05 febrero 2013

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Sigue novela del pastor acusado de abusar de sus fieles

JUDICIAL La Corte negó que el proceso contra Álvaro Gámez por acceso carnal fuera trasladado de Pasto a Bogotá.

Sigue novela del pastor acusado de abusar de sus fieles. El proceso contra el pastor Álvaro Gámez seguirá en Pasto, Nariño.

El proceso contra el pastor Álvaro Gámez seguirá en Pasto, Nariño.

Foto: Archivo

El proceso judicial contra el pastor de la Iglesia Salem de Pasto, Álvaro Gámez Torres, señalado como presunto responsable de acceso carnal o acto sexual con persona puesta en incapacidad, presenta un nuevo capítulo. La Corte Suprema de Justicia negó una solicitud de la defensa del religioso que pidió que el proceso que se adelanta en el Juzgado Cuarto Penal de Circuito de Pasto fuera trasladado a Bogotá.

La defensa, encabezada por Abelardo de la Espriella, argumentaba la “parcialidad y animadversión con la que han actuado los funcionarios de la Rama Judicial de Pasto, la no existencia de garantías judiciales para presentarse a un proceso judicial en esa ciudad, además de las amenazas de muerte que ha recibido en una ciudad que, como Pasto, se caracteriza por tener la presencia de bandas emergentes”.

La Corte estima que la tesis fue insuficiente para trasladar el expediente a la capital de la República, entre otras cosas, porque la solicitud no acreditó las pruebas de las presuntas amenazas.

El más reciente capítulo de este sonoro caso se dio hace pocas semanas, cuando trascendió que un juez de Pasto emitió una orden de arresto en contra del abogado de la Espriella por, presuntamente, no presentarse a una audiencia que se adelantaría contra el pastor.

El tema quedó zanjado después de que el jurista aclaró que no se trataba de una orden de esa naturaleza, sino un requerimiento del juez para que explicara por qué había faltado a tres diligencias programadas por ese despacho.

Gámez está procesado desde junio del 2011, después de que un juez le dictó orden de captura por una denuncia de la Red de Apoyo a Víctimas de Sectas, una organización puertorriqueña con sede en Argentina que presentó videos donde se veía al pastor teniendo relaciones sexuales con dos de sus feligreses en una oficina privada del culto, antes de salir al púlpito a animar a sus 4.000 seguidores.

Para sus actividades, el pastor contaba con la ayuda de Alexandra Castro Becerra, una de las mujeres más queridas en la congregación. Se trata de una contadora pública de 25 años nacida en Villavicencio pero criada en Pasto, quien se había convertido en la mano derecha de Gámez y quien, presuntamente, convencía a las mujeres para que mantuvieran relaciones con el pastor. Fue capturada el pasado 8 de agosto bajo el cargo de coautora de acceso carnal violento en persona en incapacidad de resistir.

Con todo, un juez en Bogotá dejó en libertad a Gámez bajo el argumento de que la imputación no fue bien sustentada por la Fiscalía. Ahora, con la decisión de la Corte, el proceso seguirá en Pasto.

El abogado de la Espriella asegura que acatará la orden de la Corte y que irá a Pasto a enfrentar el juicio de su cliente. Sin embargo, ha pedido colaboración de la Policía para que le brinde protección, al igual que a su grupo de trabajo, por las amenazas recibidas.

En Pasto, por su parte, la comunidad espera el desarrollo de este sonoro juicio contra un hombre que, como Gámez, era considerado una especie de iluminado, pero que si la justicia lo decide, podría ir a la cárcel por pecador.
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