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| 12/3/1990 12:00:00 AM

SE CAYO EL PARTIDO LIBERAL

En la Constituyente quedará muy por debajo del M-19 y del conservatismo.

La noticia de la semana pasada era que Antonio Navarro barría en las elecciones para la Constituyente. La de esta semana es que el Partido Liberal queda barrido. Por fijarse todo el mundo en las cifras de Navarro en las encuestas y su 50 por ciento de la votacion total, pocos se dieron cuenta de un hecho político igualmente significativo. Que el Partido Liberal no sólo va a perder las mayorías, sino que va a quedar reducidio a ser la tercera fuerza politica del país, por debajo del Partido Conservador.
Todo esto se desprende de la última encuesta realizada el miercoles 30 de octubre en las cuatro principales ciudades del país, por el Centro Naciorlal de Consultoría de Carlos Lemoine. Esta se hizo cuando apenas comenzaban a conocerse las listas de candidatos a la Constituyente y Navarro le llevaba una ventaja enorme a todo el mundo por el pantallazo que se dio con motivo de la renuncia al Ministerio de Salud. El resultado que aparece es Navarro 49.1 por ciento: Gómez Y el movimiento de Salvación Nacional 16.3 por ciento, y Pastrana sumado a los pastranistas disidentes, Juan Gómez, Rodrigo Lloreda y Diego Pardo, 22.3 por ciento. El Partido Liberal aparece en la encuesta con el 11.8 por ciento, sumadas todas sus listas (ver recuadro pág 30).
Todo esto cambiará de aqui al 9 de diciembre, cuando algunos candidatos ganarán terreno y otros lo perderán. Pero dada la brevedad del tiempo, no pueden cambiar lo suficiente como para que el Partido Liberal no quede en la tercera posición, detrás del M-19 y de las dos vertientes sumadas del Partido Conservador: el Social conservatismo y el Movimiento de Salvación Nacional. El estudio detallado de la encuesta mencionada revela, en realidad, que las cosas son mas drasticas. El liberalismo está por debajo del Movimiento de Salvación Nacional y del Partido Social Conservador, no sólo sumados sino considerados individualmente.
Dado lo inesperado de estos porcentajes, SEMANA consideró de interés hacer un análisis matemático y estadistico con base en los resultados de la encuesta del C.N.C. , para determinar cómo podría ser la composición de la Asamblea Nacional Constituyente en términos de curules para las diferentes fuerzas politicas. El resultado demuestra que el número de curules que se obtendrian de acuerdo con las cifras de la encuesta de Lemoine sería el siguiente: 34 para el M-19; 12 para la lista de Gómez; 16 para las listas social-conservadoras y ocho para el Partido Liberal.
El estudio reveló un hecho que hasta ahora no había sido registrado. Que la estrategia del Partido Liberal de regionalizar las listas para jugarle al residuo fue totalmente equivocada. Esta estrategia, que históricamente le habia funcionado al Partido, en este caso resultó ser contraproducente. Un especialista en analisis estadistico consultado por SEMANA afirmó que jugarle al residuo sobre la base de la teoria de que no se pueden poner todos los huevos en la misma canasta, solo funciona sobre la base de que los rivales jueguen a lo mismo." En este caso, los participantes están todos jugando juegos diferentes. Navarro y Gómez al monopolio con listas únicas; los social-conservadores al oligopolio con cuatro listas relativamente fuertes, y el Partido Liberal al minifundio con docenas de "listicas" regionales con poca proyección nacional. En estas circunstancias, jugársela al residuo es hacerse el hara-kiri, pues cuociente come residuo. Tradicionalmente, en una elección para el Congreso en Colombia, el 20 por ciento de las curules salen por cuociente y el 80 por ciento por residuo. El 9 de diciembre sucederá todo lo contrario (ver recuadro), y aproximadamente el 80 por ciento saldrá por cuociente y el 20 por ciento por residuo.
Como se desprende de la simulación hecha en computador, la estrategia más ventajosa es la del social-conservatismo, es decir, la del oligopolio. Con una votación idéntica a la de Alvaro Gómez tendría mas curules.
Esto significa que, además de tener el Partido Liberal una bajisima votación, adoptó una estrategia electoral que logra maximizar las posibilidades en su contra. El reducido número de votos liberales que hasta ahora se ve, distribuidos en cualquier otra forma de listas hubiera producido más curules. De todas las estrategias posibles, se adoptó la peor.
Otro elemento que hasta ahora no ha sido contemplado en los calculos electorales, es que la votación va a aumentar considerablemente con respecto a cualquier votación tradicional. Según todas las encuestas, la intención es superior al 60 por ciento, lo cual representa diez puntos porcentuales más que una elección normal. Si se tiene en cuenta que el potencial electoral es de 14 millones, de concretarse la intención de voto, la votación por la Constituyente seria del orden de ocho millones.
Asumiendo que no todo el que dice que quiere votar acaba votando, la votación puede disminuir, pero no a cifras inferiores a los seis y medio millones de votos .
Sobre la cifra de seis y medio millones se hicieron todas las proyecciones de SEMANA, lo cual representa un aumento de casi dos millones de votos sobre las cifras que se habian venido barajando hasta ahora, que eran de cuatro y medio millones.
Un aumento de esta dimensión en la votación es muy significativo, porque es prácticamente todo para Navarro. Es lo que hace posible que los caciques políticos mantengan gran parte de sus votaciones tradicionales y, sin embargo, no salgan. Sobre la base de seis y medio millones de votos, que es una cifra conservadora si se tiene en cuenta el exceso de expectativas que ha creado la Constituyente, el cuociente sería de 92.857 y el residuo de 36 mil.
Personas que han salido elegidas para el Congreso con 60, 70 u 80 mil votos no llegarian a obtener una curul, pues no están considerando que, aunque logren mantener sus votaciones tradicionales, Navarro está recogiendo mucho más que eso en abstención y opinión.
Lo que nadie había destacado de la votación de Navarro es que se la está quitando casi toda al Partido Liberal. Según la encuesta de Lemoine, todas las listas conservadoras sumadas se acercan al 39 por ciento, que es el porcentaje histórico de ese partido. Las liberales sumadas, sin embargo, no llegan al 12 por ciento, lo cual representa una perdida de casi 40 puntos porcentuales.
La próxima encuesta será la de Caracol-El Tiempo que sera divulgada el jueves de esta semana. Será la última en publicarse, pues por ley electoral el suministro de datos debe suspenderse un mes antes de la votación. Será tambien la primera encuesta que se hace nacionalmente, pues las anteriores se han limitado a las cuatro principales ciudades del país. Presumiblemente arrojará resultados más reales y más definitivos de los que han aparecido hasta ahora.
Como sólo transcurrirá un mes desde su publicación hasta las elecciones, hay que dar por sentado que es muy poco probable que las cosas puedan cambiar significativamente en este lapso. Habrá mucho cacique politico que afirmará que él cree en las urnas y no en las encuestas, pero hay que recordar que esto mismo era lo que decía Durán Dussán cuando las encuestas señalaban que Gaviria lo iba a aplastar.

SEMANA, como término de referencia para medir con cuántas curules puede quedar el liberalismo en la Constituyente con su estrategia de jugar al residuo, hizo una simulación en computador con una hipóTesis alterna (ver recuadro). Se asume que la votación de Navarro baja diez puntos para quedar en 39 por ciento. Se asume también que el Movimiento de Salvación Nacional de Alvaro Gómez, así como las listas del Partido Social-Conservador sumadas (Pastrana, Juan Gómez, Lloreda, Diego Pardo) tendrán cada una el 20 por ciento de la votación. En cuanto al liberalismo, se calcula que repunta hasta casi duplicar sus cifras anteriores y llega también al 20 por ciento. El uno por ciento final se le deja a la Unión Patriótica. Sobre estos ajustes, el resultado en curules de la Constituyente será el siguiente: 28 Navarro; 14 el Movimiento de Salvación Nacional de Alvaro Gómez; 15 las listas unidas del Partido Social Conservador; 12 curules para el Partido Liberal y una para la UP.
Es interesante medir en esta hipótesis cómo si el Partido Liberal, el Partido Social-Conservador y el Movimiento de Salvacion Nacional tienen cada uno el 20 por ciento de los votos, los resultados en curules varian de acuerdo con la estrategia empleada por cada uno. El liberalismo sacaria tres menos que los pastranistas y dos menos que los alvaristas. Como a partir de esta semana no se permitirá la publicación de nuevas encuestas, constituye un ejercicio interesante comparar las cifras de esta hipotesis con las que realmente salgan de la encuesta nacional El Tiempo-Caracol este jueves, para darse una idea de cómo va a quedar la distribución real de curules en la Asamblea.
Si Navarro no baja considerablemente del 39 por ciento a nivel nacional y el Partido Liberal no sube significativamente del 20 por ciento, el glorioso partido de las caras alegres y las caras liberales va a llegar a la magna Asamblea Constituyente, donde se va a diseñar el nuevo marco institucional del país, con una representación inferior no solo a la mitad de la votación del M-19, sino a la mitad de las listas de las dos corrientes conservadoras sumadas. A menos que la última encuesta dé una votación liberal superior al 30 por ciento del total, menos de 18 curules serán el apoyo con que cuente Cesar Gaviria para sacar adelante su proyecto de reforma.
Estos cálculos desbaratan todas las cifras que el Gobierno y la clase política habían tenido en mente hasta ahora. Se comenzó con el cálculo de 36 curules, asumiendo la permanencia de las mayorías tradicionales liberales del último medio siglo. De ahi se bajó a 30 y luego a 25. Nadie ha llegado a mencionar la cifra de 20 por considerarla inverosimil, pero la verdad es que la cifra final será probablemente inferior. Lo que ya no parece posible es que el Partido Liberal no sea la tercera fuerza despues del M-19 y de las dos corrientes conservadoras sumadas.
Habra que ver si todo esto será un colapso transitorio como ha sucedido en otras ocasiones en Colombia o un cambio definitivo del alineamiento de las fuerzas políticas en el pais. El Partido Liberal en Inglaterra fue el principal hasta la Primera Guerra Mundial y después de esta desapareció para siempre, quedando reducido a una fuerza minoritaria que nunca volvió a llegar al poder. Fue remplazado por el Partido Laborista, que a partir de ese momento ha alternado con el Partido Conservador en el manejo del poder del bipartidismo inglés.
La fuerza de Navarro puede ser como la de Rojas Pinilla, flor de un día, que desaparece después de meter el susto y se vuelve a la distribución de fuerzas tradicionales. Pero no es seguro. Sobre todo porque no se trata de una elección para la Presidencia, sino de una para redactar la Constitución.
Las Constitucioncs siempre reflejan la conformación de las fuerzas politicas que las diseñaron y las fuerzas politicas que sesionarán a partir de enero del año entrante no son liberales.
Dos veces en el último siglo la correlación de fuerzas políticas ha cambiado estructuralmente. En 1886, después de la Constitución de Núñez, se consolidó en el poder el Partido Conservador que se mantuvo hasta 1930. En ese año, con el triunfo de Olaya y posteriormente con el de López Pumarejo, llegó al poder el Partido Liberal que, a pesar de la alternación impuesta por el Frente Nacional y de haber caido dos veces por divisiones, nunca había perdido las mayorías. Habra que ver si después del 9 de diciembre, fecha de la elección de la Constituyente, el Partido Liberal podra decir, como dijo el presidente Gaviria en su campañía presidencial: ¡Habrá futuro!
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