Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1999/07/12 00:00

QUE QUIERE EL GENERAL

El general Harold Bedoya cuestiona la autoridad del Fiscal para investigar el crimen contra <BR>Gómez Hurtado

QUE QUIERE EL GENERAL

El general Harold Bedoya Pizarro se vino lanza en ristre la semana pasada contra el fiscal
general de la Nación, Alfonso Gómez Méndez, a quien acusó, en una carta abierta a la opinión, de estar
buscando un chivo expiatorio en el caso del asesinato de Alvaro Gómez, de actuar animado por una
animadversión en contra de los militares, así como de defender la justicia regional con el fin de
"desmoralizar y liquidar al Ejército Nacional".No es esta la primera vez que el general ataca al Fiscal.
Bedoya se había pronunciado ya contra Gómez Méndez en las sesiones del Congreso en las que se
debatía el tema de la justicia regional. Allí el oficial en retiro acusó al Fiscal de estar manipulando pruebas
y testigos sin rostro e insinuó que la cercanía con el ex presidente Ernesto Samper era un motivo para
desconfiar de Gómez Méndez como Fiscal. En esa oportunidad Bedoya enfrentó la airada respuesta de Jaime
Córdoba Triviño, quien en ese momento estaba encargado de la dirección de la institución. Córdoba le exigió
respeto hacia la Fiscalía y la figura del Fiscal General, afirmó que quienes adelantaban las
investigaciones no se prestarían para montaje alguno en contra de nadie pero le dejó en claro que a la
Fiscalía no le temblaría la mano para procesar, a la luz de las normas vigentes, a todos aquellos que violaran
la ley penal.En su última carta, sin embargo, Bedoya fue mucho más allá. Luego de citar al asesinado líder
conservador Alvaro Gómez Hurtado, quien en 1989 calificó como "un duro golpe a la moral el hecho de que
se hubiese exaltado a la condición de Procurador General de la Nación al abogado personal del secretario
general de la Presidencia de la República", Bedoya expone las que, según él, son pruebas que le impedirían al
fiscal Gómez Méndez investigar el caso del asesinato del propio Gómez Hurtado.Bedoya afirma, en primer
lugar, que al llegar a la Procuraduría durante la administración de Virgilio Barco, Gómez Méndez habría
presionado al entonces delegado para las Fuerzas Armadas, Manuel Salvador Betancourt, en la
investigación por la toma militar del Palacio. Citando un documento que "reposa en los anales del Congreso",
Bedoya recogió frases como ésta de ese funcionario: "Fui presionado por el doctor Gómez Méndez para que
elevara pliego de cargos y sancionara al general Jesús Armando Arias Cabrales, comandante del Ejército, por
los sucesos acaecidos en el Palacio de Justicia".Esa conducta contraria a los militares se sumaría a un
acto de aparente prejuzgamiento por parte del actual Fiscal en 1996. En efecto, Gómez Méndez publicó
en agosto de 1996 en el diario El Tiempo un artículo sobre el asesinato de Gómez en el que, según Bedoya,
Gómez Méndez "inició a ejercer como fiscal sin rostro condenando, consiguiendo pruebas, haciendo
inculpaciones, armando golpes de Estado, cuartelazos y conspiraciones, sindicando a civiles y militares,
señalando al fiscal Valdivieso de omisión en sus funciones, reciclando los artículos de la revista
SEMANA y las declaraciones del embajador Frechette de Estados Unidos como pruebas reinas para
señalar a los responsables del magnicidio".Al terminar una carta escrita en términos algo confusos Bedoya
le dice al Fiscal que carece de autoridad moral para investigar y juzgar a militares o civiles por la muerte de
Alvaro Gómez porque, según él, el líder conservador fue el principal opositor del régimen del cual Gómez
Méndez hizo parte. Y lo acusa de estar buscando un chivo expiatorio en la investigación por la muerte de
Gómez Hurtado, como habría sucedido, según él, en el caso de la toma del Palacio de Justicia y el general
Arias Cabrales o en el de asesinato de Luis Carlos Galán y Hubis Hasbum. "¿No será señor Fiscal _remata
Bedoya_, que sus odios hacia los militares no le permiten ver en ellos sino a culpables, y sus amores ver
inocentes en el proceso 8.000?". No es claro lo que busca Bedoya con una carta de este estilo. Una
hipótesis, es que después de su fracaso en las elecciones del año pasado y de su distanciamiento
de Andrés Pastrana, a quien acompañó en la segunda vuelta, Bedoya estaría buscando defender su
posicionamiento en la derecha de quienes, como Alvaro Uribe Rueda, empiezan a disputarlo con
posiciones críticas frente al proceso de paz y mensajes de autoridad, espacio que podría ser muy rentable
en caso de fracasar el esfuerzo del gobierno actual. Pero una carta contra el Fiscal en términos tan agresivos
no pareciera ser un instrumento eficaz para lograr ese propósito.Otra hipótesis es que estaría tratando de
ganarse el aplauso y el respaldo del estamento militar, al hacer una defensa de cuerpo que pasa por
criticar las acciones tomadas por Gómez Méndez, primero como Procurador y después como Fiscal, en contra
de algunos miembros de la institución. Pero lo cierto es que Bedoya no necesita ganarse esa simpatía ni
demostrar su lealtad hacia el estamento militar: ambos están más que demostrados. Por último, hay quienes
afirman que lo que busca es desvirtuar todo lo actuado en el caso de Alvaro Gómez, al que han sido ligados
ya varios militares y en el que _a pesar de que no se le ha vinculado legalmente_ su nombre ha salido a
relucir en repetidas ocasiones. Con su carta el general estaría buscando inhabilitar de antemano al Fiscal o
dejar suficiente rastro documental para poder afirmar, de ser llamado al proceso, que ello habría ocurrido
como represalia por sus críticas.Eso explicaría la última frase de su carta a Gómez Méndez, en la que
Bedoya asegura que "en mí encontrará al ciudadano que ya despojado del poder, está dispuesto a enfrentar
a quienes se atrincheran en él, para destruir la honra y la vida de los inocentes, y luchará para que Alvaro
Gómez Hurtado desde su tumba descanse en paz...".

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