Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2015/11/12 10:18

“Plebiscito es otro engaño más”: Procurador

Como era de esperarse, el jefe del Ministerio Público Alejandro Ordóñez tampoco está de acuerdo con la fórmula del Gobierno y el Congreso para refrendar el acuerdo de paz.

“Plebiscito es otro engaño más”: Procurador Foto: Archivo SEMANA

Este miércoles fue aprobado en primer debate la propuesta para refrendar los acuerdos de paz a través de un plebiscito. Las reacciones de los críticos al proceso no se hicieron esperar. Por su puesto, la del procurador Alejandro Ordóñez, es una de las más contundentes. “Es una caricatura”, dijo.
 
Para él, es otra forma de que el Gobierno se salga con la suya, utilizando el engaño. A su juicio, ese mecanismo de participación no es el idóneo para definir el apoyo o no de los colombianos frente a los detalles que contiene el acuerdo para la desmovilización, la entrega de armas, el sometimiento de los guerrilleros a la justicia y demás elementos.
 
En su criterio, es una forma de asegurarse que los colombianos le digan que sí a todo lo que se acuerde en La Habana, pues es un hecho que nadie se va a oponer a la paz. Al parecer, su propósito es cuestionar por qué no permitirle al electorado para pronunciarse abiertamente sobre el contenido de fondo de lo pactado entre el Gobierno y las FARC.  
 
“Es indudable que si es con plebiscito es otro engaño más. Eso es una caricatura de refrendación, puesto que todo el mundo está de acuerdo con la paz. Nadie va a decir que no. Eso es tanto como preguntarle a la gente si está de acuerdo con la enfermedad o no. Por eso decimos, es otra forma de engañar a la opinión pública”, precisó.
 
Al volverse a referir al aumento de la producción de cocaína y la supuesta incidencia que para ello trajo la suspensión de las fumigaciones a cultivos ilícitos, dijo que no es un secreto que esa medida estaba motivada por una necesidad de congraciarse con las FARC.

Además, dijo que no solo los estudios de la comunidad médica internacional, también los de los organismos de vigilancia a nivel interno, demostraban que la motivación del Ejecutivo no estaba fundada en una realidad demostrable. Para él, era clara la falta de conclusiones que arrojaran certeza sobre el riesgo de proliferación del cáncer en las zonas donde se adelantaran fumigaciones.
 
“El Gobierno lo hizo por hacerle una concesión a las FARC, que siempre lo pidió, desde hace varios años, la suspensión de las fumigaciones y eso no es nada nuevo, porque el Invima, el órgano especializado para esos temas lo manifestó: que la utilización del glifosato no era cancerígena, que el informe científico en el que se fundaba el gobierno nacional para solicitar la suspensión no era aplicable en materia de aspersión, era aplicable para quienes manipularan el glifosato cotidianamente”, precisó.
 
Además, aclaró que la expedición de esa medida del Consejo Nacional de Estupefacientes, a la que tanto se opuso, no fue la que produjo el fin de las aspersiones aéreas. Dijo que -de manera velada- las autoridades ya habían optado por no continuar ejecutando esa tarea para combatir la producción de droga. A su entender, es por eso que el país ha estado “nadando en coca”, desde hace tiempo.
 
“No es consecuencia de la suspensión de las fumigaciones. Eso se incrementaría con la suspensión, pero desde hace varios años se había venido desmontando de manera subrepticia la política contra los cultivos ilícitos, tanto la erradicación como la fumigación se venían desmontando de manera sistemática y subrepticia”, afirmó.
 
Frente al propósito del Gobierno de reglamentar el cultivo, producción, comercialización y hasta exportación de productos derivados de la marihuana para uso medicinal, señaló – muy tímidamente- que sí puede generar un aumento del consumo. Sin embargo, dijo que lo mejor es esperar a conocer todos los detalles del decreto a ver “con qué perlas” se encuentra.

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