Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1990/10/15 00:00

QUIEN TIENE A DIANA TURBAY?

Misterio total sobre su paradero, mientras se especula que puede estar en manos de Pablo Escobar o del Cura Pérez.

QUIEN TIENE A DIANA TURBAY?

Se afirma que reiteradamente recibió mensajes del ELN. En teoría el movimiento guerrillero más radical y fundamentalista de Colombia podría tener interés en llamar la atención por algo distinto a lo que tenían acostumbrado al país: atentados al oleoducto o secuestros de alcaldes de poblaciones y ciudades sin mayor importancia, o de periodistas de provincia. Diana Turbay, la hija del expresidente Julio Cesar Turbay Ayala, y directora de la revista Hoy por Hoy, resultaba óptima para ese propósito. Y no sólo por ser la directora de una revista y socia del Noticiero Criptón, sino por ser la hija de quien es. Enviar un mensaje o dar unas declaraciones a la hija del expresidente Turbay no sólo no podrá ser pasado por alto, sino que ni siquiera podía minimizarse. La noticia era redonda.
Pero habría de frustrarse, al menos por ahora. Hoy los colombianos están pendientes no tanto de lo que quiere el ELN, como de dónde está Diana Turbay. Desde hace dos semanas, cuando ha debido regresar a Bogotá, no se tienen datos sobre su paradero y el de las personas que la acompañaban.

EL SEGUNDO CONTACTO
¿ Pero cómo llegó Diana a la decisión de viajar a entrevistarse con el ELN ? SEMANA ha podido establecer que, a comienzos del año, llegaron a la oficina de Diana en Hoy por Hoy dos personas, un hombre y una mujer, que se identificaron como pertenecientes a ese grupo subversivo. Le ofrecieron la posibilidad de establecer contacto con Manuel Pérez, el cura guerrillero, el número uno del movimiento. El viaje podía durar 15 o 20 días. Diana respondió negativamente: "No puedo ir a un viaje tan largo. Tengan en cuenta que soy mamá y esposa. Es difícil que yo vaya en esas condiciones", les dijo en ese momento. Poco tiempo después tuvo la oportunidad de hablar con César Gaviria, entonces Presidente electo, a quien le contó sobre esa primera conversación. "No me parece que deba ir", le dijo Gaviria, tal vez pensando en la posibilidad de nuevos contactos, y ahí quedaron las cosas.
En efecto, se presentaron nuevos contactos. Las puertas no habían que dado cerradas a pesar de la negativa de Diana. Meses más tarde, a comienzos de julio, volvieron a hacerse presentes en las oficinas de Hoy por Hoy las mismas personas que se habían identificado como del ELN. Esta vez a Diana la cosa le pareció más viable, ya que le habían acortado el viaje de 20 días a cinco, y así se los comunicó a amigos muy cercanos. Pero la idea no era viajar sola y por eso decidió que la acompañara Juan Vita, el editor de Hoy por Hoy, y una periodista del Noticiero Criptón.
La persona perfecta era la jefe de redacción, Azucena Liévano. Pero Azucena había estado enferma, razón por la cual Diana sugirió que se le preguntara si querla ir. La joven periodista no vaciló y se apuntó a la aventura. El viaje se haría el jueves 30 de agosto.Ese día Diana no fue a la revista, pero estuvo comunicándose permanentemente con su oficina y las directivas del noticiero. Al medio día le envió una razón a Azucena: debía llevar ropa para tres días. Y comunicó que le habían garantizado regreso el domingo por la noche.
Sin embargo, como anticipando algo y tal vez conociendo un poco cómo son los viajes a los campamentos guerrilleros, dijo que era mejor que no contaran con el material para el noticiero del domingo. "Los veo un poco inciertos dijo -, a lo mejor regresamos el lunes por la noche. Pero no importa, de todas maneras la noticia exclusiva es nuestra." No dio más detalles. Esa no sólo parecía ser la condición del trabajo que iba a emprender, sino que correspondía a su propia naturaleza. "Diana es a veces muy reservada y misteriosa ", le dijo a SEMANA uno de sus amigos más cercanos.
La noche anterior, en un coctel ofrecido en el Jockey Club para celebrar los 11 años del Noticiero TV Hoy, Diana se había encontrado con el Consejero para la Seguridad Nacional, Rafael Pardo, y le habia dicho:-"Me voy mañana a las cinco a entrevistame con los del ELN. " No pidió consejo, no consultó. Diana simplemente le notificó su decisión a un funcionario del gobierno. Estaba convencida como lo había estado durante el primer "puente Emiliani" de 1989, cuando asistió en su doble condición de periodista y de observadora delegada del Partido liberal, al primer diálogo directo entre el gobierno y el M-19 de que había que agotar todos los esfuerzos para buscar salidas políticas al problema de la subversión. Estaba segura de que podía tener algo importante entre manos, pero no lo estaba en cuanto a que el cura Pérez fuera a ser su interlocutor y así lo expresó: "No sé si es con él, pero me dicen que es una cosa importante con la cúpula" . En dos taxis, el jueves 30 de agosto, recogieron a los periodistas y camarógrafos en la sede del noticiero. También los acompañaba el periodista alemán Hero Buus. Eran las cinco de la tarde. Desde entonces no se sabe nada concreto sobre ellos.
La noticia sobre la "desaparición" de Diana Turbay se extendió como pólvora el sábado 8 de septiembre cuando El Nuevo Siglo tituló: "Desaparecida hija del expresidente Turbay." Aunque en todos los medios de comunicación se sabia que no habia noticias de Diana, en una especie de pacto de caballeros, ninguno había tocado el tema. De todas maneras, una entrevista en el monte con guerrilleros no es lo mismo que una en una oficina de Bogotá con un Ministro. Siempre se presentan inconvenientes, de transporte, climáticos, de enlaces... y por eso todos saben que es mejor darle tiempo al tiempo. Pero la publicación de El Nuevo Siglo le dio un nuevo giro a las cosas. Ese mismo dia por la noche, luego de una reunión de las directivas del noticiero y de la revista con la familia del expresidente, se dio a conocer un comunicado firmado por el Consejo Editorial de la publicación en el que se revelaban algunos datos y las motivaciones del viaje. Al final, se hacía un llamado para que "doña Diana y los periodistas que la acompañan se comuniquen para indicar la fecha aproximada en que terminarán su labor profesional".

LAS HIPOTESIS
Hasta el momento todo parece muy confuso y son muchas las hipótesis que se tejen al respecto. La última surgió al finalizar la semana. Según ésta, la hija del expresidente Turbay estaría en manos del Cartel de Medellín, que habría utilizado una célula del ELN para secuestrarla. Esta hipótesis se apoya en tres elementos. En primer lugar, en el hecho de que no sería la primera vez que Pablo Escobar estuviera involucrado en el secuestro de personas influyentes (Escobar ordenó los secuestros de Andrés Pastrana, del hijo de Germán Montoya y de dos miembros de la familia Echavarría). En segundo lugar, con informaciones recibidas por los organismos de seguridad del Estado hace unos meses, según las cuales, habría una alianza entre Pablo Escobar y algunas fracciones del ELN que le prestan servicios de seguridad, versión que coincide con acusaciones hechas hace pocos días por los grupos de autodefensa del Magdalena Medio; por último, en una conversación sostenida supuestarnente entre el jefe del Cartel y uno de los secuestradores, e interceptada por unos radioaficionados, cuyo contenido es el siguiente:

-Pablo Escobar: Póngalos en La Chiquita, que yo necesito hablar con ellos.

-N.N.: Eso no es conveniente para nuestra organización.

-P.E.: No se preocupe, pero póngame allá a la hija del señor importante.

-N.N.: Acuérdese señor que esto le puede traer problemas a la organización.

-P.E.: Tranquilo que yo hago las cosas bien.

A pesar de que los elementos anteriores juegan a favor de la hipótesis de que Escobar tiene en su poder a Diana Turbay, también se presentan algunas dudas.Si no fuera por la grabación, esta versión no tendría demasiado peso. Primero, porque cuando Escobar quiere secuestrar a alguien lo hace a la brava y no uliliza señuelos ni pasa meses inducicndo a la persona Con estrategias como las de una entrevista con un jefe guerrillero. Por otra parte, resulta demasiado "camello" un secuestro con cinco periodistas y camarógraros más.
Secuestrarla sóla hubiera sido mucho más fácil. Ella no toma demasiadas precauciones y utiliza una escolta que es más simbólica que otra cosa, y Escobar ha secuestrado a personas fuertemente escoltadas sin que le tiemble la mano.
Fuera de la metodología, también se presentan interrogantes sobre la cronología. Después de anunciadas las medidas del presidente Gaviria sobre rebaja de penas y juicio en el país para los narcotraficantes que se entreguen a la justicia colombiana, podría pensarse que Escobar tiene algún interés en montar un golpe publicitario para dar a conocer su posición, como lo hizo en el caso del secuestro de Patricia y Dina Echavarría a finales del año pasado, a quienes ulilizó para dar a conocer en enero de este año la llamada propuesta de rendición de los Extraditables. Sin embargo, cuando los primeros contactos a la hija de Turbay para una supuesta entrevista con el ELN, no sólo faltaban meses para conocerse las medidas, sino que éstas ni siquiera se estaban cocinando y el país estaba en abierta guerra contra la organización de Escobar. Por otra parte, las medidas del gobierno se conocieron la noche del pasado jueves 30 de agosto y Diana para ese momento ya llevaba varias horas de viaje.

Pero a pesar de lo razonable de estas dudas, si la grabación es auténtica, la frase sobre "la hija del señor importante" es demasiado concreta para ser descartada del todo. Aún así, sin embargo, el general Harold Bedoya, en conversación con SEMANA, puso en duda que Diana Turbay esté en manos de Los Extraditables.
Aparte de la hipótesis del Cartel de Medellín, la que más se ha barajado es la de que efectivamente el ELN tiene en su poder a la hija del expresidente. Y hay quienes no descartan que la demora se trataría de una estrategia publicitaria del ELN, para crear expectativa sobre sus posibles declaraciones a la hija del expresidente. Por otro lado, experiencias anteriores de periodistas extranjeros, han demostrado que, a pesar de que garantizan un viaje corto, de cinco días, éste puede fácilmente terminar siendo de 20. Una de las razones es que los guerrilleros, para segurarse de que no los están siguiendo, diseñan estrategias dilatorias y organizan movimientos para despistar. Y éste podría ser también el caso de Diana y sus compañeros.
Pero al final de la sernana pasada se pudo establecer, a través de contactos con el Secretariado de las FARC (uno de los dos miembros actuales de la Coordinadora Nacional Guerrillera), que el ELN afirma no tener a Diana Turbay. Según las FARC hasta ahora el único enlace con grupo del cura Pérez - Gabino, el segundo hombre al mando en el ELN, sostiene que no estaban esperando la visita de la directora de Hoy por Hoy. Por lo tanto, hay dos cosas que son seguras. Primera, el cura Pérez, a quien Diana Turbay aspiraba entrevistar, ni la había mandado invitar, ni sabía que ella había viajado a buscarlo. Segundo, que Diana Turbay, al cierre de esta edición, no había llegado al campamento donde está el cura Pércz con su cúpula, a quienes supuestamente iba a interrogar y eran el motivo de su viaje.
Pero la negativa del ELN de tener a la hija del expresidente en su poder no es de ninguna manera categórica. El grupo subversivo afirma que ha entrado en contacto con el 90% de sus campamentos y que ellos dicen no tenerla y que la comunicación con el otro 10% de las fuerzas del movimiento hasta ahora no ha sido posible por problemas logísticos. En todo ésto puede haber tanto de ancho como de largo. Primero, la cúpula puede realmente no saber si ese 10% de su fuerza la tiene o no; segundo, Diana está con ellos, pero no quieren reconocerlo por ahora, y entonces el 10% les sirve de colchón de seguridad y se evitan, así, la acusación de que están mintiendo.
En esto de las mentiras hay que recordar un antecedente muy importante: el secuestro de Alvaro Gómez.
La Coordinadora Guerrillera afirmó desde un principio que no tenían al dirigente conservador y más tarde se supo que el M-19 era el responsable del secuestro pero que había ocultado la infomación al resto de la Coordinadora Guerrillera, organización de la que entonces también forrnaba parte.
Existe, entonces, la posibilidad de que Diana y sus acompañantes se hallen efectivamente en algún campamento del ELN.
Tampoco se descarta la posibilidad de que haya sido una célula o comando del movimiento el que haya tomado la iniciativa y de que la cúpula no se haya enterado.
Pero hay algo oue confabula contra esta hipótesis. Quienes conocen a fondo el movimiento guerrillero, aseguran que el ELN se caracteriza por ser un grupo de estructura piramidal, con unidad de mando, en el que las decisiones se toman por consenso y las órdenes se cumplen. Y que se sepa, hasta ahora no hay disidencias en el ELN.
Independientemente de quién tenga a la hija del expresidente Turbay, se considera que ella y sus acompañantes no corren peligro alguno. Las circunstancias que antecedieron al viaje y el número de personas que la acompañaba, sumados a la parafernalia de unas cámaras de televisión, hacen poco probable que se trate de un secuestro con móviles económicos. Lo que resulta más probable o inclusive patético es que cualquiera que la tenga, Escobar o el cura Pérez, tendría interés en montar un show para dar a conocer un mensaje. Uno y otro tendrían motivos: el jefe del Cartel de Medellín, fijar su posición frente a una medida del gobierno que, en teoría, podrían favorecerlo; y el jefe del ELN, fijar la suya frente a la posibilidad de un diálogo con el gobierno o la posible participación en la Constituyente.
Pero ya sea que la "hospitalidad" del ELN se haya extendido más tiempo de lo previsto o que Los Extraditables la tengan en su poder, lo único que es seguro es que los colombianos tendrán mucho interés en oir lo que tenga que decir Diana Turbay sobre su experiencia, cuando regrese de su misteriosa aventura.

LA LEY DEL MONTE
La última vez que Diana Turbay salió de la oficina de la dirección de su revista Hoy por Hoy en busca de una "chiva" periodística fue cuando estuvo en el camparnento del M-19. Iba a cumplir dos funciones:
Una como observadora delegada del partido liberal en el proceso de paz con uno de los movimientos subversivos que más combatió su padre, Julio César Turbay Ayala, cuando fue presidente de la República. La otra como reportera en busca de Carlos Pizarro el comandante del Eme que por aquella época con su sombrero de ala ancha y sus pantalones apretados, lo habían convertido en el "comandante papito". Allí estuvo ocho días. Hablando con los guerrilleros, conociendo sus vidas y sus historias. Después regresó a Bogotá y escribió un artículo de carátula que tituló "La paz...¿Ahora sí es posible? Pero lo que más recuerdan los colanbianos de la entrevista de Diana Turbay con los guerrilleros fueron las imágenes de televisión que transmitió el noticiero Criptón. Ella, vestida con unos viejos jeans, camisa de mangas cortas y botas de obrero, estaba sentada en un tronco absorta oon su interlocutor Carlos Pizarro que no paraba de hablar. Otras imágenes la muestran en un riachuelo compartiendo con varios guerrilleros un refrescante baño y después, como cualquier guerrillera primípara, lavando su ropa.
Pero su mundo es otro. Hija de una familia presidencial, Diana Turbay realizó sus primeros pinos en la política junto a su padre, cuando en 1978 se encargó de la dirección de la campaña presidencial que llevó a Turbay Ayala a la presidencia. Casada en segundas nupcias con Miguel Uribe, es madre de dos hijos, María Carolina de 17 años y Miguel de 4 . Según los allegados a su familia es la hija consentida y más cercana al ex presidente, razón por la cual éste la tuvo como secretaria privada durante su presidencia. En esa administración se conviritió en el brazo derecho del régimen. Desde allí manejó los hilos de la política que le causaron uno que otro dolor de cabeza.
Es considerada una persona intensa muy amiga de sus amigos y seria enemiga de sus enemigos. Desde que visitó el campamento del M-l9 se interesó por el proceso de paz oon los diferentes grupos subversivos. Pues siernpre ha considerado que este contacto constituye un esfuerzo significativo para lograr la paz en Colombia. Por eso el jueves 30 de agosto salió de su oficina en busca de otra "chiva" periodística: entrevistar al comandante del ELN, el cura Manuel Pérez. El viaje que estaba programado para tres días, se ha convertido en una larga espera que ya pasó los 20 días y, al cierre de esta edición, nadie da razón sobre suparadero.

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