Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/29/2006 12:00:00 AM

“Si se cae, perdemos todos”

La ministra de Cultura, Elvira Cuervo de Jaramillo, expone seis argumentos de su cartera en la controversia con Bogotá sobre la salvación de Villa Adelaida.

1. Su importancia histórica y cultural

Diseñada por el arquitecto Pablo de la Cruz en 1917, Villa Adelaida es representativa de la arquitectura colombiana de principios del siglo XX. En su momento, transformó la función de la vivienda con aportes al paisaje urbano en un entorno amable, abierto e integrado con el espacio público. Su apertura visual permitía el disfrute del jardín. Poseía gran riqueza en su decoración, calidad en las yeserías, la carpintería, la forja y los vitrales. Por estas razones, Villa Adelaida es un bien representativo para la memoria y el patrimonio de Bogotá y la Nación.

2. Su estado actual

Villa Adelaida se encuentra en lamentable estado de deterioro, ya que hace 13 años carece de uso. Así mismo, el 80 por ciento del predio está destinado a un parqueadero, uso impropio que demerita sus atributos y potencialidades. De no tomarse medidas, la casa estaría en peligro de derrumbarse.

3. Su disfrute por parte de la comunidad

La política pública de protección del patrimonio cultural también procura su apropiación social. Para ello, cuenta con herramientas como los Planes Especiales de Protección (PEP), que, vale la pena aclarar, no constituyen un proyecto en sí mismos sino que ofrecen un menú de opciones para el desarrollo de los bienes patrimoniales en términos de indicar el área afectada, la zona de influencia, el nivel permitido de intervención, las condiciones de manejo y el plan de divulgación. De esta manera, los PEP, cuya formulación corresponde al Ministerio de Cultura en coordinación con las entidades territoriales y con la participación de la comunidad, son el mejor camino para garantizar la protección y transmisión al futuro de los bienes de interés cultural.

En el caso de Villa Adelaida, el PEP en elaboración por parte del Ministerio de Cultura ha sido ampliamente consultado con las autoridades distritales con el fin de acercar el bien a la comunidad y permitir su disfrute colectivo. En este sentido, y con miras a preservar la integridad de la casa y garantizar su visibilidad desde las carreras quinta y séptima, el PEP reduce la altura de ocho pisos para el área sin construir del lote, a solamente dos pisos, y permite sólo siete pisos sobre la carrera quinta, de manera que reduce en 10.000 metros cuadrados la edificabilidad permitida por las normas distritales. También plantea un paseo peatonal a cielo abierto en el centro del predio que, además de exaltar el disfrute público de la casa, facilitará la conexión de la alameda de la quebrada La Vieja con la carrera séptima. El cerramiento sobre la carrera séptima recuperará el diseño original del enrejado y estará alineado con los edificios colindantes, de manera que la ciudad ganará un espacio público importante. En este sentido, el cerramiento sobre la carrera quinta será 90 por ciento transparente.

4. Los costos de su restauración y su sostenimiento

Sin el aporte del sector privado la recuperación, la gestión y el sostenimiento del patrimonio son una aventura imposible, especialmente cuando las finanzas públicas resultan insuficientes.

Para dar una idea de lo que costaría la restauración de Villa Adelaida, vale decir que según cálculos preliminares, ésta supera fácilmente los 4.000 millones de pesos, una cifra similar a la que invierte anualmente el Ministerio de Cultura en los 1.064 bienes de interés cultural en todo el país. El otro aspecto crítico es que de nada sirve restaurar un bien que no sea sostenible. Por eso hay que apostarle a un proyecto que, además de recuperar Villa Adelaida, garantice que no volverá al estado en que hoy se encuentra.

5. El potencial del predio

El predio tiene un gran potencial de desarrollo, no sólo por el área que ocupa, con frentes sobre la carrera séptima y la carrera quinta, sino porque está ubicado en un sector cuya vocación es de servicios empresariales, restaurantes y comercio. Pero es apenas lógico que cuando se fija en el PEP una reducción de 10.000 metros cuadrados en la edificabilidad, que claramente afecta los intereses de los inversionistas privados, éstos sean compensados mediante la ampliación del uso comercial, sin que ello atente contra los demás usos previstos de vivienda, equipamientos colectivos de orden cultural, servicios empresariales y servicios personales.

La propuesta de intensificación del uso comercial no es caprichosa ni amangualada, como han insinuado. Por el contrario, se apoya en rigurosos estudios técnicos, entre ellos un estudio de tráfico y movilidad recientemente aprobado por la Secretaría de Tránsito y Transporte del Distrito. Allí queda demostrado que la propuesta del PEP no va en detrimento del sector ni de la calidad de vida de sus habitantes. En relación con la posible congestión de las vías, la contaminación ambiental y el deterioro del espacio público, el estudio establece que no habrá congestión en la malla vial y que por el contrario, el PEP propone cubrir parte de la demanda de parqueos del sector dentro del predio. Sobre el manejo del espacio público en el área de influencia, el PEP establece que se deberá realizar de conformidad con lo dispuesto en el POT de Bogotá.

6. Ganamos todos

Con su propuesta de PEP, el Ministerio de Cultura está seguro de garantizar el derecho colectivo al disfrute de Villa Adelaida. En este sentido, gana el sector, gana Bogotá y ganan los colombianos. Se logrará tener un bien recuperado integralmente y lo que es más importante, un bien sostenible que, lejos de ser una carga, será rentable.

La recuperación de Villa Adelaida debe ser una realidad en el corto plazo y ojalá este no sea un intento más que se suma a los siete proyectos fracasados en el intento. Porque así como vamos, la casa terminará por caerse. Y si se cae, perdemos todos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.