Martes, 17 de enero de 2017

| 2008/11/15 00:00

Samuel al ataque

El alcalde de Bogotá decidió romper su silencio y ponerle el pecho a la avalancha de críticas contra su gestión. En entrevista exclusiva habló de lo que está haciendo para afrontar los problemas que cada vez agobian más a los capitalinos.

“Ningún otro alcalde ha hecho en el primer año de gobierno tanto como yo”

Tras soportar en silencio el vendaval de críticas que le han caído a raíz de los crecientes problemas de movilidad, el apagón de los semáforos y las dificultades para comunicar hacia dónde quiere llevar a la capital, el alcalde Samuel Moreno Rojas rompió su silenció. Por primera vez dejó su tono conciliador para salir en defensa de su administración y de todo lo que se está haciendo.

Aunque aún se le sentía el golpe recibido por la rápida salida del secretario de Movilidad, Luis Bernardo Villegas, y el descenso de la aceptación de su gobierno en varias encuestas, el Alcalde, quien sin dudas ha pagado un precio alto y en silencio por los errores cometidos por su antecesor, decidió hablar con SEMANA sobre todos los temas.

SEMANA: Muchos bogotanos piensan que usted todavía no se ha posesionado. ¿Qué opinión le merece?

Samuel Moreno Rojas: Eso lo dicen los que no saben ni quieren ver lo que estamos haciendo Es una afirmación tan ridícula, que no vale la pena ni hablar.

SEMANA: ¿Por qué cree que la gente siente que hay un vacío de poder, que usted no está gobernando?

S.M.R.: Todos los días arrancamos agenda a las 6 de la mañana y antes de la media noche no hemos terminado la jornada. Todos los días tomamos decisiones, resolvemos problemas, creamos política pública, estamos en contacto permanente con la gente. Estamos gobernando.

SEMANA: ¿No es un poco paradójico que los bogotanos lo vean a usted mucho en los medios, pero a pesar de esa sobreexposición, usted no ha logrado transmitir para dónde va?

S.M.R.: Me demoraría una hora en contar todos los logros, todo lo que hemos hecho. Soy el alcalde que más cosas ha hecho en el primer año, lo que pasa es que estamos atrapados en un círculo de información en el que los pequeños problemas se maximizan y los grandes avances se minimizan.

SEMANA: ¿No está su administración en crisis, tal y como lo han mostrado muchos medios a raíz de su caída en las encuestas?

S.M.R.: No. Y habría que ver las encuestas.

SEMANA: La de Invamer-Gallup, por ejemplo.

S.M.R.: Esa es la misma encuestadora que cinco días antes de las elecciones dijo que había un empate técnico entre Moreno y Enrique Peñalosa, y mire el resultado. Además, los invito a que miren el día que hicieron ese sondeo de opinión.

SEMANA: ¿Qué día fue?

S.M.R.: El mismo de las marchas y los petardos. A mí las encuestas no me trasnochan y yo no gobierno para las encuestas. A mí me importan las que hago a diario y veo en la calle. Es allí donde la gente nos demuestra su afecto, se alegra por los avances.

SEMANA: Pero esa encuesta dice que los niveles de popularidad están por debajo de los que tuvo Peñalosa en su primer año.

S.M.R.: Los invito a que comparen mi primer año con los de mis antecesores, y les aseguro que nadie ha hecho más que esta administración. Del primer año de Mockus la gente se acuerda de los payasos y los mimos; del de Peñalosa, de los bolardos y de que persiguió sin piedad a los vendedores ambulantes, y del de Lucho, el lío que tuvo con los habitantes de El Cartucho. Hemos hecho mucho, y las obras que vamos a hacer en Bogotá no las hizo ni mi abuelo.

SEMANA: ¿Qué les responde a los bogotanos que dicen que en estos 11 meses usted no ha hecho nada?

S.M.R.: Que se informen. Nosotros queremos una ciudad de derechos, menos segregada, menos costosa, más incluyente. Una ciudad que aspiramos sea más densificada, más compacta, y en la que podamos mejorar las condiciones y la calidad de vida de sus habitantes. Este año afiliamos a más de 200.000 personas a la salud, les dimos la gratuidad a los niños menores de 5 años, a los adultos mayores de 65 y a la población discapacitada. Más de 800.000 personas, entre niños escolares y pobres, están recibiendo comida. Hemos intervenido las calles de más de 5.500 cuadras, tenemos 126 frentes de trabajo, hemos tapado 15.000 huecos y estamos listos para comenzar la construcción y la rehabilitación vial más grande de la historia de Bogotá.

SEMANA: Si eso es así, ¿por qué no se ve, por qué la gente no está contenta con su Alcaldía?

S.M.R.: Esa es otra de las cosas que se repiten y no son ciertas. La agenda de los medios es una y la agenda de la ciudad es otra. Para ellos, los petardos, los trancones y los semáforos son lo que más importa, mientras que a la mayoría de los bogotanos le preocupa el empleo, la economía familiar, la salud, la educación...

SEMANA: Pero la salida de su secretario de Movilidad, Luis Bernardo Villegas, ¿no es una muestra de esa crisis, de que su gobierno no está sintonizado con lo que los bogotanos quieren?

S.M.R.: Eso ya es cosa del pasado. Hay que mirar el futuro.

SEMANA: ¿Villegas se quemó o lo fundió la crisis de los semáforos que hay en Bogotá?

S.M.R.: Cuando terminemos de arreglar y superar esta dificultad, vamos a decir la verdad de lo que pasó. Desde el fin de semana pasada ya arreglamos 90 intersecciones, hemos cambiado más de 400 bombillos de 226 semáforos. Le puedo decir que no son 7.000 los semáforos dañados.

SEMANA: Sin duda, uno de los mayores problemas es la movilidad. ¿Qué piensa hacer?

S.M.R.: No es cierto que la ciudad está colapsada. La gran congestión en Bogotá está entre la calle 72 y la 116, y entre la Autopista Norte y la carrera séptima. Ahí vamos a hacer una intervención puntual. Tenemos un plan que comienza en Navidad para mitigar la congestión de las vías, que se va a llamar 'Prepárese antes de salir', en el que necesitamos la colaboración de los medios de comunicación. Los trancones han existido siempre y van a seguir.

SEMANA: Mientras usted fue elegido para hacer un metro, algo que ni siquiera usted verá como alcalde, ahora los bogotanos le reclaman hacer algo para mitigar los aterradores trancones. ¿Cómo conciliar esas dos posiciones?

S.M.R.: Los alcaldes anteriores atacaron este problema estructural de manera coyuntural. Por ejemplo, hace 10 años, cuando se implantó el pico y placa, Bogotá tenía 500.000 vehículos, hoy hay más de un millón andando en las mismas vías. El Pico y Placa se agotó. El camino es el Sistema Integrado de Transporte, que, entre otras cosas, implica reorganizar el transporte colectivo e integrarlo al TransMilenio, al futuro tren Metropolitano y al metro, que entra a ser el elemento más importante. Otro tema es la malla vial, a la que le vamos a invertir gigantescos recursos.

SEMANA: Sí, pero llevamos más de un año oyendo del Sistema y no pasa nada.

S.M.R.: Nosotros hemos sido responsables con la ciudad. La llegada del metro, y la idea del tren de cercanías, modificó los planes que tenía la ciudad. Habría sido muy irresponsable tomar decisiones, embarcar la ciudad en grandes obras, sabiendo que en marzo, cuando se entreguen los estudios del metro y del sistema, todo puede cambiar. Por eso, hemos tenido que esperar. Vamos a construir un nuevo sistema, que ataque de manera estructural los problemas de movilidad y que motive a los bogotanos a bajarse del carro.

SEMANA: El problema es que los bogotanos no entienden si va ha haber metro, tren o TransMilenio. ¿Usted sabe qué va a pasar?

S.M.R.: Habrá metro. El gobierno expedirá un documento Conpes, antes de febrero, en el que le asegura a Bogotá las vigencias futuras de manera indefinida, lo que nos permitirá hacer el metro y el sistema integrado de transporte, que unirá todos los sistemas, incluido el tren metropolitano.

SEMANA: Pero ustedes han anunciado medidas como la modificación del pico y placa o la extensión del contraflujo en la carrera séptima, pero no pasa nada. ¿Por qué tanta demora en tomar decisiones?

S.M.R.: Algo que aprendí en estos primeros meses de gobierno es que uno no puede anunciar análisis ni estudios, porque la gente los da por hechos. Lo cierto es que estamos mirando alternativas, y una vez las tengamos técnicamente estudiadas, tomaremos las decisiones.

SEMANA: Va a haber Pico y placa los sábados, ¿sí o no?

S.M.R.: Hasta hoy, no. Los estudios que hemos hecho sobre modificar el horario en la semana nos muestran que no se resuelve nada. En este problema todos tenemos que colaborar. Yo no me inventé el trancón, pero así como estamos trabajando para mitigarlo, los bogotanos también deben ayudar. Les pido que usen menos el carro, que se unan para ir al trabajo o las casas, que respeten las señales de tránsito, que quienes puedan, modifiquen sus horarios.

SEMANA: ¿Qué va a pasar en la séptima, habrá o no TransMilenio?

S.M.R.: En marzo, cuando nos entreguen el diseño conceptual del metro y del sistema integrado, sabremos qué es lo mejor que debemos hacer.

SEMANA: ¿Por qué tantos problemas con las obras que se están haciendo en la malla vial?

S.M.R.: A Lucho le dieron palo por los huecos, y ahora que estamos arreglando las vías, también nos dan palo. Los bogotanos llevaban muchos años pidiendo esas obras, y ahora que se las estamos dando, deben ser pacientes, lo que no significa que no seamos estrictos en su ejecución. El IDU tiene la orden de hacer cumplir los cronogramas, y sancionar y anunciar públicamente a los incumplidos.

SEMANA: Tal y como le ocurrió a Lucho Garzón, la seguridad ha sido un tema polémico, ¿hay o no deterioro?

S.M.R.: Los indicadores muestran que Bogotá sigue avanzando en seguridad. Tenemos menos homicidios; menos muertes por accidentes de tránsito; menos hurto de vehículos, de personas y a residencias. En los últimos meses hemos desmantelado y capturado tres peligrosas bandas. Los resultados están ahí, yo no los hago ni me los invento, como algunos que quieren hacer ver lo contrario. Lo que sí es evidente es que los petardos de bajo poder, que generan mucho ruido, han afectado la percepción de seguridad de los bogotanos.

SEMANA: ¿Y quién los está poniendo?

S.M.R.: Eso está siendo investigado, pero a mí no se me haría extraño que algunos sean falsos positivos que buscan generar incertidumbre e intranquilidad en la población. Para la muestra está la denuncia que primero hicimos sobre la desaparición de los jóvenes de Soacha. Fuimos los primeros en decir que habían sido desaparecidos con fines de homicidio, y a pesar del vendaval que se nos vino en contra, el tiempo terminó por darnos la razón.

SEMANA: ¿No cree que detrás de la lluvia de críticas está la pugna por la Alcaldía en 2011?

S.M.R.: Algo extraño está sucediendo. Hay un sector político que perdió las elecciones hace cinco años en cuerpo ajeno y hace un año como candidato, que no se resigna. Quiere que gobernemos con su plan de gobierno. Cuando uno revisa quiénes son los críticos, son en su mayoría los mismos que perdieron.

SEMANA: ¿No cree que parte de su problema es que mientras usted le pone el pecho a todo, su equipo va en coche y pasa de agache?

S.M.R.: No es cierto. A mí me eligieron para gobernar esta ciudad, y así lo hago todos los días. A mí no me tiembla la mano para tomar decisiones, como lo hicimos para sacar la invasión La Colombianita, que llevaba 24 años, o para mantener el cobro de valorización. Asumo las decisiones con carácter y con total y absoluta independencia.

SEMANA: ¿Y dónde está su guardia pretoriana?

S.M.R.: Ahí la tengo, pero yo no necesito que mis funcionario me defiendan. A mí me defiende la gestión que estamos haciendo y la gente que se está beneficiando con nuestros programas, que siente que sus vidas están cambiando. Lo que muchos no han entendido o les incomoda, es que de cada 10 pesos que invierte la ciudad, siete son para inversión social.

SEMANA: Hay muchos rumores sobre la presencia de su hermano en el manejo de contratos, nómina y de entidades como el Acueducto, al punto que peñalosistas y mockusianos dicen que hay un retroceso en la ciudad, que reapareció la burocracia y prácticas clientelistas.

S.M.R.: Eso son mentiras. Son de esos rumores que se van creando sin fundamento. Le he dicho a mi gabinete que si conocen de injerencias o intromisiones de mi familia, que me las hagan saber a mí y a los organismos de control. A nadie he nombrado por recomendaciones políticas ni he pedido aprobación del Concejo por cargos, eso no es conmigo.

SEMANA: Hablando de organismos de control, ¿qué opina de las declaraciones que dio el Contralor de Bogotá sobre su administración?

S.M.R.: A mí me eligieron para gobernar y a él para controlar, no para cogobernar.

SEMANA: Con la crisis que se viene, ¿cree que va a haber plata para el metro, el tren, TransMilenio y toda la inversión social?

S.M.R.: Sí, y todo nuestro plan está garantizado, porque la ciudad está mejor preparada que el mismo gobierno para aguantar la crisis. Además de tener unas finanzas en buen estado, y una cultura tributaria envidiable, el próximo año invertiremos más de cuatro billones en obras, lo que nos permitirá generar más de 136.000 empleos y ayudarnos a proteger el empleo de muchas personas, que es nuestra preocupación. Al hacer más competitiva la ciudad, sin duda tendremos más inversiones.

SEMANA: ¿Cree que Enrique Peñalosa y su equipo de concejales y parlamentarios ha jugado limpio en estos meses?

S.M.R.: No, pero están en la oposición y están haciendo la tarea. Ahora hay la sensación de que todo lo malo que pasa en la ciudad es culpa mía. Yo no me inventé los trancones, los huecos, no puse los petardos, pero hoy día, si llueve, es culpa mía. Vi un día en televisión a un señor que su carro había sido averiado por una rama de árbol que la había caído encima, como consecuencia de un fuerte vendaval. Dijo que todo eso le había pasado porque la gente votó por el Polo y por culpa del alcalde.

SEMANA: ¿Que le dejó de bueno y qué de malo Lucho Garzón?

S.M.R.: Del pasado es mejor no hablar. Tenemos una buena relación, así él nunca haya creído que yo fuera a ganar.

SEMANA: ¿Cómo es gobernar?

S.M.R.: Difícil, complejo. Uno siempre quiere acertar, pero también es cierto que hay decisiones que a muchos no les gustan, como la del Estadio El Campín. Dije que haría lo que determinaran los estudios, y estos dijeron que allí no se pueden hacer conciertos, y ahora soy objeto de críticas por eso. Apenas estamos empezando, lo más difícil siempre es el arranque, pero ya vendrán los gozosos.

SEMANA: ¿En su vocabulario están las palabras renunciar o revocar?

S.M.R.: No las conozco. Tengo un mandato para gobernar hasta 2011 y así lo haré. Yo estoy gobernando no para solucionar un solo problema, como mis antecesores, sino todos los que la ciudad necesita. Quienes sí conocen esas palabras tienen un modelo distinto de ciudad y de gobierno, y no han podido entender que perdieron.

SEMANA: ¿Qué les pide a los bogotanos?

S.M.R.: Mucha paciencia, solidaridad, disciplina, compromiso y amor por Bogotá. El otro año empezaremos a hacer las obras que llevan esperando, que van a construir la Bogotá del futuro. No va a ser fácil, pero estoy seguro de que al final tendremos una mejor ciudad y ahí sí podrán calificarme con una nota sobresaliente.
 

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