Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/12/13 00:00

Quién los entiende

El voto afirmativo de senadores del Polo y del Partido Liberal en la elección del nuevo Procurador, conocido por sus posiciones ultraconservadoras, tiene a muchos electores y militantes de sus partidos muy desconcertados. ¿Error, puestos o estrategia?

La elección de Alejandro Ordóñez como procurador generó polémica dentro del Polo. Muchos no entienden por qué la izquierda y los liberales votaron por un ultraconservador

La anunciada y apabullante elección de Alejandro Ordóñez como nuevo Procurador General de la Nación mostró una vez más que los acuerdos previos que se realizan entre los candidatos de elección por el Congreso con las bancadas de los partidos son muy efectivos.

Y los hay de todo tipo. Acuerdos burocráticos, que son los más abundantes y decisivos; acuerdos tácticos de no agresión, y acuerdos programáticos, que son los de mejor presentación, pero que pueden ser los más inciertos.

En esta elección los hubo de todos los tipos. Pero los ojos están centrados en los acuerdos que pudieron inspirar los votos del Partido Liberal y los del Polo Democrático Alternativo por un candidato, como Alejandro Ordóñez, que representa un ideario político ultraconservador muy distante del de estas dos colectividades, una que se dice socialdemócrata y otra de izquierda.

La pregunta no tiene respuesta para muchos militantes del Polo Democrático Alternativo y del Partido Liberal que manifiestan una profunda desazón por el hecho de que los senadores de su colectividad hubieran apoyado a Ordóñez. Y es que a simple vista la lógica política apunta a que sólo una conveniencia clientelista animó a los senadores a darle el apoyo al candidato de la unanimidad.

Tanto es así, que en el interior del Polo la polémica no esperó. Pocas horas después de la elección del Procurador, el Comité Ejecutivo se reunió y desautorizó la decisión de la bancada en el Senado. Días antes, Carlos Gaviria, presidente del partido, había expresado su rechazo a la candidatura del ex magistrado y le había recomendado a la bancada abstenerse de darle su voto. Pero era tarde. Los senadores ya habían desayunado con Ordóñez y le habían planteado una estrategia que para ellos era más efectiva en términos políticos que el simple rechazo, y que al final, fue la que se impuso.

La estrategia consistió, según el senador Gustavo Petro, en lograr que Ordóñez se comprometiera a garantizar la vigilancia en el cumplimiento de los funcionarios del respeto de los derechos de la población Lgbt y la equidad de género y la reparación a las víctimas de la violencia. Para Petro, quien llevó el liderazgo de esta postura, era imposible elegir un procurador afín con el Polo, de una terna de conservadores, por lo que consideraron que era mejor comprometer a Ordóñez en temas concretos, que dejarlo sólo con compromisos con los partidos uribistas.

Dos de los acuerdos son la creación en la procuraduría de dos figuras nuevas. Una estará en cabeza de una persona Lgbt, (lesbiana, gay, bisexual o transgenerista) que se encargará de velar por el respeto de esas poblaciones dentro de la función pública. Según Petro, Ordóñez asumió ese compromiso y confía en que se cumpla. Parmenio Cuéllar, Jaime Dussán, Iván Moreno, Alexánder López y Jesús Bernal acompañaron a Petro en esta tesis. Creen que es un paso coherente con la postura que quieren para su partido en el futuro. Una apertura que les permitiría hacer acuerdos, o coaliciones con fuerzas distintas al Polo en la puja por el poder en 2010.

Lo de los liberales es distinto. No hubo una postura de la bancada debido a que la terna era de conservadores. La dirección del partido dejó en libertad a los senadores para que votaran según su criterio. Unos lo apoyaron por ser Ordóñez el candidato del Consejo de Estado. Otros no querrían quedar por fuera de una Procuraduría que ejerce un papel fundamental para el ejercicio de la política.

La Procuraduría tiene una nómina de más de 2.000 puestos directos y otros tantos indirectos. Sin duda, es apetecible para unos congresistas que desde ya están pensando en su próxima elección en 2010.

Lo cierto es que ya Ordóñez es el procurador, y que su gestión en el Ministerio Público será una de las más vigiladas por la manera polémica como llegó al cargo y la unanimidad con la que el Congreso lo eligió.
 

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