Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2015/11/15 18:46

Propuesta de 'pico y placa' para presos

El vicefiscal, Jorge Fernando Perdomo, presentó su iniciativa para superar la crisis penitenciaria y humanizar las cárceles.

Vicefiscal Jorge Fernando Perdomo. Foto: Guillermo Torres

El hacinamiento en el sistema carcelario colombiano ronda el  50 %. El problema ya salió de las cárceles y ahora se extiende a las Unidades de Reacción Inmediata (URI) y a las Unidades Permanentes de Justicia (UPJ). A esto se suman otros problemas como la drogadicción, el desabastecimiento de alimentos y medicamentos, la violencia y las enfermedades.

Para el vicefiscal, Jorge Fernando Perdomo, actualmente quienes cometen delitos en Colombia se enfrentan a un sistema penitenciario cerrado, esto quiere decir que deben estar confinados ya sea en instituciones carcelarias o en sus hogares bajo prisión domiciliaria.

“Nosotros en Colombia no hemos tenido una política penitenciaria, hemos tenido cárceles para meter personas como animales porque las condiciones en que están son condiciones inhumanas”, señaló Perdomo.

Por esto planteó la propuesta para transformar el sistema penitenciario colombiano. Se trata de un mecanismo que permita la salida de reclusos a través de sistemas abiertos o semiabiertos.

¿En qué consiste? Según Perdomo, va más allá de la construcción de cárceles, es una idea que busca implementar más modelos de resocialización.

“El derecho penal nos impone dejar muchos años a una persona guardada y el objetivo es que una persona cumpla una pena y vuelva a la sociedad resocializado”, dijo el vicefiscal. Para ello, dice, se puede implementar el régimen abierto.

En este modelo la persona detenida está en contacto con la sociedad. Puede tener un trabajo y terminar su jornada en la prisión. Pero para tener accesos a estos beneficios el detenido no debe estar acusado de un delito de mayor gravedad.

Otras de las opciones es el semiabierto, en este el preso tiene derecho a salir de prisión los sábados y los domingos.

“Esto puede impactar la política penitenciaria. La cárcel Modelo tiene, por ejemplo, un cupo de 3.000 personas y allí están alojadas 7.000. Resulta que cada interno tiene derecho a tres o cuatro visitas, por lo que cada domingo, en las visitas, colapsan aún más las cárceles”, explicó el vicefiscal.

En su exposición también habló del régimen semicerrado, donde por ejemplo se suspende el derecho a la libertad pero la persona recibe más visitas y tiene más contactos con el mundo exterior.
 
Estos beneficios no incluyen a las personas que estén acusadas de delitos que representen mayor gravedad, en tanto estos requieren de intervenciones psicológicas e incluso aislamiento para volver a tener contacto con la sociedad.

La propuesta puede causar escozor en algunos sectores de la sociedad, pero Perdomo fue enfático en señalar que el sistema actual no es viable económica ni socialmente y se requiere de una transformación.

Agregó que en ese punto resultaría necesario “revisar las penas y hacerlas coherentes por abajo y no por arriba”, es decir, “humanizar el derecho penal”.

Este sería el primer paso para la reforma de un sistema a todas luces desbordado y que actualmente en nada ayuda en la resocialización de los presos y cuyos centros penitenciarios son considerados escuelas del crimen.

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