Martes, 24 de enero de 2017

| 2015/08/24 22:49

Santos reactiva la Comisión Asesora; Uribe, con megáfono en la frontera

Tras la crisis en la frontera con Venezuela, el presidente vuelve a convocar este organismo de consulta, al que renunciaron dos expresidentes.

Esta Comisión, durante el gobierno del presidente Santos, ha sido convocada para afrontar graves crisis. Foto: www.cancilleria.gov.co

Históricamente la política exterior ha sido uno de esos asuntos llamados a congregar la unidad nacional. Más allá de diferencias entre partidos políticos, los asuntos diplomáticos, los temas fronterizos y las relaciones exteriores se han venido manejando como una política de Estado. Así manda la tradición republicana.

El presidente de la República, sobre quien reposa la dirección de la política exterior, cuenta con un cuerpo consultivo para estos asuntos. Es la llamada Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, de la que hacen parte los expresidentes de la república elegidos por voto popular, 12 congresistas de las comisiones segundas, dos miembros designados por el presidente y también tienen lugar algunos excancilleres de la República.

Esta Comisión, durante el gobierno del presidente Santos, ha sido convocada para afrontar graves crisis. Por ejemplo, para enfrentar el fallo de La Haya que en noviembre del 2012 le quitó soberanía a Colombia en el archipiélago de San Andrés, tras fallar a favor las pretensiones de Nicaragua en esas aguas caribeñas. Pero también se ha visto afectada por las confrontaciones políticas internas y por la polarización interna.

Desde cuando abandonó la Casa de Nariño, Álvaro Uribe no se ha reducido a desempeñar las funciones propias de su condición de expresidente. Por ejemplo, nunca ha ocupado su asiento en esta comisión. Si bien es cierto que entre el 2010 y el 2012 no se convocó a este organismo, después de ese año, cuando Uribe se declaró en oposición a Santos, jamás ingresó a la Casa de Nariño.

Andrés Pastrana renunció a la Comisión en abril del 2013 luego de que la Cancillería le entregó a la Procuraduría los expedientes sobre la defensa de Colombia en La Haya que comprometió a su gobierno y al de Uribe. La exministra Noemí Sanín también renunció luego que el Gobierno descalificó su tesis sobre el interés de China en un canal interoceánico, situación que había influido en la Corte Internacional, en la que una juez es china.

Desde entonces la Comisión Asesora parecía inoperante. Ahora, ante la crítica situación humanitaria en la frontera, en la que casi un millar de colombianos han sido deportados y expulsados del vecino país, el presidente Santos ha decidido reactivarla.

Ello, en principio, “para mantenerla informada sobre las acciones adelantadas, comunicarle la estrategia diplomática del Gobierno y conocer sus puntos de vista sobre la situación”, según se lee en un comunicado de Casa de Nariño.

Y aunque la crítica situación de la frontera pudiera ser un pretexto para la unidad, la oposición se mantendrá al margen. Es lógico que ni Uribe ni la senadora Paola Holguín, quien integra esta comisión, estarán en el palacio presidencial.

Entre otras, porque la situación de los colombianos en la frontera también es caldo de cultivo para la política. Uribe no aguantó recibir reportes de la situación y prefirió desplazarse a la frontera donde fue bien recibido por varios habitantes. Desde Cúcuta respondió a las numerosas descalificaciones que le hizo el presidente Nicolás Maduro, quien lo calificó de “paramilitar y narcotraficante”.

El uribismo no coincide con el Gobierno en la forma como ha enfrentado la crisis diplomática y exige mayor contundencia dentro de los canales diplomáticos, en los que se moverá el presidente Santos. Uno de ellos, el llamado a consultas del embajador en Caracas.

Uribe ha tratado de capitalizar el ambiente de tensión que se respira en la frontera, pues ha desplazado su centro de operaciones para atender los reclamos de los afectados, que algunos no dejan de señalar de abandono al gobierno nacional.

La ausencia del uribismo de la Comisión Asesora se entiende como una crítica a la forma como el presidente Juan Manuel Santos ha manejado las relaciones con Venezuela, país que para Uribe sigue siendo santuario del narcotráfico y de las FARC.

Este martes el presidente Santos consultará la opinión de expresidentes como Belisario Betancur y César Gaviria y adoptará decisiones que seguramente no dejen conforme a la oposición del uribismo.

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