Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/26/2016 12:00:00 AM

Una indirecta muy directa de Santos al Procurador

En un discurso pronunciado ante los magistrados del Consejo de Estado, el presidente de la República le dedicó varias puyas a Alejandro Ordóñez.

Es una tradición entre los políticos de todo el mundo pronunciar mensajes indirectos a sus contradictores. En Colombia, esa tradición se remonta, incluso, desde los primeros días de la historia republicana. Por ejemplo, en el siglo XIX, fue célebre el intercambio de cartas y ensayos entre Simón Bolívar y Antonio Nariño, quienes, sin mencionarse directamente, controvertían sus posiciones.

Durante su gobierno, el presidente Juan Manuel Santos se ha hecho experto en dedicarle líneas de sus discursos a sus contradictores, y no ha tenido la necesidad de mencionar con nombre propio al destinatario de sus palabras. El mayor receptor de los mensajes de Santos ha sido el expresidente Álvaro Uribe, pues no en vano es el mayor opositor a las principales políticas de su gobierno.

Este martes, Santos recurrió a esta táctica para responder a uno de los jefes de los organismos de control. Durante la posesión de Edgar González como nuevo magistrado del Consejo de Estado, el presidente de la República le envió una dura advertencia al procurador Alejandro Ordóñez. No tuvo la necesidad de mencionar su nombre para que el auditorio supiera para quién iba dirigido su mensaje.

El lunes, en una entrevista publicada en el diario El Tiempo, Ordóñez se refirió a la demanda que analiza el Consejo de Estado a su reelección como procurador general. Aseguró que hay “intereses políticos” para sacarlo de su cargo y fue muy directo al señalar que “desde la Presidencia se viene ofreciendo mi cargo a diversos sectores políticos”.

Esas palabras generaron tanto malestar que el presidente Santos no desaprovechó la primera oportunidad que tuvo para responderle. Y no pudo hacerlo en el escenario más adecuado. En la Casa de Nariño, durante la posesión de González, y ante los demás magistrados del Consejo de Estado.

De los nueve minutos que duró su discurso, más de la mitad del tiempo la dedicó a esta nueva controversia.

“Me duele tanto cuando las personas o las entidades que ocupan cargos muy importantes, que les debería obligar a tener cierta prudencia en sus actuaciones y acusaciones, ponen en tela de juicio la majestad de la justicia. Cuando comienzan a señalar que la justicia se está dejando influenciar, se está dejando llevar por intereses que no son los estrictamente diáfanos y transparentes como debe actuar cualquier juez. Cuando acusan a las cortes de dejarse influir por el gobierno, cuando ponen los asuntos personales por encima de las instituciones. Tremendo daño”.

No había duda que esas palabras iban dirigidos al procurador, a quien le exigió respeto por la justicia.

“Nuestra justicia merece respeto, el Consejo de Estado merece respeto. Está conformado por personas íntegras que no aceptan presiones de ninguna índole, de ningún gobierno, de ningún presidente. Este gobierno nunca ha presionado una corte para que tome una decisión en un sentido o en otro. Por eso me duele tanto cuando personajes que deberían tener un gran sentido de la responsabilidad hacen acusaciones tan irresponsables que ponen en tela de juicio la majestad de una institución tan importante como el Consejo de Estado”.


Santos no mencionó al procurador, y como dice el refrán popular, al que le caiga el guante que se lo chante. Probablemente, Ordóñez, que no se queda con nada guardado decida ponerse el guante, y le responda al presidente como en otras oportunidades lo ha hecho.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.