Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2009/03/07 00:00

Sindicalista en la trinchera

Todo indica que el sindicalista de Fensuagro que apareció en un campamento de las Farc es colaborador de la guerrilla. Esto deja en aprietos a ese movimiento.

Juan Efraín Mendoza es desde hace cuatro años secretario general de Fensuagro

Con la inverosímil historia del secuestro de Juan Efraín Mendoza las autoridades recibieron un obsequio que harán valer en distintos escenarios y el movimiento sindical pierde credibilidad. Mendoza, secretario general de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro) fue hallado por el Ejército en el campamento de John Freddy Balcázar, el 'negro Antonio', detenido el pasado viernes 27 de marzo cuando las tropas arrasaron su refugio en el sur del Sumapaz (Cundinamarca).

La Operación Fortaleza del Ejército comenzó cuando apenas el sol asomaba e inicialmente fue repelida por los hombres del 'negro Antonio', que al poco tiempo se vieron doblegados y no tuvieron más que huir y esconderse. Al final, el balance fue de 10 guerrilleros muertos y siete detenidos. Mendoza apareció a las 2 de la tarde en un barrizal diciendo que era un secuestrado. Tenía una tula con ropa, útiles de aseo y -lo que más llamó la atención- su celular. Junto con los otros capturados fue llevado a Bogotá y luego de legalizar su detención fue encarcelado.

A partir de entonces se incrementaron las fisuras en su narración de víctima de secuestro. El propio Mendoza se vio en serios apuros cuando intentó explicar en la radio la versión según la cual dos días antes de aparecer en el Sumapaz había sido abordado por varios hombres en la Autopista Sur de Bogotá que se lo llevaron a la fuerza. El jueves por la noche -dijo Mendoza- arribaron a un campamento en donde le dijeron que estaba secuestrado y que al siguiente día el comandante le explicaría los motivos. Sin embargo, increíblemente nunca le quitaron su maleta, ni el celular, ni lo inmovilizaron, por lo que pudo correr cuando se produjo la incursión del Ejército.

Mendoza, como todos los dirigentes de Fensuagro, es un líder en alto riesgo pues tiene varias amenazas de muerte, al punto que estaba incluido en el esquema colectivo de seguridad que el Ministerio del Interior y Justicia tiene asignado para esta organización. Esto significa, por un lado, que podía movilizarse con escoltas y vehículo blindado y, por otro, que tenía que reportar constantemente sus movimientos a sus compañeros de oficina. No obstante, ni Fensuagro ni la familia de Mendoza había manifestado preocupación luego de tres días sin noticias del sindicalista. Esta situación se hace aún más difícil de entender al saber que una hermana de Mendoza labora en la misma oficina de Fensuagro donde éste trabaja.

Por ahora, las autoridades están atentas al resultado del análisis de las llamadas que reporta el celular del sindicalista. Sin embargo, saben que difícilmente el 'negro Antonio' aceptará que tenía secuestrado a Mendoza y este tendrá aún más problemas para demostrar su inocencia. De comprobarse sus vínculos con las Farc, el movimiento sindical, que procura constantemente zafarse el estigma de ser complaciente con la guerrilla, termina con su imagen golpeada.

El secretario general de Fensuagro, filial de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), no es el primero que acusa una relación con las Farc. Varios de sus integrantes antes fueron detenidos y procesados. El caso más sonado fue el de Liliana Patricia Obando, asesora de la agremiación, y quien fue capturada en septiembre pasado señalada de coordinar las acciones internacionales de las Farc. Aparecen varios de sus correos en el computador de 'Raúl Reyes'. El propio Mendoza en 2003 fue detenido y puesto en libertad cuando no se le pudo comprobar vínculos con la guerrilla. Desmovilizados que han aportado valiosa información sostienen que existe un maridaje entre la guerrilla y Fensuagro. Mientras que la agremiación, con 120.000 afiliados en todo el país, habla de una oscura persecución política y afirma que "sólo este año ya han asesinado a ocho de nuestros miembros", según su presidente Eberto Díaz. Sin embargo, esas cifras no concuerdan con las que manejan las autoridades.

El episodio de Mendoza es tan difícil de explicar que como le dijo un investigador de la Fiscalía a SEMANA, no se puede descartar que el secreto de la exitosa Operación Fortaleza haya sido simple: seguirlo para llegar a un blanco importante. "Pero el blanco resultó ser el 'negro Antonio'".

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.