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| 4/16/2016 12:00:00 AM

“Me comprometo a ser un gran cantante”

Hace apenas seis meses que Alexander toca guitarra y compone canciones.

Además del fusil y del morral, Alexander, de 26 años, se ha echado al hombro una guitarra. Es un campesino nacido en La Macarena, a orillas del río Losada. En su ‘caleta’ rasga las cuerdas que luchan por sonar afinadas en medio de la humedad de la selva. Sus notas se filtran entre los sonidos de chicharras y una lluvia pertinaz. “Quisiera ser un martillo para estripar la guerra, quisiera ser una hamaca para dormir el dolor, quisiera ser un ladrillo para construir la paz”, dice una canción que compuso en los últimos días. Sus recuerdos de niñez están asociados a la insurgencia. “Las Farc construyeron la carretera de San Vicente a La Julia. Yo veía los buldóceres. Todo lo contrataban ellos”. Estudió hasta quinto de primaria y a los 15 años decidió ingresar a la guerrilla. Sus canciones son melancólicas. “He visto compañeros desaparecidos, sin hígados. La guerra es desastrosa. No da ningún fruto”.

Pocos jóvenes guerrilleros pueden imaginarse el futuro. Gracias a la música, Alexander sí acaricia con ilusión la idea de ser un “grande artista del pueblo”. Le gusta el rock, y algún día quiere contar con una guitarra eléctrica. “Algo que en esta montaña no se puede tener”. Su sueño, compartir un escenario con Silvio Rodríguez, el artista cubano, al que más admira. “Quiero ir a Cuba y conocer a Silvio. Yo sé que él me va a atender porque él es un comunista de tiempo completo”. Pero sueña su vida en el Caquetá. “Ser alguien y ayudar a Colombia”.

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