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| 2/14/2015 10:00:00 PM

“Que nos esculquen lo que quieran”

PetroTiger ha estado en el ojo del huracán tras el escándalo de sobornos a un funcionario de Ecopetrol. Semana habló con las directivas.

El juicio que se iniciará en las próximas semanas contra Joseph Sigelman, expresidente de PetroTiger Colombia, revivió el escándalo por el supuesto pago de soborno por 335.000 dólares (800 millones de pesos), en el que terminó involucrada Ecopetrol.

Al parecer Sigelman habría pagado esta suma en 2011 a David Orlando Durán –funcionario de Ecopetrol en ese momento– para favorecer a PetroTiger, una empresa de servicios petroleros en un contrato por 39 millones de dólares. La multinacional, por medio de Mauricio Camargo, miembro de su junta directiva, habla del escándalo.

Semana: Según PetroTiger, ustedes mismos descubrieron este escándalo. Explíquenos eso.

Mauricio Camargo: En marzo de 2011 retiramos de la compañía a Joseph Sigelman, en ese momento presidente de PetroTiger. También salieron el abogado Gregory Weisman, Knut Hammarskjold y otros 15 funcionarios de su círculo íntimo. Después de varias auditorías pusimos en conocimiento de las autoridades norteamericanas y colombianas estos eventos. El Departamento de Justicia, luego de dos años y medio de investigación, eximió a la empresa y a su junta directiva de toda responsabilidad. Además, confirmó que las actuaciones fueron orquestadas por los tres ejecutivos estadounidenses acusados por fraude y por violar las prácticas del Estatuto Anticorrupción de su país. Weisman y Hammarskjold se declararon culpables y Sigelman enfrenta un juicio que comienza en abril.

Semana: ¿Qué encontraron en esas auditorías?

M. C.:
Un escenario de fraude por una serie de giros bajo el concepto de servicios de transporte no prestados. Se detectaron pagos a nombre de una señora de apellido Navarro, que rebotaron. Luego estos mismos giros se hicieron a un señor Durán. En ese momento, nosotros no sabíamos que se trataba de un funcionario de Ecopetrol y que la señora era su esposa.

Semana: Eso fue un golpe a la credibilidad de la compañía porque se trataba de funcionarios de alto nivel, incluso fundadores de la empresa.


M. C.: Sí, pero debo insistir en que, cuando se detectaron estos hechos y se obtuvo información, los accionistas y la junta directiva los retiraron e informaron a las autoridades.

Semana: ¿Quiénes estaban en la junta directiva?


M. C.: Luis Guillermo Plata, Daniel Wasserman, Rafael Pinto, dos representantes del fondo canadiense y yo.

Semana: En este escándalo se ha hablado del exministro Plata. ¿Qué tiene que ver en este episodio?


M. C.:
No tiene nada que ver. Sigelman, en su estrategia está ejerciendo una gran presión mediática. Su argumento es que esta historia es un invento de la junta directiva de Colombia, que se originó cuando el exministro supuestamente le solicitó dinero y él se negó. Plata llegó a la junta en representación de un fondo canadiense en noviembre de 2010, después de los hechos.

Semana: La Fiscalía dice que estos sobornos no son aislados. ¿Conoce otras maniobras fraudulentas de funcionarios de Ecopetrol?


M. C.:
Puedo dar fe de que bajo la nueva administración se ha manejado PetroTiger de una manera responsable y ética. A partir de marzo de 2011 hay un momento de quiebre. Hemos venido trabajando de manera transparente y muy cercana con Ecopetrol para que todo se esclarezca.

Semana: ¿Les han cancelado contratos en Colombia después de estas denuncias?


M. C.: No y no hay mérito para ello. Sería el mundo al revés que el denunciante sea el que termine perjudicado.

Semana: ¿Ustedes siguen como contratistas de Ecopetrol?

M. C.: Ecopetrol es un cliente importante. Los presuntos sobornos son de 2010, bajo una administración anterior. Sobre los contratos generados a partir de 2011 no hay duda y estamos abiertos a que nos esculquen. Sería injusto que por unos hechos de hace cinco años se estigmatice la labor de una junta directiva que actuó correctamente y se ponga en tela de juicio a 2.000 empleados de los cuales 1.500 están en Colombia, que nada tienen que ver con esta historia.

Semana: Llama la atención que desistieran de las demandas civiles contra los implicados. ¿Por qué lo hicieron?

M. C.: Cuando hay conflictos de esta naturaleza se generan procesos civiles muy complejos, que no tienen nada que ver con los penales. Cuando los involucrados pretendieron demandar a la compañía decidimos hacer un acuerdo civil. Lo hicimos para evitar gastos de abogados y mayores distracciones porque nuestra prioridad es concentrarnos en los negocios y en los clientes.
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