Lunes, 16 de enero de 2017

| 2010/06/21 00:00

¿Qué va a hacer Uribe?

El presidente Uribe, a diferencia de sus antecesores, no piensa irse un tiempo del país. Se quedará para crear una universidad virtual y para dedicarse al periodismo, desde el cual le montará guardia a su obra de gobierno.

Uribe ha dicho que como al general Santander, a él le gustaría trabajar “por la patria” hasta el último día. Y según él mismo, piensa hacerlo como ex presidente también desde los medios de comunicación.

La pregunta de qué va a hacer el Presidente en ejercicio cuando deje el poder, tradicionalmente, suele llevar en Colombia o en cualquier otro país del mundo a una respuesta más anecdótica que de fondo. De hecho, hasta ahora se solía decir en el país, como lo dijo Abraham Lincoln, que los ex presidentes son como los muebles viejos que adornan los actos pero estorban.

Pero en el caso del presidente Álvaro Uribe, por el contrario, el oficio al que se va a dedicar cuando salga de la Casa de Nariño puede ser un dato crucial para el futuro del tejemaneje político en Colombia.

Los mandatarios cuando adquieren la calidad de ex suelen dedicarse a oficios muy parecidos. Hay quienes dejan brotar su vena de escritores y alcanzan éxitos importantes, como los británicos Winston Churchill, quien después de su brillante gobierno se ganó el Nobel de Literatura, o Benjamín Disraeli. Otros se dedican a viajar por el mundo dando conferencias de alto costo, como el soviético Mijail Gorbachov o el estadounidense Bill Clinton. Y unos más a dirigir think tanks de alcance mundial, como Jimmy Carter o el español Felipe González.

Pero hasta ahora, que se sepa, a ninguno se le había ocurrido montar una universidad a distancia por Internet, como es la idea que se le ha metido entre ceja y ceja al presidente Álvaro Uribe. En Colombia, la costumbre ha sido salir del país por un buen tiempo y luego volver a cumplir el papel de oráculos de sus respectivos partidos. Ernesto Samper y Andrés Pastrana se fueron para España, varios años, y César Gaviria para Washington, en donde se desempeñó durante ocho años como secretario general de la OEA.

En el caso del presidente Uribe, la opción de hacer una pausa por fuera del país parece estar descartada. "Creo que embajada no y menos por miedo", respondió hace unos meses en La W a una pregunta sobre si aceptaría un cargo diplomático como una manera de protegerse de los grupos armados a los que combatió. Cuando le preguntan sobre lo que hará a partir del 8 de agosto ha repetido: "Yo aspiro a poder trabajar por la patria ayudando a crear una universidad masiva, popular, virtual y que tenga un periódico de Internet, y ejercer sin tarjeta profesional el periodismo, y ojalá un espacio radial".

Mientras otros presidentes se han dedicado al periodismo antes de llegar a la Presidencia, como Andrés Pastrana, quien dirigió noticieros de televisión, o César Gaviria, en el periódico La Tarde de Pereira, Uribe toma el camino contrario: quiere dedicarse al periodismo después de la Presidencia.

Ese deseo se entiende dado el talante de Álvaro Uribe. Así como cambió en el país la manera de entender la Presidencia, ahora también podría exhibir una nueva forma de ser ex presidente. Antes de Uribe, quienes llegaban a la Casa de Nariño tenían claro que contaban con cuatro años de poder y pare de contar. Con Uribe se imprimió un nuevo estilo en el que el Presidente vive en campaña permanente y los plazos de gobierno pueden no tener fecha de vencimiento. No hay que olvidar que hace apenas cuatro meses él no descartaba ser presidente una vez más.

Tanto la universidad como el periodismo podrían ser la manera de seguir manteniendo influencia política con la opinión pública. Al fin y al cabo, ese ha sido el fundamento de su gobierno. Él ya hizo sus pinitos como columnista, antes de ser Presidente, en la revista Dinero. Ahora su ejercicio periodístico tendría dos particularidades. En primer lugar, por tratarse de la primera vez que en Colombia un presidente es elegido con cierta dosis de 'dedazo' de su antecesor, las opiniones de Uribe van a tener un peso político específico. Y en segundo lugar, esa suerte de miniconglomerado de medios puede ser la estructura para mantener y difundir lo que José Obdulio Gaviria ha llamado la doctrina uribista, o lo que Uribe llama la defensa de la seguridad democrática.

Lo que está por verse es si su alta popularidad como Presidente se traduce también en un alto rating en su nueva condición de ex presidente periodista.

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