Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/18/2013 12:00:00 AM

“Se encarcela como si fuera el deporte nacional”: Arias

Andrés Felipe Arias aseguró que volvió a creer en la justicia. Habló de "nuevas prioridades".

El exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias volvió a hablar. No ha parado de hacerlo desde el viernes pasado, cuando una magistrada le concedió la libertad bajo el argumento de que él no era un peligro para el juicio que en su contra avanza en la Corte Suprema de Justicia. El extitular habló sobre lo que vendrá en su proceso judicial y lanzó duras frases en el sentido de que este país necesita una justicia menos mediática.

Esto, quizá, porque siente que en su caso los fiscales y los jueces han tomado decisiones basados, presuntamente, en la presión de los medios de comunicación. Arias asegura que probará su inocencia e insiste en que los convenios que se realizaron durante su paso por el Ministerio de Agricultura fueron celebrados con un instituto "idóneo", que estudió y aprobó los proyectos de Agro Ingreso Seguro.

El exfuncionario, quien fue sancionado con una inhabilidad para ejercer cargos públicos durante 16 años, dice que ha vuelto a creer en la justicia. Su argumento está sustentado en que el Consejo de Estado le admitió una demanda que estudiará a fondo, con la que podría recobrar sus derechos y volver a la vida pública. En ese sentido, los magistrados tendrán la última palabra en los dos procesos que, por ahora, no dejan dormir tranquilo al exministro.

Semana.com: ¿Por qué cree que la magistrada tomó la decisión de dejarlo libre?

Andrés Felipe Arias:
Una mujer independiente. Actuó en derecho y como debía actuar la justicia colombiana. A ella se le pudo probar que yo nunca nunca quise o busqué influir en los testimonios. Así ella lo reconoció y lo entendió, y determinó mi libertad incondicional e inmediata.

Semana.com: ¿Qué sigue para usted?

A. F. A.:
Lo más importante ahora es estar enfocado en mi familia, mis hijos y mi esposa, y recuperar el tiempo perdido. Estar muy concentrado en mi proceso de defensa. Voy a ver si hago algún tipo de trabajo académico que a mí me gusta y ya. Por ahora, no más.

Semana.com: ¿Tiene ánimo para volver a la política?

A. F. A.:
No, por ahora no. Por ahora estoy concentrado en la defensa del proceso, y, como he dicho, el único voto que me interesa es el de arriba.

Semana.com: En estos días, el Consejo de Estado admitió su demanda contra las sanciones de la Procuraduría. En una semana cambió su suerte…

A. F. A.:
Más que la vida sonriendo, creo que la justicia está empezando a actuar como lo espera cualquier ciudadano, cualquier ser humano cobijado por la Constitución. En estos días he recobrado la esperanza en la justicia.

Semana.com: ¿Cuáles enseñanzas le deja este episodio?

A. F. A.:
Lo más negativo de todo es mostrarle a este país que se encarcela y se pincha a las personas como si fuera el deporte nacional. Eso no puede seguir pasando en Colombia, esto es una señal perversa para todos los colombianos. No es el país que debemos tener para nuestros hijos. Necesitamos un país con una justicia justa y no mediática y de linchamiento y lapidación, como me tocó vivirla a mí.

Semana.com: Todavía falta su juicio…

A. F. A.:
En mi caso, como en el de tantos otros colombianos anónimos, se dio una detención preventiva sin estar condenado, detención que violó la presunción de inocencia. Una detención totalmente injusta, y eso es algo que nos tiene que poner a pensar como país. No podemos seguir metiendo a todo el mundo a la cárcel como si fuera el deporte nacional porque una persona tiene que poder defenderse en libertad, sin estar debilitado por estar lejos de su familia.

Semana.com: Adelántenos su defensa. ¿Cuáles son sus puntos fuertes?

A. F. A.:
Hay un conjunto muy voluminoso de pruebas documentales que le va a mostrar a la Corte que los tres convenios que yo celebré con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) fueron hechos con todo el rigor y la seriedad y los requisitos técnicos y jurídicos. También existe otro conjunto de pruebas muy importante que demostrará que ninguna de las personas por quienes se me acusa de peculado, ninguna de ellas, aportó un solo peso a mi campaña.

Tengo una prueba muy importante en la que demostraré que a las únicas dos personas que quisieron aportar, la campaña les devolvió completamente su dinero. También tenemos otro conjunto de pruebas que demostrará que el IICA era la institución idónea para celebrar los convenios de ciencia y tecnología para el manejo del programa. Luego, vienen como 35 testigos, desde el presidente Uribe hasta funcionarios del ministerio y el IICA, y expertos peritos en temas de riesgo, quienes demostrarán que el programa se condujo de manera adecuada y que en el ministerio actuamos de manera honrada y nunca se nos advirtió del fraccionamiento.

Semana.com: ¿Cuánto tiempo cree que durará el juicio?

A. F. A.:
Como defensa estamos tratando de avanzar lo más pronto posible. No queremos que se tarde años, como tardó la Fiscalía. Esperamos que el juicio no dure más de un año.

Semana.com: ¿Ha podido hablar con el expresidente Uribe?

A. F. A.:
Sí, hablé con él. Está invitando a la reflexión sobre lo que sucedió conmigo. Lo saludé, conversamos y mostró gran solidaridad.

Semana.com: ¿Ha pensado en hacer parte del Centro Democrático?

A. F. A.:
Por ahora, estoy en el centro familiar. Es lo único que me interesa.

Semana.com: ¿Cómo ha sido el encuentro con sus hijos?

A. F. A.:
Los tengo (hijos) pegados como una garrapata. La mayor felicidad. A Juan Pedro nunca lo había sacado de su cuna, a Eloísa no la tenía cerca. Ahora puedo llevarlos a comer un helado y hacer todas las cosas que no pudimos hacer durante dos años.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.