Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1991/08/12 00:00

¡Se oyen apuestas!

Cerrado el capítulo de la Constituyente, la gran pregunta es quién va a ser el primer presidente de la nueva Colombia.

¡Se oyen apuestas!

A MENOS QUE ALGO MUY INUSITADO SUCEda en el futuro cercano, el próximo Presidente de Colombia tendrá una de las siguientes particularidades: o le faltará una pierna, o tendrá 12 cicatrices de bala, o habrá sido secuestrado -o por la guerrilla o por los narcos-. Esto, además de ilustrar el grado de violencia que ha vivido el país durante los últimos años, ilustra otra cosa: en materia presidencial para 1994 las cartas ya están echadas. Y las que están sobre la mesa son Antonio Navarro, el de la pierna; Ernesto Samper, el de las balas; Alvaro Gómez, el secuestrado de la guerrilla, y Andrés Pastrana, el secuestrado por los narcos. Cerrado el capítulo de la Constituyente, los colombianos vuelven a incurrir en su pasatiempo predilecto: hablar de candidatos, que es mucho más divertido que hablar de principios y de leyes, que fue lo que les tocó en los últimos seis meses.
SEMANA contrató una encuesta con el Centro Nacional de Consultoría de Carlos Lemoine, para medirle el pulso al país en esta materia. La encuesta se realizó entre el 28 de junio y el 11 de julio en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, y la muestra fue de 768 personas. Los resultados de esta encuesta tienen elementos que eran previsibles y uno que otro bastante sorprendente.
A la pregunta ¿por quién votaría usted si las elecciones presidenciales fueran hoy? los encuestados respondieron de la siguiente forma: Antonio Navarro 34%, Ernesto Samper 16%, Alvaro Gómez 16% y Andrés Pastrana 13%. Estas cifras deben ser analizadas a la luz de las nuevas disposiciones electorales de la Constitución de 1991 en la que se cambiaron todas las reglas del juego tradicionales. El principal cambio consiste en la introdución de la doble vuelta, lo que quiere decir que habrá una primera elección en la cual todo el mundo puede aspirar a la Presidencia, y una segunda en la cual habrá un mano a mano entre las dos personas que hayan ocupado el primero y segundo lugar. Aplicando este mecanismo a los resultados de la encuesta, se puede llegar a una conclusión que tal vez pocos colombianos habían anticipado hasta la fecha: existe la posibilidad de que el partido liberal no llegue a la segunda vuelta, Navarro seguramente será el ganador de la primera. Pero la gran incógnita es quién quedará de segundo. Las cifras sobre el tapete arrojan un empate entre Samper y Gómez, con 16 por ciento, seguidos de Andrés Pastrana, con 13, Esto lo que quiere decir es que los tres están empatados. Si el hijo del ex presidente Misael Pastrana, que hace un año está estudiando en el exterior, está tan cerca de un ministro de Desarrollo que moja prensa todos los días y de un presidente de la Constituyente que hizo lo propio durante un semestre entero, su regreso a Colombia y su anuncio de campaña significa que estará en la misma liga que Samper y Gómez. De estas tres fuerzas equiparables, el que gane en la primera vuelta, aunque sea por un voto, es el único que tendrá derecho a enfrentar a Navarro en la final, si éste mantiene el favoritismo actual.
La primera pregunta es ¿qué posibilidades hay de que lo mantenga? El jefe del M-19 se ha consolidado indudablemente como un fenómeno político, y hasta hace poco su prestigio nunca descendía de niveles de popularidad superiores al 70 por ciento, comparables solamente con los del Presidente de la República. En la última encuesta, sin embargo, Navarro sufre por primera vez un bajonazo. Bajó 10 puntos de un solo golpe en su nivel de popularidad, colocándose un poco por encima de 60. Esto tenía que suceder. El protagonismo de la Constituyente era de duración limitada y después de ésta tenía que salir del ring por cuenta de las inhabilidades pactadas. Al no poder encabezar con su nombre ninguna lista, el nombre del M-19 entra a figurar más que el del caudillo y, obviamente, el primero tiene menos acogida. Navarro lo sabía y por eso se jugó a fondo la revocatoria del mandato y la realización inmediata de elecciones: para tratar que la memoria de la Constituyente estuviera aun fresca y los colombianos recordaran al M-19 y a su jefe como uno de los elementos claves en la creación de un nuevo marco jurídico.
Así como es indudable que Navarro ha bajado, es seguro que repuntará. Cuando como precandidato a la Presidencia su nombre vuelva a estar en juego, a su popularidad personal se le sumarán las maquinarias de las alcaldías y gobernaciones que obtenga de aquí a allá. Por lo tanto, no es realista pensar que la situación del exguerrillero vaya a cambiar radicalmente en su contra en los próximos dos o tres años. Más sensato es asumir que, independientemente de subes y bajas transitorios en su popularidad, que será candidato y que ganará la primera vuelta. El campo para enfrentarlo, por consiguiente, tendrá que ser el de la segunda vuelta electoral. Suena inverosímil pensar que frente a Navarro no esté un candidato liberal. Sin embargo, como se dijo anteriormente, esto no es seguro. Lo que sí es seguro es que si un liberal llega a la final, será Ernesto Samper Pizano. En estos momentos, la debilidad del partido liberal ha hecho que algunos piensen que hay que dejar abiertas todas las opciones y no cerrarse a la banda con ningún nombre. De ahí el surgimiento del ministro de Gobierno, Humberto de la Calle, como posible rival de Samper para 1994. Su papel en la Constituyente lo puso sobre el tapete y ahora está sonando. Sin embargo, las posibilidades de min-Gobierno para las próximas presidenciales son muy remotas. El es un ministro estrella y las candidaturas no se les dan a los ministros estrellas, sino a los jefes políticos. La única excepción reciente es la de César Gaviria, que no era más que el ministro estrella de Virgilio Barco cuando llegó a ser candidato. Pero las circunstancias del ascenso del actual Presidente no son comparables con nada, pues está de por medio el asesinato de Luis Carlos Galán y la dinámica creada por ese hecho. Históricamente, los años de trabajo político, las amistades forjadas con los jefes regionales y la infraestructura burocrática se la pueden en Colombia, en el momento de las candidaturas, a cualquier gestión de un ministro por brillante que ésta haya sido.
En cuanto a Alvaro Gómez, su situación es la de siempre. Es decir, que todo el mundo cree que va a ser candidato, pero que no va a ser Presidente. Es posible que el repunte que vivió con la Constituyente haya sido transitorio y que los índices de popularidad que ahora registra estén en sus niveles más altos. Al fin y al cabo, en las elecciones para la Asamblea, al lado de Misael Pastrana, Gómez era el único jefe político nacional con su nombre sobre el tapete. Navarro se volvió figura después, Samper estaba en el Ministerio y Andrés Pastrana en Harvard. Dentro de dos años estarán todos presentes y los pronósticos están a favor de la juventud más que de las vacas sagradas.
En las elecciones del 27 de octubre, se medirá el poder de permanencia del Movimiento de Salvación Nacional sin la presencia de su jefe. Muchos observadores consideran que en ese momento se le van a cobrar cuentas a Gómez por los bandazos ideológicos que ha venido dando desde su secuestro, y particularmente por la percepción que se tuvo de alianzas entre él y Navarro. Mucho alvarista que estaba en el Congreso está desilusionado con la participación de sujefe en la revocatoria del mandato y ven en la integración del MSN un híbrido que no los convence del todo. El que sí tiene posibilidades es Andrés Pastrana. Es seguro que le irá bien en las próximas elecciones para el Senado, al no tener que medirse frente a Navarro, Samper y Gómez. Si hoy, fuera del país y antes de lanzar su campaña, Pastrana está a escasos tres puntos de Gómez y Samper, es previsible un repunte importante de ahora en adelante. Según las encuestas, los colombianos, a pesar de que muchos consideran que aun no está suficientemente preparado para ser Presidente de la República, sienten por él una gran simpatía y estarían dispuestos a apoyarlo. El país está en un ánimo más emotivo que racional. Con Constitución nueva y Presidente de 43 años parecen querer seguir en esa onda. Pastrana hasta ahora ha logrado el milagro de representar una imagen nueva a pesar de tener un apellido viejo, y es seguro que esto lo hará un serio competidor para 1994.
En todo caso, lo que sí es seguro es que en las elecciones del 94 va a haber muchas sorpresas. Un país acostumbrado a su bipartidismo tradicional, a su maquinaria y a sus vacas sagradas, entra en la feria del tarjetón, la vicepresidencia, la segunda vuelta y las coaliciones. Nadie sabe todavía cómo le irá en esa feria, pero desde ya se están oyendo las apuestas.-

USTED LO CONSIDERA DE:
NAVARRO SAMPER GOMEZ PASTRANA
IZQUIERDA 61% 11% 17% 7%
CENTRO 20% 35% 27% 34%
DERECHA 16% 48% 37% 38%

¿HA MANTENIDO SUS PRINCIPIOS O HA SIDO OPORTUNISTA EN POLITICA?
NAVARRO SAMPER GOMEZ PASTRANA
PRINCIPIOS 55% 56% 51% 69%
OPORTUNISTA 33% 25% 33% 18%

¿TIENE LA EXPERIENCIA NECESARIA PARA SER PRESIDENTE?
NAVARRO SAMPER GOMEZ PASTRANA
SI 49% 48% 72% 40%
NO 44% 42% 23% 53%

NAVARRO: ¿DE LLEGAR A LA PRESIDENCIA, CON QUE GRUPO HARIA MAS ALIANZA?
PARTIDO LIBERAL 21%
MOV. DE SALVACION NACIONAL 58%

¿ES SINCERO EN LO QUE DICE O USTED CREE QUE AL LLEGAR A LA PRESIDENCIA HARIA ALGO DIFERENTE?
SINCERO 48%
NO SINCERO 37%

¿HABER SIDO GUERRILLERO EN UNA VENTAJA O UNA DESVENTAJA PARA ASPIRAR A LA PRESIDENCIA?
VENTAJA 44%
DESVENTAJA 46%

SAMPER: ¿ DESPUES DE SU GESTION EN EL MINISTERIO DE DESARROLLO, LO CONSIDERA UN POPULISTA O UN POLITICO SERIO?
POPULISTA 27%
POLITICO SERIO 60%

GOMEZ: DESPUES DE LA CONSTITUYENTE SU IMAGEN ES:
MEJOR 44%
IGUAL 41%
PEOR 8%

PASTRANA: ¿ SU EXITO EN POLITICA SE DEBE A SUS PROPIOS MERITOS O AL HECHO DE SER HIJO DEL EX PRESIDENTE PASTRANA?
MERITOS PROPIOS 74%
HIJO DE PASTRANA 21%

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