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| 3/19/2001 12:00:00 AM

Soberanía cuestionada

La Philip Morris y otras tabacaleras alegan en una Corte de Nueva York que la soberanía de facto sobre el territorio colombiano la ejercen ‘gobiernos insurgentes’.

Ni en sus sueños Manuel Marulanda y sus guerrilleros de las Farc hubieran imaginado que las primeras en reconocerlos como gobierno serían ni más ni menos que unas multinacionales tabacaleras. Al menos así lo expresaron sus abogados ante una Corte Federal de Nueva York: “Aunque la República de Colombia es reconocida por Estados Unidos como el gobierno legítimo o de jure , el hecho de que haya perdido el control de facto de aproximadamente la mitad de su territorio quiere decir que su soberanía y la soberanía de los departamentos que la constituyen ha sido suspendida sobre esos territorios —incluso la autoridad de cobrar impuestos—. El hecho de que los gobiernos insurgentes no hayan sido reconocidos por los Estados Unidos no quiere decir que su toma de control pueda ser ignorada al determinar cuestiones legales relacionadas con la autoridad soberana del gobierno de jure”.

El argumento es parte de una solicitud de las tabacaleras para que el juez rechace la demanda que 25 gobernadores colombianos y el Alcalde de Bogotá pusieron en su contra. Estos acusan a las multinacionales, entre ellas a Philip Morris y BAT, cuyas marcas más conocidas en Colombia son Marlboro y Belmont, de conocer el contrabando de cigarrillos y haberlo alentado. La demanda recibió un empujón cuando el juez consolidó con ella una similar presentada por la Unión Europea.

Siguiendo la línea de pensamiento de los defensores de las tabacaleras Colombia no puede cobrar impuestos en territorios que no controla. La sustentación de estos argumentos se extiende por 10 páginas que incluyen referencias al profesor Marc Chernick de la Universidad de Georgetown, citas de documentos del Departamento de Estado y de audiencias del Congreso de Estados Unidos.

En este sentido es preocupante que la noción del colapso parcial del Estado colombiano, tan debatida entre académicos, haya llegado a que abogados internacionales se estén animando a utilizarlo en los estrados. De ahí que la respuesta del gobierno colombiano no se haya hecho esperar.

“La argumentación es inaceptable, desproporcionada y en parte, es producto del desconocimiento de la realidad colombiana”, dijo a SEMANA Humberto de la Calle, ministro del Interior. “No obstante, en contexto se trata de un memorial para ganar un pleito y ello explica su tremenda exageración”. El Ministro recordó, además, que una sentencia de la Corte Constitucional sostuvo que aun en la zona de distensión regía la soberanía del Estado. El director de la Dian, Guillermo Fino, fue más allá: “Son argumentos pobres pues yo recaudo impuestos en toda Colombia y no hay tal que no tenemos control de facto en esa materia”.

Otras fuentes oficiales sostienen que las tabacaleras deben aclarar su posición. “Mientras sus abogados hacen esas afirmaciones, las compañías están negociando con el gobierno acuerdos anticontrabando, que reconocen la soberanía de Colombia en todo su territorio”. Fino, que firmó los acuerdos, asegura que éstos han sido efectivos contra el contrabando. Explica que la publicidad que la Dian hace con estas firmas, no le quita independencia para hacer cumplir la ley, como cuando multó a una de ellas por subfacturar importaciones.

Ahora falta ver si el juez admite los argumentos o inicia el juicio. Si acepta los argumentos ‘desproporcionados’ de las tabacaleras, terminarían perdiendo los departamentos que buscan que se les reconozcan los daños causados por las supuestas actividades ilegales de las multinacionales. Pero lo más grave es que se abriría una puerta para que otras empresas y ciudadanos desconozcan la soberanía colombiana sobre su territorio.
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