Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1999/04/12 00:00

QUIERE CACAO

La industria chocolatera, encabezada por la multinacional M&M Mars, es la nueva carta <BR>deWashington para sustituir cultivos en Colombia.

QUIERE CACAO

Hace casi 10 meses, el 4 de mayo de 1998, el New York Times publicó un artículo que disparó
las alarmas en la industria chocolatera del mundo. El mensaje era muy claro: hay una gran preocupación
entre los expertos por la capacidad de la industria cacaotera mundial de producir suficiente materia prima
para abastecer la demanda de chocolate más allá de 2001. Las razones son varias. En primer lugar, se espera
que el consumo en el Primer Mundo, especialmente entre los norteamericanos _que hoy comen 5,3 kilos
de chocolate cada año por persona_, siga en aumento, como ha venido sucediendo desde hace más de 10
años. En segundo lugar, los principales países cultivadores _Costa de Marfil, Ghana, Indonesia y Brasil_
tienen problemas con la producción. El advenimiento de nuevas plagas, especialmente la monilia y la escoba
de bruja, los recientes cambios climáticos y el envejecimiento de los árboles indican que la producción no
podrá mantenerse a los ritmos de la demanda. De hecho, el Banco Mundial estima que en 2000 los precios
internacionales _que hoy son bajos_ habrán retornado a los niveles de 1988 y seguirán creciendo (ver cuadro).
Todo esto se explica porque los árboles de cacao son plantas bastante temperamentales. En grandes
plantaciones los árboles prosperan por unos años, y luego se van desgastando bajo el estrés de excesivo
sol y de plagas y enfermedades que se propagan fácilmente de un árbol a otro. Eventualmente los costos
de la plantación se vuelven prohibitivos y es necesario abandonarla. Incluso en Colombia este año la
producción se reducirá en 30 por ciento, según denunció la semana pasada el presidente de la Federación de
Cacaoteros, José Omar Pinzón. Frente a esta perspectiva mundial la industria chocolatera norteamericana
decidió coger el toro por los cuernos. Financiados por Mars Incorporated, varios científicos de entidades como
el Banco Mundial, AID, Naciones Unidas, Nature Conservancy, Conservation International, Rainforest
Alliance, World Wildlife Fund y la Fundación McArthur se reunieron en Panamá para discutir el problema.
Llegaron a una conclusión que sorprendió a muchos: el sistema tradicional de siembra de cacao está mal
concebido. Aseguraron que la única forma de producir cacao en forma sustentable es a través de la siembra
de los árboles en la misma forma en que crecen naturalmente: metidos entre el monte, cubiertos por otro tipo
de árboles que los protejan del sol y rodeados por un hábitat de pájaros e insectos que los protegen y
ayudan en la polinización. Precisamente la selva amazónica es un excelente medio para cultivar el cacao.
Hambre y ganas de comerA medida que todo esto sucedía, expertos del Departamento de Estado y del
Departamento de Agricultura estadounidenses, así como del organismo antidrogas de la OEA, el Cicad,
buscaban la forma de encontrar proyectos de sustitución de cultivos, especialmente para Colombia y Perú.
Entonces fueron contactados por representantes de la industria chocolatera norteamericana, quienes les
ofrecieron unir fuerzas para aprovechar la coyuntura de estos países y promover la producción de cacao
en vista de la caída de la producción que ya se ve venir. Como dijo a SEMANA Alberto Hart, funcionario del
Cicad en Washington, "decidimos juntar varios presupuestos dispersos y, con el liderazgo de M&M Mars,
seguidos por Hersheys y otras empresas de chocolate, se decidió hacer un programa a gran escala para
promover en Colombia y Perú el cultivo de cacao para sustituir cultivos de coca y amapola". La empresa
privada norteamericana proveerá fondos, los cuales serán invertidos especialmente en asistencia técnica a los
cultivadores para que se desarrolle una industria en las zonas selváticas sin necesidad de destruir o talar los
árboles. Estos sirven de capa protectora de las matas de cacao y las protegen, de tal manera que serán
cultivos 'ecológicos' de pequeña escala. Ya se han hecho los contactos entre funcionarios del Departamento
de Estado y los gobiernos de Colombia y Perú para adelantar esta labor y llevar a cabo las obras de
infraestructura necesarias para poder sacar el producto al mercado nacional e internacional.La última
reunión sobre el tema se llevó a cabo el pasado 28 de febrero y asistieron representantes de la industria
del cacao, funcionarios del gobierno norteamericano y miembros de la comunidad científica. Según dijo a
SEMANA Nancy Gallo, directora de asuntos externos de M&M Mars, cuyas oficinas centrales se encuentran
en Hackettstown, New Jersey, "estamos haciendo esfuerzos de investigación con entidades como el
Smithsonian Institution y otros para lograr proyectos de sostenibilidad del cacao. Pero nuestra posición es
compartida por toda la industria, no es solamente una política de nuestra empresa". Una fuente del
Departamento de Estado dijo a SEMANA que, si bien las empresas norteamericanas están jugándosela
a fondo para financiar estos programas de sustitución de cultivos, "no quieren aparecer en primera fila porque
les preocupa la posible reacción de grupos al margen de la ley en Colombia y Perú que puedan atentar contra
sus intereses". En el fondo todo esto es una buena noticia para Colombia. Si bien el proceso de paz, y muy
especialmente el apoyo estadounidense, se ha visto fuertemente afectado por los acontecimientos
recientes, la verdad es que la sustitución de cultivos como política de Estado tiene que continuar. Y
conseguir una alternativa como el cacao que, a diferencia de la ganadería o la palma africana, no afecta tanto
el medio ambiente, es una excelente opción. Además el cacao puede llegar a producir frutos y ser rentable en
tan solo dos años, mucho menos tiempo que otras opciones agrícolas. Con asistencia técnica e infraestructura
sería posible que en pocos años al país llegara a ser una potencia cacaotera en el mundo.

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