Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1986/11/17 00:00

¿QUE ES EL SANEDRIN?

El Consejo de Sabios de Barco tiene muchos parecidos con su modelo bíblico.

¿QUE ES EL SANEDRIN?

En quien ha tenido una infancia católica la palabra Sanedrín despierta ecos siniestros: fue el Sanedrín de los judíos el que, según los Evangelios, condenó a muerte a Nuestro Señor Jesucristo. Ultimamente, sin embargo, en Colombia !a palabra ha adquirido connotaciones distintas: el Sanedrín es el grupo misterioso de consejeros íntimos del presidente Virgilio Barco, que lo asesoró durante su campaña electoral y lo llevó, contra muchos pronósticos pesimistas, a su triunfo de los cuatro millones y medio de votos.
Fue el profesor Mario Latorre quien, en una entrevista a María Jimena Duzán publicada hace un par de meses en El Espectador, reconoció por primera vez públicamente la existencia del Sanedrín barquista. Según Latorre, el alma de ese consejo era Gustavo Vasco -que podría ser comparado al Sumo Sacerdote de los judíos, Caifás (o Anás: pues esas cosas están siempre algo revueltas en la memoria de los niños católicos). Sus miembros no eran setenta y uno, como en el antiguo Sanedrín judío, sino poco más de media docena, y sus nombres varían de acuerdo con las fuentes. Además de Vasco y Latorre, figuraban en él Fernando Cepeda, Rafael Rivas, Juan José Turbay, César Gaviria, Eduardo Mestre, y finalmente al contralor Rodolfo González, el cual se jacta, entre otras muchas cosas, de haber sido el verdadero fundador del Sanedrín. Lo cual no concuerda exactamente con la tradición talmúdica, que atribuye su fundación al propio Moisés (Números, 11, 16), pero, como es sabido, las versiones del contralor no siempre coinciden con las de otras personas.
Las funciones del Sanedrín, a primera vista, no eran muchas: consistían en asesorar al doctor Barco en sus discursos, aconsejarle el uso de las camisetas coloradas del "¡dale, rojo, dale!",seleccionar los temas de campaña. Pero, más discretamente, tenía también otras, ellas sí comparables a las del antiguo Sanedrín de la historia sagrada. Este decidía sin apelación sobre la pureza de las genealogías sacerdotales (para saber, por ejemplo, si un candidato a ministro era un verdadero barquista de la primera hora o un galanista infiltrado), y juzgaba a los falsos profetas y a las tribus díscolas de Israel (Galán y el Nuevo Liberalismo, las exigencias del santofimismo, cosas así). En ciertos casos especiales podía imponer la pena capital, poniendo al reo en manos de la muchedumbre para que fuera crucificado o lapidado (caso Guerra Serna).
El Sanedrín de los judíos duró desde el final del cautiverio en Egipto hasta la diáspora de Tito. El de Barco no aguantó tanto, y en la práctica no logró sobrevivir a la victoria de su Mesías. A la diestra del Presidente quedaron unos cuantos de sus miembros, con o sin cargo público: Vasco, Cepeda... Otros muchos quedaron tendidos en el camino: el contralor González, que no contento con haber inventado el Sanedrín andaba por ahí diciendo que él había inventado también a Barco. Mestre -otro de los inventores. Rivas. El caso recuerda un poco, guardadas proporciones, lo sucedido con el Sanedrín de los judíos cuando se enfrentó al poder omnímodo del gran Herodes, el cual hizo ejecutar a todos sus miembros con excepción de dos: el viejo y sabio Hillel, y Schammai, que aconsejaban la sumisión al tirano.
Como decía Mario Latorre en la entrevista ya citada: "Aunque usted no lo crea, el que tomaba las decisiones era Barco".










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