Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/19/2015 10:30:00 PM

Los ‘fantasmas’ del transporte masivo en Cali

Mientras en otras ciudades del país quienes protestan son los usuarios, en la capital del Valle lo hacen los operadores del sistema. ¿Por qué?

Por primera vez en Cali una de las protestas originadas por los problemas con el sistema de transporte masivo, conocido como MIO, no colapsó la ciudad.

Milagrosamente, el plantón que se hizo al frente de la alcaldía desde las 6:00 de la mañana de este martes, que involucró varios buses del sistema, no interrumpió el flujo vehicular. La protesta fue pacífica, respetuosa y al final logró su objetivo: ser escuchados por la primera autoridad de la ciudad.

La razón de tanta calma se debió a que en esta ocasión quienes arengaban no eran los 600.000 usuarios del sistema quejándose por el mal servicio, ni los dueños de los mil buses tradicionales que aún faltan por salir de circulación pero que exigen les paguen un precio justo para ser chatarrizados.

Esta vez las arengas provenían nada más y nada menos que de los socios y accionistas de las cuatro firmas privadas que operan el MIO (Unimetro, GIT, ETM, Blanco y Negro). Y la razón de la protesta es la misma que viene rondando como un fantasma al sistema desde cuando se puso en operación en marzo del 2009: la crisis financiera ante la falta de usuarios, según ellos, por cuenta de la competencia desleal de los buses tradicionales.

Dicho en otras palabras, los operadores del MIO culpan de la crisis al paralelismo del sistema colectivo, y por esa razón salieron a las calles a exigir que la autoridad de tránsito haga cumplir la ley y saquen de las calles a los buses que aún recogen pasajeros sin tarjeta de operación.

Hacen la exigencia basados en las siguientes cifras: Según los operadores, hoy el MIO atiende a 600.000 usuarios diariamente, pero el punto de equilibrio para que el sistema deje de arrojar pérdidas es de un millón de usuarios.

Argumentan que esos 400.000 usuarios por día que le faltan al MIO se encuentran en el sistema colectivo tradicional, y por esa razón insisten en que se culmine con la chatarrización de los mil buses que faltan y que hoy siguen recorriendo las calles caleñas.

“Por culpa de ese paralelismo los operadores del MIO venimos arrastrando cada mes un promedio de 6.000 millones de pesos en pérdidas”, explicó Sebastián Nieto, representante legal de Unimetro.

Aclaró que si bien muchos cuestionan el mencionado déficit de usuarios porque ven los buses articulados repletos de gente, “el problema no está en las troncales sino con las rutas alimentadoras y los buses padrones que se mantienen vacíos”.

Durante la reunión en la alcaldía los operadores del MIO fueron atendidos por Javier Pachón, secretario general del municipio, ya que el mandatario, Rodrigo Guerrero, se encontraba en Bogotá, precisamente resolviendo inquietudes en torno al tema.

No obstante, con Pachón se llegó a tres acuerdos puntuales. Uno de ellos, la creación de un grupo especializado de tránsito que controlará el transporte colectivo sin tarjeta de operación vigente y entrará en marcha el miércoles 20.

"El grupo especializado estará conformado por 30 guardas de tránsito, los cuales saldrán exclusivamente a realizar los operativos contra la ilegalidad de transporte público", explicó el funcionario en rueda de prensa.

Como segundo punto se acordó que ese grupo especializado estará acompañado permanentemente por 30 policías que garantizarán la seguridad en los operativos de control.

El tercer compromiso consiste en que la empresa Coomepal (operadora del servicio colectivo tradicional) no se reactivará y seguirá en el proceso de cancelación de aquellos buses que aún existen; y fijan como fecha para cumplir esa meta el mes de agosto próximo.

Los problemas del MIO no han sido de poca monta en la capital del Valle y por cuenta de sus líos relacionados con el mal servicio y la pelea con el sistema tradicional el país ha sido testigo de penosas protestas que colapsan la ciudad y culminan en disturbios lamentables.

Mientras los operadores exigen se le ponga fin al paralelismo, los usuarios critican la falta de buses, puntos de recarga de tarjetas y la demora en la frecuencia de las rutas.

De hecho, a comienzos del 2014 los caleños protagonizaron una de las protestas más crudas contra el sistema, que dejó decenas de buses del MIO averiados o quemados, vías taponadas y desmanes callejeros.

Aunque hoy el MIO sigue con los mismos fantasmas del pasado, esta vez quienes salieron a las calles a protestar no fueron los usuarios, sino los operadores de un sistema que prometía mejorar la movilidad en la ciudad.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.