Lunes, 16 de enero de 2017

| 1995/04/03 00:00

SALVADO POR EL SICARIO

Gracias a la confesión de un desertor del comando asesino, pudo evitarse el atentado al ex ministro y director de 'El Heraldo ', Juan B. Fernández .

SALVADO POR EL SICARIO

LA HISTORIA PARECE DE novela. En la mañana del pasado 11 de enero se presentó en las instalaciones del periódico El Heraldo de Barranquilla un hombre de unos 35 años. Quería hablar con uno de los directivos del diario. La secretaria de éste le pidió que esperara unos minutos y luego lo autorizó a pasar. El hombre fue al grano y dejó helado al directivo: "Me contrataron para matara Juan B. Fernández".
Lo único más espeluznante que esto fue lo que el denunciante -cuyo nombre es mantenido en reserva por las autoridades- agregó: que quienes lo habían contratado eran dos ex agentes de la Sijin de esa ciudad. Le habían ofrecido la suma de dos millones de pesos, le habían dado una motocicleta Yamaha azul y blanco de alto cilindraje y una pistola nueve milímetros para que asesinara el 9 de febrero -Día del periodista- a Fernández Renowitzky, director de El Heraldo, ex ministro y ex constituyente, y sin duda una de las figuras más influyentes de Barranquilla y la Costa Atlántica.
Ante la gravedad de la información, Fernández se comunicó telefónicamente con el presidente Ernesto Samper, quien de inmediato puso al frente de la situación al director del DAS, Ramiro Bejarano, quien viajó pocos días después a Barranquilla para hacer algunas averiguaciones sobre el terreno. La ventaja de contar con el informante le permitió al DAS diseñar una estrategia destinada no solo a capturar a los asesinos, sino a reunir suficientes pruebas en su contra. El informante fue instruido para que continuara sus reuniones con sus compinches, y dichos encuentros fueron filmados secretamente por las autoridades.
Para reducir los riesgos, el director de El Heraldo salió del país y los empleados del diario que conocían la información fueron advertidos de la necesidad de guardarla en absoluto secreto hasta tanto se produjeran las capturas. "Por una vez, y por razones poderosas, debimos abstenernos de contar una chiva, incluso en nuestras propias casas", le explicó a SEMANA un reportero de El Heraldo.
El 5 de febrero, después de que la Fiscalía emitiera las órdenes de captura, agentes de la Policía y el DAS detuvieron a cuatro sospechosos -Martín Escorcia Escorcia, Javier de Jesús Taborda Deigado, Néstor José Palacio Orozco y Arley Enrique Vargas Velásquez- quienes se encuentran en la Cárcel Nacional La Modelo en espera de ser procesados. El informante, por su parte, goza de los privilegios del plan de protección de testigos.
Según una alta fuente de los organismos de seguridad, corroborada por algunos miembros de la redacción de El Heraldo, los dos ex agentes de la Sijin querían matar a Fernández como venganza por una información aparecida en ese diario el 9 de septiembre de 1992. En dicho artículo y con base en un documento de la Procuraduría, periodistas judiciales de El Heraldo involucraron a dos agentes de la Sijin en una masacre ocurrida meses antes en el barrio El Bosque de esa ciudad, en la que murieron siete personas. Por fortuna para Fernández, el sicario se arrepintió y corrió a las oficinas del periódico a dar la noticia que solo se publicó la semana pasada.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.