orinoco, cuando verificaban un posible caso de contrabando de hidrocarburos en Vichada.

Un sargento que había sido reportado como desaparecido, después de la emboscada, fue hallado un día después sin vida. Según informó la Armada, el hallazgo se dio a 54 kilómetros del casco urbano de Puerto Carreño.

Ataques, secuestros y asesinatos reviven los temores del precio de negociar en medio del conflicto. Igual que las conversaciones con las FARC, estas intentan desmarcar lo que pasa en terreno de la Mesa.

Pero las partes no la tienen fácil. No sólo porque los negociadores aún no se tienen la suficiente confianza, sino también porque, aunque haga parte de las reglas del juego, ambos mundos no son tan independientes como las partes querrían: lo que pase en uno afectará al otro.

Una muestra de ello fue la reacción del presidente Juan Manuel Santos, al término de un consejo de seguridad en Tibú (Norte de Santander), tras el secuestro de tres periodistas. “No activaremos ninguna mesa de negociaciones mientras el ELN no libere a todos los secuestrados y renuncie a este delito de lesa humanidad”, dijo el mandatario.

Por su parte, aunque el ELN ha manifestado “su disposición al cese bilateral”, por ahora pocos lo ven viable. La Mesa ni siquiera está instalada y, para aceptarlo, se requería que los guerrilleros se concentren donde puedan ser supervisados por entidades nacionales o internacionales.

Claramente, los subversivos no van a entregarlo todo por nada. No han pactado ningún punto de la agenda. Incluso, si se sellan estas poco probables condiciones, el Gobierno podría aceptar, pero no se sabe que tan dispuestos estén los elenos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.