Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/16/2012 12:00:00 AM

Retornó la violencia mafiosa al Valle del Cauca

Los asesinatos de cuatro hombres en zona rural de El Cairo y de tres en Cali hacen temer el regreso de ajustes de cuentas entre miembros de dos organizaciones criminales al servicio del narcotráfico: 'Machos' y 'Rastrojos'.

Aunque las autoridades no lo aceptan públicamente, en el norte del Valle es vox pópuli que desde hace algunos meses se revivió una guerra a muerte entre varias facciones mafiosas que se disputan el dominio territorial y el manejo del negocio del narcotráfico en esa región del país.

La más reciente señal de esa guerra fue la masacre de cuatro hombres ocurrida el pasado domingo 12 de febrero en zona rural del municipio de El Cairo, al norte del Valle. Tres días después del hecho, todo parece indicar que el narcotráfico sería el móvil, tras conocerse detalles inéditos y que tienen atemorizados a los habitantes de la región.

Según fuentes oficiales, una semana antes de la masacre, las víctimas fueron vistas llegar a la zona fuertemente armados, en motocicletas y acompañados de otros dos hombres; es decir, en total eran seis los forasteros que se atrincheraron en una rústica vivienda abandonada en la vereda El Brillante de El Cairo.

Esas mismas fuentes precisaron que el principal indicio para creer que se trató de un ajuste de cuentas por narcotráfico se debe a que una de las víctimas tenía consigo varias bolsas en las que se embala la coca para ser transportada hacia la costa pacífica y de allí ser enviada a Estados Unidos.

La sensibilidad con la masacre radica en que los pobladores temen que se repita la crueldad que vivió la región cuando estaba en su mayor fragor la guerra mafiosa liderada por los archienemigos Diego Montoya, alias 'Don Diego' y Wílber Varela, alias 'Jabón'.
 
Ambos capos (el primero extraditado a EE.UU. y el segundo asesinado en Venezuela en el 2008) implantaron un régimen de terror y silencio en la zona que entre el 2002 y el 2005 dejó un millar de muertos por cuenta de los choques entre sus ejércitos privados, Machos y Rastrojos.
 
Comba, Patiño y Martín Bala
 
Y lo que en el pasado fue conocido como la guerra entre Machos y Rastrojos hoy se repite por cuenta de sus herederos, pero con un ingrediente adicional: la presencia de Los Urabeños y La Cordillera, dos poderosas organizaciones criminales terciando en favor de Los Machos.
 
Los Urabeños son la temida estructura mafiosa que heredó el capo alias ‘Don Mario’ en Antioquia, y La Cordillera es la oficina de cobro pereirana que manejaba el ex narco paramilitar Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias 'Macaco'.
 
Con La Cordillera y Los Machos como punta de lanza, Los Urabeños liderados por Martín Bala y la presunta participación del excapo Víctor Patiño Fómeque (purgó condena en EE.UU. y hoy está libre en un tercer país), estarían tras el botín de guerra y los territorios que hoy ocupan en el Valle los hermanos Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna, alias los 'Comba', jefes de Los Rastrojos.
La captura en noviembre del 2011 en Pereira de Rigoberto Montoya, sobrino del excapo Diego Montoya, es para las autoridades la prueba reina de la alianza entre Machos, Cordillera y Urabeños para enfrentar a los 'Comba'.
 
Aunque desde finales del 2010 hubo señales de lo cruda que sería esta nueva vendetta, sólo a mediados del 2011 se intensificaría al estilo de la guerra entre los carteles de Cali y Medellín.
 
Sólo a comienzos de este año la capital del Valle fue escenario de cruentos enfrentamientos que involucran presuntos miembros de ambos bandos. El más recordado es el ocurrido el 5 de enero en una lujosa vivienda de Pance, donde fueron asesinados tres hombres, al parecer con estrecha relación a la organización de Comba.
 
Pero meses antes Comba ya había golpeado a la organización de Martín Bala y compañía. El 24 de septiembre las autoridades hallaron en la vía que une a La Virginia con Pereira, Risaralda, una bolsa con los cuerpos decapitados de dos hombres. La cabeza de uno de ellos (considerado el jefe de La Cordillera) le fue enviada a la viuda, oriunda de Ansermanuevo, Valle.
 
El dato toma relevancia si recordamos que el norte del Valle hace parte del corredor estratégico que usa la mafia para llegar hasta el cañón de Garrapatas, una mítica región agreste que limita entre Valle y Chocó, considerada el santuario natural para el cultivo, el procesamiento y el transporte de coca.
 
De nuevo Machos y Rastrojos
 
En el Valle Los Rastrojos suman 370 hombres liderados por Diego Pérez Henao, alias 'Diego Rastrojo', al servicio de los 'Comba'. Todos ellos son herederos del clan mafioso del capo Wílber Varela.
 
En la otra orilla de la confrontación mafiosa estarían Los Machos, conformados por cerca de 60 hombres al mando de alias el 'Primo' o 'Chicho', y estarían atrincherados en los municipios de Zarzal, Roldanillo y La Victoria. Esta organización mafiosa es la herencia del otro capo, Diego Montoya.
 
Aunque investigadores de la Policía descartan de tajo que en esa confrontación se encuentre la guerrilla, algunas versiones de lugareños insisten en la presencia de reductos del ELN y las FARC en límites con Chocó, "campesinos de esas veredas aseguran que los han visto", dijo un concejal de El Dovio que pidió reserva de su nombre.
 
La duda sobre la presencia insurgente surge porque desde la llegada de Machos y Rastrojos al norte del Valle, desplazaron al Frente 47 de las FARC, en especial la columna móvil Aurelio Rodríguez, que tenía influencia en las estribaciones de los municipios de El Cairo, El Águila, Argelia y San José del Palmar en Chocó. Pero las recientes alianzas entre Rastrojos y guerrilla, documentadas por el Ejército en otras regiones del país, hacen pensar que la denuncia de los campesinos es posible.
 
Valle ha sido la región más afectada con estas nuevas vendettas y las recientes capturas de supuestos miembros de La Cordillera en territorio de Los Rastrojos, o viceversa. Y aunque este año los homicidios han bajado, en el 2011 las cifras se dispararon en 27 de los 42 municipios del departamento y la mayoría corresponden a los míticos pueblos del norte del Valle donde operan los carteles.
 
Más dramático es que algunas de esas poblaciones registran incrementos de hasta el 667%, como ocurrió en La Victoria, al pasar de tres muertos en el 2010 a 23 en lo corrido del año. Igual sucede con Obando, El Águila y Bolívar, cuyos homicidios superan el 100% en el 2011.
 
En todos esos pueblos sus gobernantes no dudan que parte del problema se debe al ajuste de cuentas entre mafiosos y la pelea por el negocio del microtráfico y las extorsiones. Por otro lado, un informe confidencial de la Defensoría del Pueblo del Valle conocido por SEMANA revela que desde principios del 2011 ya existían indicios sobre la presencia de Urabeños en la región.
 
Desde entonces, el manejo del negocio del narcotráfico quedó bajo el dominio de Machos y Rastrojos, quienes se disputan el control territorial y son los responsables de las muertes selectivas, extorsiones y enfrentamientos aislados con la fuerza pública, tal como ocurrió la semana pasada en zonas rurales de La Unión y Obando, donde uniformados del batallón Vencedores de Cartago reportaron combates con esas bandas.
 
De hecho, los más duros golpes a sus estructuras se han efectuado recientemente en el norte del Valle, donde sólo este año la Policía logró la captura de diez integrantes de Los Rastrojos y dos miembros de Los Machos. Sumado a la incautación de armas, material de intendencia y hasta base de coca.
 
Esa puja territorial entre bandas y la disputa por el control del narcomenudeo se considera la causa de la mayoría de los 128 homicidios cometidos en el departamento en lo corrido de este año. Según el coronel Nelson Ramírez, comandante de la Policía Valle, un análisis al comportamiento delincuencial de la región permitió establecer que "el 78% de esos crímenes están relacionados con las Bandas Criminales, pese a que bajaron con respecto a 2011".
 
Por todo lo anterior, en el norte del Valle creen que la masacre de El Cairo es una mala señal que pone al descubierto que en cualquier momento la región puede ser nuevamente el escenario de una sangrienta guerra mafiosa muy al estilo de Machos y Rastrojos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.