Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1995/07/24 00:00

¿SABES QUIEN VIENE A CENAR?

'El Alacrán' salió de su escondite y el pasado lunes festivo interrumpió el descanso del ministro de Defensa y del director del DAS para entregarse.

¿SABES QUIEN VIENE A CENAR?

EN LA NOCHE DEL PASADO lunes festivo, media hora después de entrar a su apartamento, el ministro de Defensa, Fernando Botero, recibió una llamada telefónica. Cuando contestó, al otro lado de la línea un hombre, notoriamente nervioso, le dijo que tenía que hablar con él urgentemente.
Entre curioso y molesto, Botero le dijo que no era su costumbre recibir ese tipo de llamadas y le pidió que se identificara. Su interlocutor respondió de inmediato y le dijo que llamaba a nombre de Henry Loaiza, alias 'El Alacrán' y le insistió en que hablaran en su apartamento porque, según él, estaba comprometida la paz del país. "Henry Loaiza -continuó el desconocido- quiere entregarse. Estamos a tres cuadras de su apartamento. Si quiere, señor Ministro, vamos para allá". Botero se negó rotundamente, pero recordó que cerca de su residencia está la XIII Brigada del Ejército. Entonces le dijo al hombre, que esperaba impaciente, que si Loaiza quería someterse que lo hiciera en esa guarnición militar. El desconocido asintió y le dijo a Botero que iban a llegar en media hora a bordo de un taxi o de un campero Trooper. Acto seguido, el Ministro le dio instrucciones para llegar al cantón norte porque, según le explicaron, Loaiza y sus acompañantes no conocían la ciudad.
De inmediato, Botero salió para la Brigada y desde su vehículo llamó al presidente Ernesto Samper y al director del DAS, Ramiro Bejarano, a quienes les informó lo que sucedía. Antes de entrar a la guarnición militar, el Ministro de Defensa les dijo a los soldados en la entrada que era posible que llegaran unas personas que querían entregarse a la justicia y les pidió que, luego de una minuciosa requisa, los dejaran entrar. Así ocurrió. Cinco minutos después llegó Loaiza. El Ministro y Bejarano, quien acababa de arribar a la Brigada, no ocultaron su sorpresa al observar que Loaiza no tenía nada que ver con el hombre que aparecía en las fotografías que divulgó el gobierno ofreciendo 500 millones de pesos de recompensa por su captura. "Señor Ministro, entonces que me tomen las huellas dactilares", le dijo Loaiza a Botero. Así lo hicieron y en menos de una hora un equipo de especialistas del DAS determinó que, en efecto, se trataba del hombre considerado como el séptimo cabecilla del cartel de Cali.
En ese lapso, Loaiza les dijo a Botero y a Bejarano que no era responsable de la bomba que estalló en Medellín hace dos semanas y que mató a 29 personas. Agregó que, contrario a lo que afirmaban los organismos de seguridad, no era el jefe militar del cartel de Cali y que tampoco había ordenado el asesinato del jefe de contrainteligencia del DAS, José Mardoqueo Cuéllar. No obstante y aunque la responsabilidad de 'El Alacrán' está por establecerse, los organismos de seguridad tienen la certeza de que el cartel de Cali está detrás del atentado y que para ello les habría pagado a algunas fracciones de las milicias de las Farc que operan en las comunas nororientales de la capital antioqueña para que colocaran la carga explosiva.

NUEVA ENTREGA
Seis días después de la entrega de 'El Alacrán', otro cabecilla del cartel de Cali decidió someterse a la justicia. Se trata del ex policía Víctor Patiño Fómeque, el quinto hombre de la cúpula del cartel, quien el sábado pasado al medio día se entregó en el batallón de la Policía Militar Número 13, localizado al occidente de la capital.
Patiño, al igual que Henry Loaiza, se comunicó con el ministro de Defensa, Fernando Botero, quien en ese momento se encontraba en su despacho en una reunión con los altos mandos militares. La llamada de Patiño ocurrió a las 10 de la mañana y en tono nervioso le dijo al Ministro que estaba dispuesto a someterse a la justicia. Botero le preguntó que en dónde se hallaba y éste le respondió que a unas cuadras del Ministerio. De inmediato Botero le dijo que cerca de allí estaba el Batallón de la Policía Militar y que lo esperaba en media hora. El tiempo pasó y el hombre no aparecía. Cuando Botero se disponía a abandonar el batallón, uno de los soldados le anunció la presencia de un individuo alto, obeso y de abundante barba -totalmente diferente a las fotos que poseen las autoridades-, que había preguntado por el Ministro.
Patiño, según la Policía, registra una orden de captura proferida en diciembre del año pasado por homicidio. Las autoridades esperan la colaboración extranjera para consolidar procesos en su contra. Con este nuevo éxito, el Bloque siguen sin descanso la persecución contra los restantes miembros del cartel de Cali. De los siete que conforman la cúpula tres de ellos ya se encuentran tras las rejas.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.