Domingo, 22 de enero de 2017

| 2002/09/30 00:00

Prueba de vida

Algunas fuentes aseguran que Ingrid Betancourt ha estado gravemente enferma en la mitad de la selva. ¿Qué puede haber pasado?

Hace tres meses que los familiares de Ingrid Betancourt no han recibido ninguna noticia sobre ella. La última fue el famoso video de ella al lado de su compañera Clara Rojas, en el cual le atribuía su secuestro al presidente Andrés Pastrana y denunciaba la indiferencia de los colombianos frente a la suerte de los secuestrados.

Ese video se hizo público en julio pero la fecha de su grabación, según aparece en la pantalla, fue en mayo. El comentario en ese momento fue lo demacrada que estaba Ingrid. Su color y su pérdida de peso llevaron a algunos médicos a pensar que podía tener alguna enfermedad selvática.

Estas son muy comunes y van desde las conocidas, como fiebre amarilla y paludismo agresivo, hasta las más desconocidas, como la leishmaniasis. Esta última es la más común entre soldados y guerrilleros y es transmitida por la picadura de un mosquito. Se localiza en la piel y puede la enfermedad llegar a penetrar hasta las vísceras.

Habitantes de Planadas, pueblo cercano a Marquetalia y zona de influencia de las Farc, han afirmado que Ingrid fue llevaba por éstas al hospital local para un chequeo médico, después del cual fue regresada al monte.

Esa versión es considerada un hecho en ese pueblo de 33.000 habitantes, donde el control de las Farc es tan grande que fue escogido el pasado 17 de julio como la sede de la primera 'Junta de gobierno civil de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia', lo cual sería un plan piloto de una modalidad de gobierno que los subversivos piensan instaurar en los territorios controlados por ellos. Por esto la versión de los habitantes de Planadas sobre el delicado estado de salud de Ingrid Betancourt no puede ser tomada a la ligera.

Con posterioridad a esta información los organismos de inteligencia han tenido contacto con cuatro informantes que, en términos generales, coinciden en que Ingrid Betancourt estuvo gravemente enferma. Se ha podido establecer que no todos se conocen entre ellos y sin embargo la información es la misma. Uno de ellos afirmó que Ingrid tuvo que ser llevada de nuevo de urgencia al hospital de Planadas y que su estado de salud era tan crítico cuando llegó que hubo pánico entre un médico y dos paramédicos que la atendieron.

A la anterior información se suman algunas conversaciones interceptadas que, aunque eran en lenguaje en clave, dejan la impresión de referirse a una personalidad muy importante que está gravemente enferma.

Ante todos estos hechos el gobierno se preocupó y decidió tomar cartas en el asunto. El hospital de Planadas fue allanado por miembros del Ejército y cada uno de sus funcionarios fue interrogado sobre el tema. Ninguno confirmó las versiones de los informantes, seguramente porque por ser una zona de influencia guerrillera la gente tiene miedo de hablar por las posibles represalias de las Farc.

En todo caso en círculos muy bien informados el tema de la salud de Ingrid está en el aire y ha llegado a ser objeto de discusión en el Consejo de Seguridad, en la misma Casa de Nariño.

Los familiares de Ingrid, su madre, Yolanda Pulecio, y su esposo, Juan Carlos Lecompte, le piden ahora a la guerrilla pruebas de supervivencia recientes. Al fin y al cabo han transcurrido cerca de cuatro meses desde la filmación del video en que ella se dirigió al país.

En ese video aparecía al lado de Clara Rojas y se sabe que desde ese momento fueron separadas. Las Farc, que han mostrado una gran insensibilidad ante el dolor de las familias por la prolongación indefinida de los secuestrados, deberían al menos minimizar el calvario de los allegados mostrando una prueba de supervivencia reciente de Ingrid. Aun, en un país en guerra, es un gesto humanitario que no deberían negar.

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