Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/06/16 16:26

El niño especial al que le negaron comida en un programa oficial

El Consejo de Estado amparó los derechos de una menor de bajos recursos que no había podido acceder al Programa de Alimentación Escolar por estudiar en una institución privada.

El niño especial al que le negaron comida en un programa oficial Foto: pixabay.com

En Colombia pareciera que sufrir de alguna discapacidad mental y además de eso vivir en condiciones de austeridad económica es una doble e insuperable condena. Al menos eso demostraría el caso de una niña con retardo mental de Cali (Valle) a la cual se le había negado el acceso al programa de alimentación escolar porque no estudiaba en un plantel oficial.

Le puede interesar: Los 7.000 millones de pesos que no se usaron para alimentar a los niños.

El Consejo de Estado le ordenó a la Secretaría de Educación de esa capital ocuparse de la atención nutricional de la pequeña dentro de su proceso educativo, al margen de que el mecanismo esté diseñado para solventar las necesidades nutricionales de los menores que están matriculados en instituciones educativas estatales.

También le puede interesar: Radican proyecto para frenar mafias que operan alimentación escolar.

A instancias judiciales debió acudir la madre de la pequeña que sufre de retardo mental y que hace parte de un programa de educación subsidiado por el municipio, pues no cuentan con los recursos suficientes que le permitan financiar la formación cognitiva de su pequeña.

Desde hace cinco años, la niña fue inscrita en el programa que ofrece la Asociación de Discapacitados del Valle (Asodisvalle), una entidad particular contratada por la administración, debido a que las instituciones educativas del municipio no contaban con la capacidad para brindarle un espacio a la estudiante, en las condiciones que esta requería.

El plan, subsidiado por la Secretaría de Educación de la Capital del Valle, no sólo comprendía  formación para la alumna. También alimentación y transporte.

Sin embargo, hace unos meses la madre de la víctima notó que su hija no estaba recibiendo los desayunos que le ofrecían al iniciar cada jornada escolar. Por eso interpuso una acción de tutela por medio de la cual pretendía obligar a la administración local a comprometerse con la nutrición de la infante.

La Secretaría pretendió desmentir su responsabilidad, al señalar que el Programa de Alimentación Escolar (PAE) que está a cargo del Ministerio de Educación Nacional sólo permite cobijar a los estudiantes matriculados en instituciones oficiales.

Además, explicó que el contrato celebrado con Asodisvalle exigía que el 20 % de los recursos del convenio fueran destinados a la financiación de un programa alimenticio, luego se empecinaba en negar que el drama que estaba viviendo la pequeña le fuere adjudicado.

El Consejo de Estado conoció la acción y advirtió que la Secretaría sí debía ocuparse de la situación. En primer lugar, calificó de inadmisible que se pretenda que la necesidad de cubrir los problemas de nutrición de la niñez a través del PAE se reduzca exclusivamente a los menores que estudian en instituciones oficiales.

Para esa corporación, el deber de alimentar a los niños está por encima de cualquier regla relacionada con la destinación de los recursos públicos, mucho más si se trata de casos como este, en los que se ponen en riesgo los derechos de una niña con discapacidad mental, cuya familia vive en condiciones económicas precarias.

Además, si el problema es del contratista, en este caso Asodisvalle, es responsabilidad de la administración hacer cumplir los deberes de su contraparte, que estaría obligada a destinar a la alimentación de la pequeña parte de los recursos que recibe en contraprestación.

Sea a través del PAE o a través de la contratista, según lo establece este fallo de tutela, la Secretaría de Educación de Cali debe ocuparse de que la niña reciba los refrigerios que dejaron de serle suministrados hace unos meses.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.