Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2005/10/02 00:00

Se rebosó la copa

La airada reacción de los gringos ante la decisión del gobierno de suspender la extradición de 'don Berna' es una señal de que el apoyo a las negociaciones con los paramilitares tiene límites. Varios capos en Ralito están en la mira.

Ante la protesta del Embajador de Estados Unidos, William Wood, el Presidente Álvaro Uribe le puso fin al experimento de la reclusión de 'don Berna' en Ralito y ordenó su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita.

Estados Unidos y Colombia son considerados dos de los aliados más cercanos del mundo. Por eso causó sorpresa el comunicado inusitadamente fuerte, el jueves pasado del embajador estadounidense, William Wood, para criticar la decisión del gobierno del presidente Álvaro Uribe de suspender la extradición de Diego Fernando Murillo, 'don Berna'. El embajador expresó su "desilusión" y recordó que Colombia se había comprometido a no negociar la extradición como parte de sus conversaciones con los paramilitares. Antes de que la situación pasara de castaño a oscuro, el presidente Alvaro Uribe puso fin al experimento de la reclusión de 'don Berna' en la región de Ralito y ordenó el traslado de del jefe paramilitar a la cárcel de Cómbita, Boyacá. Este gesto apaciguó los ánimos de Washington.

El caso 'don Berna', sin embargo, dejó al descubierto que el gobierno estadounidense no está dispuesto a seguir tragándose 'sapos' de esta magnitud y que el apoyo a la Ley de Justicia y Paz y las negociaciones con los grupos de autodefensa tiene límites. Desde hace un tiempo se ha generado una diferenciación entre tres grupos de paramilitares: los raizales, cuyo origen es de lucha contraguerrillera; las autodefensas que acudieron a la droga como fuente de financiación, y los narcotraficantes que se volvieron paramilitares para resolver su situación judicial políticamente o para extender su control criminal. Es este último grupo el que preocupa especialmente a Washington.

El mensaje del embajador Wood parece claro: habrá cero tolerancia con narcoparamilitares como 'don Berna'. Un mensaje cuyas implicaciones están aún por verse en momentos en que la mayoría de los capos de Ralito pertenece a la estirpe que encarna el jefe paramilitar recluido hoy en Cómbita. SEMANA presenta una relación de los jefes que la justicia estadounidense investiga actualmente.

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