Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/1/2011 12:00:00 AM

Se cierra el cerco

Con la captura del senador Iván Moreno por el escándalo de la contratación en Bogotá, todo el mundo se pregunta qué va a pasar con su hermano, el alcalde mayor.

El jueves pasado, a las 10:30 de la mañana, cuando los agentes del CTI llegaron hasta la casa de María Eugenia Rojas, 'la Capitana', para capturar al senador Iván Moreno, de cierta manera dejaron claro que comienza a cerrarse el cerco judicial sobre su hermano Samuel, el alcalde de Bogotá.

Los agentes tal vez no lo hicieron a propósito, pero al haber elegido la legendaria casona de Teusaquillo, que ha sido símbolo de una de las dinastías políticas más importantes del país, dieron a entender que no se trataba de la captura de un senador más. Todo el mundo comenzó a preguntarse: ¿y ahora qué va a pasar con el alcalde Samuel Moreno, al que le faltan ocho meses de mandato?

Unas horas después, la misma Corte Suprema expidió un comunicado en el que anuncia que compulsó copias del caso a la Fiscalía General para que investigue al alcalde.

Desde el miércoles al mediodía, la Corte había pedido capturar al senador para someterlo a indagatoria y luego advirtió que la pena prevista para los tres delitos por los cuales investiga a Iván Moreno Rojas da para mantenerlo en la cárcel. El primero de ellos está relacionado con la supuesta 'mordida' que pidió a los primos Miguel, Manuel y Guido Nule para que el Distrito les otorgara dos contratos de mantenimiento de malla vial por 187.000 millones de pesos (cohecho propio). El segundo tiene que ver con la presión que Iván Moreno habría ejercido, también sobre los Nule, para que le permitieran a su esposa poner estaciones de gasolina en dos puntos de la vía Bogotá-Girardot (concusión). Y el tercero es el supuesto delito de celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, pues el senador, abusando de su condición de hermano del alcalde, habría incidido sobre funcionarios del Distrito para el otorgamiento de algunos de los mencionados contratos.

La situación de este curtido político, nacido hace 58 años en Miami y nieto del expresidente Gustavo Rojas Pinilla, no es fácil. La Procuraduría le abrió pliego de cargos por estos mismos hechos hace dos meses y la Corte Suprema ha dado muestras de que no le tiembla la mano a la hora de juzgar congresistas.

Los magistrados tienen en su poder varias evidencias que dejan mal parado a Iván Moreno. En el caso de la supuesta 'mordida' está el testimonio que dio Miguel Nule a la Corte, en el que dice que conoció a Iván Moreno en Miami, a mediados de 2008, es decir, unos meses después de que su hermano Samuel asumiera la Alcaldía, y que allí quedó claro que ellos iban a participar en la repartición de contratos que se iba a hacer en diciembre de ese mismo año.

En efecto, en ese diciembre, los Nule se ganaron dos de seis contratos que entregó el IDU para hacer el reparcheo de calles en todo Bogotá (187.000 millones de los 700.000 millones que entregaron) gracias a que, según el relato de Miguel Nule, tras varias reuniones con Álvaro Dávila acordaron pagar una comisión de 6 por ciento para los Moreno y de 2 por ciento para el contralor Miguel Ángel Moralesrussi.

Este testimonio, para desgracia de los hermanos Moreno, está apoyado por otras tres evidencias claves. La primera es una grabación en la que el entonces congresista Germán Olano -aliado del contralor-, sin darse cuenta de que Miguel Nule lo estaba grabando, habla con toda naturalidad de la famosa 'mordida'. "Lo que yo veo es que ustedes pierden un poco el riel es cuando tienen que pagar unas comisiones más altas, casi que el anticipo, por cumplirle al señor Moreno, a los (...) Moreno y el hijueputa que los hastiaba a ustedes era el señor Julio (se refiere al contratista Julio Gómez)". Y unas líneas más adelante dice: "Él (Julio) les quitó el 8 y ellos solo saben del 6, como se lo dije un día a Samuel. Y él se quedó con el 2".

La segunda evidencia clave son tres giros hechos por sus empresas, que serían prueba del pago de parte del soborno. Estos giros se hicieron a empresas vinculadas a los contratistas Emilio Tapia y Julio Gómez, "que eran los intermediarios para dar las mordidas al Distrito", según aseguró en su momento a SEMANA una fuente cercana al proceso. Hay coincidencias que hacen muy sospechosos estos giros: el monto (a cada una de las dos firmas les giran 2.500 millones de pesos, y eso serían 5.000 millones de pesos, es decir, la mitad de los cerca de 10.000 que supuestamente les correspondían, por concepto de comisión, a los hermanos Moreno), la fecha (los primeros 2.500 se giran en marzo de 2009 y los otros en junio, es decir, podrían ser pagos trimestrales después de que les dieron el contrato) y el objeto de los contratos (uno por transporte de material y otro por mano de obra, es decir, ninguno de los dos por algo tangible que hoy se pueda corroborar). Lo más sorprendente es que tanto Tapia como Gómez le dijeron a esta revista que esos contratos estaban mal hechos y habían devuelto la plata. ¿Si la Corte prueba que esos giros eran el pago de 'mordidas', tiene algún efecto sobre su fallo el que se hayan devuelto esos dineros?

La tercera evidencia clave aún no ha sido conocida por la opinión pública, pero los primos Nule aseguran haber entregado a la Fiscalía el original de un contrato que habría firmado Álvaro Dávila con los representantes legales de cada uno de los consorcios que se ganaron los dos contratos de la malla vial. Es un "contrato de garantías de pago" (una especie de pagaré), por el ocho por ciento de la comisión, que no se le pagaba a Dávila, sino que luego sería pagado con giros como los antes mencionados.

En cuanto al otro delito que se investiga, el de la supuesta presión que habría ejercido el senador Iván Moreno sobre los hermanos Nule para que le dieran a su esposa el permiso de instalar estaciones de gasolina en la vía Bogotá-Girardot, también hay varias evidencias. Miguel Nule le contó a la Corte Suprema de tres reuniones con Iván Moreno antes de abril de 2009, dos de ellas en la casa de la familia Moreno Rojas, en Teusaquillo, para hablar del tema. Una de esas reuniones fue ratificada hace poco por Francisco Gnecco, quien para la época era el representante legal de la empresa de los Nule encargada de esa concesión vial. Además existe la minuta del contrato que, según Miguel Nule, le envió Álvaro Dávila a través de su correo personal al e-mail .

Hasta ahí, algunas de las principales pruebas que tienen las autoridades en su poder. Por supuesto, todos los implicados siempre han rechazado las acusaciones que se les hacen. El propio Iván Moreno, desde su reclusión en el búnker de la Fiscalía, envió un comunicado a la opinión pública el jueves que decía: "Quiero ratificar que soy inocente, pero víctima de una estrategia perversa trazada por un poderoso clan de estafadores". Según el senador, lo único que buscan los Nule es "hundir a toda costa a los Moreno Rojas para salvar su pellejo".

La situación del senador Iván Moreno es bastante complicada. Como ya se dijo, la Corte ha dado muestras de ser implacable en sus juicios. De llegar a encontrarlo culpable, podría enfrentar una pena de hasta 22 años y tres meses de prisión. Pues se tomaría el delito más grave, el de la contratación sin el lleno de requisitos, se duplicaría por ser en concurso con otros delitos y se tasaría en el rango medio de la pena, pues Moreno tiene como agravante su posición distinguida en la sociedad. Cabe recordar que hace poco el congresista Alirio Villamizar, por el único delito de concusión, fue condenado por esta misma Corte a nueve años y siete meses de prisión.

Pero a diferencia de los otros casos, el de Iván Moreno no es tan importante por él mismo, sino porque al tratarse del hermano del alcalde Samuel Moreno tiene una importancia trascendental para efectos del escándalo más grande de la historia de Bogotá, el del carrusel de la contratación.

¿Si la justicia encuentra culpable a su hermano de esos delitos, cuál es la situación del alcalde Samuel Moreno? Aún más, sin esperar una condena, con la medida de aseguramiento en contra del senador, ¿qué cambia para el mandatario de la capital? Una lectura benévola diría que "todo fue a sus espaldas". Que Iván se habría aprovechado de su calidad de hermano del alcalde para manipular contratos del Distrito y pedir coimas sin que Samuel se diera cuenta. Es vox pópuli que Iván Moreno ha puesto fichas suyas en entidades claves del Distrito, en puestos de segundo nivel, y desde allí manejaría el tinglado.

Pero esa tesis no es tan fácil de sostener. Aun en el caso extremo de que el alcalde no se hubiera dado cuenta, eso no lo exime necesariamente de responsabilidad, pues él, como cabeza de la administración, tendría que responder por acción o por omisión. Lo cierto es que si Samuel Moreno no fuera alcalde, hoy su hermano Iván no estaría detenido por estos delitos. La Corte, el mismo jueves pasado, envió el expediente a la Fiscalía para que investiguen a Samuel Moreno.

¿Hay prueba reina contra Samuel? No es claro y no es fácil. Hasta ahora no se ha conocido reunión o documento alguno que lo comprometa. Los Nule, según pudo conocer SEMANA, anunciaron a la Fiscalía la entrega de una prueba documental que hablaría del pago de una comisión al alcalde por interpuesta persona. Pero esos supuestos pagos por interpuestas personas no son fáciles de probar y, además, el alcalde no firma ningún contrato. El caso del alcalde Moreno hasta ahora no es claro.

Pero el cerco judicial se está cerrando peligrosamente. En menos de tres meses se han precipitado todo tipo de fallos que van tumbando una por una todas las fichas del carrusel: primero fue el turno del excontralor Miguel Ángel Moralesrussi y el exrepresentante Germán Olano, a quienes la Procuraduría destituyó e inhabilitó. Después, la Fiscalía mandó a la cárcel al mismo excontralor y a la exdirectora del IDU Liliana Pardo. Hace un mes fue el turno de los primos Manuel, Miguel y Guido Nule. Y ahora, Iván Moreno.

Pero más allá de la responsabilidad penal, ¿en qué condiciones queda el alcalde cuando aún le quedan ocho meses de gobierno mientras su hermano tendrá que estar respondiendo a las autoridades? Es, por decir lo menos, incómodo para un alcalde tener a su hermano en entredicho por temas de contratación en el Distrito, justo cuando se prepara a entregar unos jugosos contratos por seis billones de pesos. Una cifra de unas dimensiones nunca antes vistas en materia de contratación en la capital e incluso en el país.

El alcalde Samuel Moreno ya salió al paso a las críticas y dijo, palabras más palabras menos: aquí estoy y aquí me quedo. Y afirmó que está dispuesto a dar, desde allí, todas las explicaciones a las autoridades.

Más allá del fallo final sobre la culpabilidad o la inocencia de Iván Moreno, su detención tiene profundas repercusiones políticas. La tercera generación de la familia Moreno Rojas le dio oxígeno a la Anapo, que resucitó y se convirtió en un eje fundamental del intento de unificación de la izquierda en el Polo Democrático. La suerte de Iván, tras las rejas, y la espada de Damocles que pende sobre Samuel se han llevado por delante las esperanzas que llegó a encarnar este proyecto político.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.