La Procuraduría General de la Nación encontró que el exdirector de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) Ómar Figueroa, no fue responsable del cobro de dineros para la adjudicación de bienes a depositarios.
Para el Ministerio Público, no hubo pruebas que indicaran que tanto Ómar Figueroa como su padre, Adolfo Figueroa Avella, solicitaron dádivas para que los beneficiarios pudieran administrar los bienes.
Los hechos endilgados a Figueroa y a su padre ocurrieron cuando el primero se desempeñaba como subdirector de bienes de la entidad.
“Obra en el expediente prueba documental que consta de forma expresa que aval por parte del doctor Figueroa no existió”, dice el documento del ente disciplinario.
La investigación liderada por el Ministerio Público comenzó a partir de la denuncia de presuntas irregularidades en la adjudicación a título de los predios La Laguna y la Reforma, ubicados en el municipio de Puerto López, en el departamento de Meta.
A pesar de la decisión de la Procuraduría, Figueroa y su padre responden penalmente.