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| 3/19/1990 12:00:00 AM

A QUE JUEGA EL CARTEL

Escobar entrega laboratorios y Barco dice que si pero que no. Qué hay detrás de todo esto?

Era una entrega anunciada. Veinticuatro periodistas habian sido "secuestrados" por el cartel de Medellin para ser testigos de un episodio bastante inusual: la entrega de un complejo de laboratorios para el procesamiento de la coca. ( Ver recuadro). Aunque las autoridades aún no habían llegado al lugar al cierre de esta edicion, las informaciones preliminares indican que su capacidad de producción sería entre cinco y diez veces superior a la del Yarí --Tranquilandia--, el mayor centro de procesamiento de coca descubierto hasta la fecha en el mundo.

Como en Colombia ya nada sorprende, la noticia de la entrega paso relativamente desapercibida. El miercoles por la noche, los noticieroc de T.V. se dedicaron al tema. Pero al otro dia, con la llegada de Bush al país, la noticia murió. El Air Force 1, los helicopteros artillados y toda la parafernalia del poder del presidente de los Estados Unidos opacaron, de un solo golpe, la noticia de las miles de canecas de eter, los laboratorios, los helipuertos y toda la parafernalia del poder de Pablo Escobar. Al terminar la semana, la opinion publica no solo se había olvidado de los laboratorios, sino de la cumbre de los cuatro presidentes .

Pero la entrega de los laboratorios no era únicamente un saludo de bienvenida a Bush. Es sólo el capitulo más reciente de una compleja historia que pocos colombianos conocen, pero que puede afectar sus vidas en forma muy directa en los meses por venir. Se trata del famoso proceso de rendicion unilateral ofrecido por Los Extraditables como respuesta al llamado de Los Notables en el mismo sentido. Todo esto está estrechamente relacionado con la liberación de varios rehenes el mes pasado, particularmente con la del hijo del secretario general de la Presidencia, German Montoya.

En una de las negociaciones más hábiles de que se tenga registro en materia de secuestros, se logró milagrosamente obtener la liberación del hijo de Montoya, sin que el gobierno ofreciera absolutamente nada en concreto como contraprestación.
Escobar intento formular unas exigencias inaceptables que no permitían llegar a nada. En un golpe de audacia, los negociadores del secuestro le hicieron saber que como el de ninguna manera podía ganar la guerra, le iria mejor rindiendose que continuandola. Escobar les "cogió la caña" y penso que a traves del concepto de rendición se podía lograr la no extradición, que es lo que siempre han buscado los narcotraficantes colombianos. Se le explico que esto no era viable y que lo máximo que podía esperar era que, si reconocia haber perdido la guerra entregaba las armas y desmontaba la totalidad del negocio la justicia podía ser menos rigida con él.

Sobre esta frágil y abstracta premisa, se llevo a cabo el cruce de cartas entre Los Notables y Los Extraditables, que desemboco en la liberación de los secuestrados y en una tregua unilateral por parte del cartel de Medellin .

LECTURAS DIFERENTES
El problema de todo esto es que las dos partes quedaron con interpretaciones diferentes de lo sucedido y de sus implicaciones. La posición del gobierno es la de que simplemente esta aceptando una rendición incondicional, sin compromisos de ninguna clase y que les corresponde a los narcotraficantes demostrar su buena fe entregando las armas y desmontando la totalidad del negocio. Solo con base en eso el gobierno podría, al final, ser generoso, obviamente dentro del marco de la ley. Para los narcotraficantes, lo que estaba de por medio en todo esto era la eliminacion de la extradicion. Y aunque nada quedó pactado, quedaba entendido que, si cumplian con esas condiciones, la cosa iba para allá.

La diferencia entre las dos posiciones es que para el gobierno su generosidad es al final, y para el cartel se trata de un proceso que debe incluir gestos reciprocos a medida que avanza. Esto se tradujo en que el gobierno adopto una posicion muy presentable en la que, por un lado, el Ejercito persigue a los narcotraficantes igual que antes, pues en ningun momento se discutio. la posibilidad de bajar la guardia y, por el otro, recibe dinamita, helicópteros y laboratorios como parte del proceso de rendición.

Hasta la semana pasada las entregas del cartel de Medellin no habían impresionado a la opinión pública. El bus escolar con una tonelada de dinamita dejó la sensacion de ser, simultaneamente, un regalo y una amenaza, pues el mensaje parecía ser "así como podemos entregarla, podemos hacerla explotar". Y como si fuera poco, el hallazgo, una semana despues, de otras cinco toneladas de dinamita en las fincas de Pablo Escobar confirmó lo que todo el mundo temia: que las entregas en el fondo eran simbólicas, pues nadie sabia que y cuanto tienen realmente los narcotraficantes y, por tanto, cuanto representaba lo que han entregado.

Este problema de imágen no mejoró mucho con la devolución del helicoptero. En primer término, porque era una nave robada y devolver cosa robadas no impresiona demasiado. Y segundo, porque cuando lo devolvieron llevaba varios meses abandonado y estaba completamente inservible .

PROBLEMA DE SEMANTICA
Estos episodios no dejaron muy en alto ni la credibilidad ni la generosidad de Pablo Escobar. La opinión pública, que siempre ha sido escéptica frente a la rendición del cartel, no había visto muchos elementos nuevos que le hicieran rectificar esta percepción. Olvidadas las bombas que hace dos meses tenían aterrorizado a todo el mundo, los colombianos se muestran hoy más bien indiferentes a este proceso.

El gobierno, sin embargo, no lo es, aunque esta dividido por dentro y no tiene mucha claridad sobre que hacer.
Por esto es que las declaraciones del Presidente Virgilio Barco son contradictorias y oscilan entre titulares matutinos en el sentido de que "A los narcos hay que oirlos" y afirmaciones por la noche de "Nunca ha habido o habrá negociación".

Y es que esto de la negociacion es, como lo dijera alguna vez el propio presidente refiriendose a los grupos de autodefensa, un problema de semántica. La verdad es que Pablo Escobar aspira a obtener a través de la palabra rendicion todo lo que no pudo obtener a través de la palabra dialogo, es decir, la posibilidad de obtener un interlocutor dentro del gobierno; cosa que de algún modo ha logrado, pues al fin y al cabo una propuesta de rendición hay que oirla. Y asi ha sido. La intermediacion que permitió la liberación de los secuestrados ha sido utilizada posteriormente para enviarle mensajes al gobierno de que el asunto es en serio, en el sentido de que estan dispuestos a entregar las armas, desmontar el negocio y someterse a la justicia colombiana.

Las Fuerzas Armadas no creen en nada de esto. Para ellos, la hoja de vida de Pablo Escobar no amerita mayor respeto. Pero además, las acciones que han venido adelantando en los terrenos del narcotráfico, incluyendo la muerte de Rodriguez Gacha, han tenido tal exito que no se justifica una negociacion cuyo unico beneficio sería resolverle los problemas personales a Escobar.

Algunos civiles dentro del gobierno tienen una opinión diferente. La guerra ha sido muy larga y muy cruel y consideran que esta no es solo un problema de Pablo Escobar, sino un asunto institucional. Para ellos, si hubiera alguna manera de obtener a traves de la paz lo mismo que se obtendría ganando la guerra, esto representaria una alternativa que no hay que descartar de entrada. Otro argumento que tiene algún peso es que independientemente de que Escobar cayera muerto o preso, el trafico de cocaina seguiria exactamente igual, solo que en manos de sus subalternos o de sus rivales. En cambio, el desmonte del negocio liderado por Escobar y la entrega de los cabecillas para ser juzgados por la justicia colombiana, si podría representar una solucion más efectiva a largo plazo.

TRES PREGUNTAS
Surgen entonces tres preguntas:
Que tan sinceros son los ofrecimientos de Escobar? Como podría el Estado colombiano aceptarlos decorosamente y cómo involucrar en ello a los Estados Unidos, país con el cual se ha adquirido un compromiso de extradición que es buena parte del problema?
En cuanto a la primera pregunta, la sinceridad de Escobar, los primeros indicios apuntan a que es más probable que esté dispuesto a desmontar el negocio que a pasar muchos años en la carcel. La entrega, la semana pasada, del complejo de producción de cocaina más grande del mundo conlleva un mensaje bastante claro.
El director del DAS, Miguel Maza Márquez, ha minimizado el valor de este acto, argumentando que se trataba de laboratorios abandonados que ya no estaban en operación. No obstante, los testimonios de los periodistas que llegaron hasta el lugar desvirtuan esta afirmación. Según ellos, había rastros recientes de gran actividad. Como ninguna autoridad ha llegado hasta el lugar, que se encuentra en plena selva, por el momento tienen más peso las versiones de los periodistas.

A primera vista es dificil entender por que el cartel de Medellín estaría dispuesto a desprenderse de un negocio tan lucrativo. Sin embargo, no hay que olvidar que cuando uno tiene un ejército entero en su contra, las consideraciones comerciales pasan a un nivel secundario e inclusive insignificante. El problema de Pablo Escobar hoy es de vida o muerte y no de más dinero.

Pero así como es evidente que esta dispuesto a "retirarse", no lo es tanto que este dispuesto a pasar muchos años en la carcel. Su disposición para someterse a la justicia colombiana se basa en el convencimiento de que con ella a uno generalmente le va bien.
Desde la perspectiva de Los Extraditables someterse a las leyes nacionales lo puede llevar a uno--si tiene suerte-a obtener un indulto como el otorgado al M-19. Y si le va mal, a pasar unos dos o tres añitos en la carcel.

Es ahí donde surge el segundo problema. Para que un arreglo sea aceptable para la opinión pública en Colombia, Los Extraditables tendrían que ser objeto de un tratamiento mucho más rígido que el que impone tradicionalmente la justicia en Colombia. Aquí, fuera de Felix Correa, son pocos los que han pasada ocho años en la carcel. Los asesinatos usualmente tienen penas cumplidas muy inferiores a esta. Aunque los colombianos se han acostumbrado a que asi sea, lo cierto es que la mayoría no está dispuesta a mantener esta indiferencia frente a un grupo de personas que estan acusadas de poner una bomba en un avión lleno de pasajeros inocentes y de asesinar a Luis Carlos Galán, Guillermo Cano, Carlos Mauro Hoyos y Rodrigo Lara, para mencionar tan solo los más conocidos de una lista que podria ser interminable. Frente a esta clase de crimenes, pocos creen que la justicia colombiana pueda operar. Sobre todo si se tiene en cuenta que el tratamiento de plata o plomo que Los Extraditables le han dado a los jueces en el pasado no es muy alentador. Todo ello hace que el ofrecimiento de los narcotraficantes de entregarse, si son juzgados bajo la ley colombiana, no le parezca viable a mucha gente, comenzando por la Policia, los militares y todos aquellos que han puesto el pecho en esta guerra.

Para que un arreglo tenga por lo menos una posibilidad de aceptación dentro de la opinión pública, tendría que estar acompañado de fórmulas de excepción como la sugerida recientemente por el candidato conservador Rodrigo Lloreda, quien propuso sustituir la extradicion por procesos ante la justicia penal militar. Este mecanismo podría ser de gran credibilidad si se tiene en cuenta que los que más se oponen a cualquier arreglo son precisamente los militares, quienes en ese caso pasarían a ser los jueces.

Un procedimiento semejante es en estos momentos inconstitucional, pues por fallo de la Corte Suprema de Justicia solamente los miembros de las Fuerzas Armadas pueden ser juzgados por tribunales militares, cuando sean acusados por violaciones cometidas durante el servicio.

En todo caso el problema es más encontrar una formula política que una formula juridica, pues el obstaculo en la actualidad es que a pesar de que Los Extraditables están dispuestos a que los juzgue la justicia colombiana, la opinión pública pide más garantias.

EL PROBLEMA BUSH
El tercer problema y el principal es que hacer con los Estados Unidos. En este momento la extradicion es posible gracias a los decretos expedidos por el presidente Barco que la convirtieron en un acto administrativo.
Aunque este procedimiento es discrecional, no tiene la fuerza de un tratado y podria modificarse facilmente con otro decreto, lo cierto es que existe un compromiso político entre ambos gobiernos que hace su desmonte mucho menos fácil de lo que parece.
Con la declaratoria de guerra a muerte al narcotrafico, Colombia recuperó algo de su prestigio perdido y el presidente Barco se lleno de gloria personal. La sola idea de que el gobierno pudiera cambiar esta linea de conducta podria echar por tierra la credibilidad recientemente adquirida. Por esto, aunque el gobierno de puertas para adentro tenga una actitud más flexible, de puertas para afuera mantiene su actitud intransigente.

Fué esta actitud la que llevo al presidente Barco a considerar necesario hacerle una aclaracion a la prensa mundial en el sentido de que su gobierno no estaba negociando con los narcotraficantes. Sin embargo, si se lee cuidadosamente cada una de las palabras pronunciadas por el presidente en esa rueda de prensa, se puede llegar a la conclusion de que la negativa es más diplomática que categórica, Barco afirmó textualmente:
"Es muy claro, los narcotraficantes tienen que acabar con su comercio ilegal, entregar todo y someterse a la justicia colombiana. Ellos saben que la ley colombiana no es negociable".
Esta referencia a la "ley colombiana" es el quid de todo el asunto, y si los narcotraficantes esperaban un guiño de ojo, ahi lo tuvieron. Mas tarde, en un momento en que lo cogieron con la guardia mas baja, el presidente gritó desde un balcón: "Si los narcotraficantes se rinden y se entregan, se podría pensar en un acuerdo".

Por ahora, sin embargo, el gobierno --hasta donde se tiene información--no se ha planteado oficialmente una alternativa semejante ante el gobierno norteamericano. Curiosamente la oferta de Pablo Escobar debería resultar más interesante para los norteamericanos que para los colombianos. Si de verdad el cartel esta dispuesto a hacer un inventario de la totalidad de los cultivos, laboratorios pistas clandestinas que hoy tiene para que estos sean destruidos, esto debería interesarle mucho más a los Estados Unidos que la captura y extradición de un puñado de personas que rápidamente serían remplazadas por otras que seguirian en el negocio. En cuanto a la validez de este inventario, le corresponderia a los expertos de la DEA determinar si corresponde o no a la capacidad de producción de cocaina del cartel de Medellin, que segun los ofrecimientos de Escobar es el 85% del total, ya que el resto pertenece al cartel de Cali.

Si esto es así, por que estan los Estados Unidos interesados en mantener la linea dura? La explicación que más se oye es que se trata simplemente de razones politicas. Bush, quien enfrenta elecciones en noviembre y quien es visto como un heroe por encarcelar a Noriega, no puede repentinamente abandonar su papel de "macho" sin que esto tenga un costo politico para su partido en las proximas elecciones. Sin embargo, aun de ser esto cierto, existe algun margen de maniobra. La destrucción espectacular de la infraestructura de produccion de cocaina del cartel de Medellin, vista de cerca por millones de televidentes norteamericanos, podria ser mas útil electoralmente que la captura de un solo capo.

En todo caso, hay un indicio de que los Estados Unidos parecen entender la situacion del gobierno colombiano y de que no quieren complicar las cosas por ahora, y es el hecho de que durante toda la cumbre el presidente Bush nunca mencionó la palabra extradición.

Aunque el 99% de los colombianos no tiene ni idea de lo que ocurre tras bambalinas, el hecho es que todas estas reflexiones preocupan por estos días a una serie de personas que van desde los jefes del narcotrafico hasta los representantes del alto gobierno.
Nadie habla directamente con nadie, pero todos entienden señales. La última de ellas fue la entrega de los laboratorios en Urabá la semana pasada.
Aunque el gobierno no le ha hecho mucho bombo, sabe que de su actitud frente a este hecho depende que sigan las entregas o que vuelvan las bombas. Por esto el asunto no es de poca monta. El problema inmediato es que hay un gran desfase de información entre los distintos protagonistas. Los narcotraficantes están impacientes, el gobierno confundido y los Estados Unidos ignorantes. Mientras tanto, el colombiano promedio, que es quien resultara afectado por el desenlace de este proceso, tan solo puede repetir con el presidente, "Amanecera y veremos" .

LO QUE EL CARTEL ENTREGO
Un día antes de que se iniciara la Cumbre Antidrogas en Cartagena, Los Extraditables dieron su gran golpe publicitario al hacer entrega del más poderoso complejo para el procesamiento de cocaína que se conozca hasta el momento, en el corazón de la selva chocoana. Tres centros--bautizados con los nombres de "Cartagena", "Santa Marta" y "La Honda"--, en los que se producían entre 12 y 20 mil toneladas del alcaloide al mes, fueron entregados a un grupo de periodistas de Medellín, quienes dos días antes habían sido contactados por un mensajero del cartel de la droga.

La odisea se inició el pasado domingo 11 de febrero cuando los comunicadores recibieron una llamada anónima en la que se les anunció que debían desplazarse al aeropuerto Olaya Herrera y abordar una avioneta comercial con destino a Apartadó.
Una vez arribaran a esta localidad, un personaje llamado el "tío" se encargaria de conducirlos por las selvas del Chocó,donde recibirían los tres laboratorios en los que se procesó cocaína hasta hace una semana.
La travesía partió de Turbo el lunes en la madrugada en dos lanchas que atravesaron el Golfo de Urabá y luego navegaron por los ríos Atrato y Tumaradó durante doce horas. Al llegar a la ciénega de Tumaradó, apartada de cualquier vestigio de civilización, desembarcaron en un pequeño bohio para reiniciar la marcha en pequeñas chalupas por un estrecho cañón que desembocó en un improvisado puerto donde estaba localizado el primer laboratorio conocido con el nombre de "Cartagena".

Allí se producían cerca de cuatro toneladas de cocaina al mes. Fue construido a mediados de 1984, luego de que las autoridades desmantelaran el legendario laboratorio de "Tranquilandia". En el complejo de "Cartagena"--800 metros cuadrados de construcción-había habitaciones para 50 personas y provisiones para cuatro meses de estadia. Por lo inhóspito del lugar, el cartel de la droga montó en este complejo un avanzado laboratorio quimico donde se producian los insumos --acetona, éter- para la elaboración del alcaloide. Los constructores de este complejo también se preocuparon por el camuflaje para evitar que las autoridades descubrieran las instalaciones. Las chimeneas se recubrieron de tapices verdes y enormes materas que se confundian fácilmente con la manigua.
Igualmente, los trabajadores tenían grandes comodidades. Siete lavadoras, dos secadoras, un taller de repuestos y una planta de energía que genera 140 kilovatios, suficientes para alumbrar un pueblo como Tabio.

A ocho horas de navegación por el río Atrato, hacia el sur, estaba localizado el segundo laboratorio conocido con el nombre de "Santa Marta". Su construcción se inició hace dos años y medio y demoró ocho meses. Llevaba 22 meses en producción y su capacidad era de diez toneladas por mes.
Allí se encontraron residuos de coca regada por los mil metros cuadrados que conforman el complejo y un centenar de sacos listos para empacar la cocaína que se sacaba a través de helicópteros que aterrizaban en un helipuerto construido a cien metros del laboratorio. Aquí habitaban 150 trabajadores que contaban con un sofisticado gimnasio televisión a color baños, cocinas eléctricas y un enorme congelador donde había comida para seis meses. El ultimo laboratorio estaba localizado a tres horas del complejo de "Santa Marta" en la ciénega La Honda era el más pequeño de los tres y desde hace varios meses se había cerrado su producción. El cartel lo utilizaba como almacen de repuestos y maquinaria para surtir a los otros dos laboratorios. Cuando funcionó, su producción era de seis toneladas al mes y el alcaloide se sacaba a través del rio y se embarcaba en el helipuerto de "Santa Marta".

A lo largo de las riberas del rio Atrato y de las ciénagas había centenares de canecas con quimicos. En los tres laboratorios se encontraron 15 mil canecas --de 55 galones cada una--de eter, acetona y otros químicos utilizados en el procesamiento de la coca. Según informaciones entregadas por los voceros del cartel, la construcción y funcionamiento de estas narcoindustrias tuvieron un costo de 20 millones de dólares y en su montaje participaron ingenieros civiles, químicos e industriales.-
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