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| 1/20/2014 12:00:00 AM

“No soy un asesino, todo se trató de un accidente”

Camilo Romero, el taxista investigado por la muerte de un pasajero, quiere demostrar que sólo actuó en defensa propia.

La madrugada del domingo 12 de enero, John Kennedy Moreno perdió la vida luego de un altercado con el taxista que lo transportaba. Camilo Romero, el conductor, asegura que no quiso asesinarlo y que sólo buscó defenderse de una agresión del occiso.
 
Cuatro días después de lo sucedido, Romero se presentó en la Fiscalía porque le interesa responder. Este lunes, el conductor deberá afrontar una imputación por el delito de homicidio preterintencional, conducta que, según el abogado César Augusto Londoño, defensor de Romero, no se dio, pues su cliente actuó en defensa propia.  
 
Londoño aseguró a Semana.com que tiene las pruebas para demostrar que su cliente no cometió un homicidio, sino que todo se desató por la agresión inicial de Moreno. “Estamos dispuestos a que mi cliente no pague ni un día de cárcel porque no se cometió ningún delito”, explicó al tiempo que señaló que es necesario ver el video completo de los hechos para saber que no se actuó con la intención de causarle la muerte al pasajero.
 
En entrevista con el periódico Q’hubo, Camilo Romero dijo que no es un asesino, que todo se trató de un accidente y que la discusión no se presentó por $2.000 como se ha venido diciendo.
 
Romero le contó a ese medio que desde hace tres meses pasó a conformar parte del gremio de taxistas en Bogotá, pues antes se desempeñaba como mensajero. Dijo que llegó a ser conductor porque le ofrecieron el empleo, debido a que su intención era hacer un curso de guarda de seguridad.
 
Aseguró que responde económicamente por sus padres, su esposa, sus dos hijos de 8 y 4 años, y un hermano que padece de síndrome de Down.

Romero revivió en la entrevista su versión de cómo sucedieron los hechos en la localidad de Kennedy en Bogotá, cuando recogió como pasajero a John Kennedy Moreno. Aseguró que su vida cambió de un día para otro, pero que su actuación no se dio por ser una mala persona.

“La carrera se da porque llevo una pareja al hotel Caravana de Kennedy. Saliendo me dice un señor que va para Corabastos. Acepto llevarlo y cuando lo dejo ahí, me aparecen cuatro sujetos que me piden que les haga otra carrera. Uno se bajó en Britalia, el otro se quedó un poco más adelante, sigo mi rumbo y el otro pasajero me dice que lo lleve a Soacha. Yo les explico que no puedo ir por lo de la planilla, se molestaron pero al final dejo al otro en un punto donde aborda otro taxi que lo lleva”, dijo.

Añadió que “de ahí llevo al señor Moreno al apartamento, le cobro $12.000 y empieza a reclamarme porque la carrera siempre le cuesta $5.000. Le dije: pague lo del taxímetro, $11.400, solo le estaba cobrando 600 de más por el recorrido. El tipo se baja del carro y me dice que no va a pagar”.

Romero dijo que le insistió a Moreno para que le cancelara la carrera pero lo que recibió fue insultos. “Comienza a acusarme de ladrón y a decirme groserías. Le dije que fuéramos hasta el CAI pero el sujeto intenta quitarse la chaqueta y me desafía a pelear. Me le vuelvo acercar y ahí, él levanta la mano y me pega en el mentón. Yo me voy hacia atrás porque me coge desprevenido y luego se cae porque estaba muy borracho”.

El taxista dijo que hay testigos de que él intentó auxiliar a su pasajero luego de que cayó al piso, pero que lo escuchó roncando. En ese momento una mujer –dice- se le acerca y le pide que le haga una carrera cerca al lugar de los hechos para su padre y su hermano. 

“Yo acepto y ese es el dinero que me pagan, en ningún momento la señora me cancela los 2.000 pesos que yo estaba cobrando, como lo dicen. Después yo regresé al lugar, me dijeron que se lo había llevado una ambulancia. Luego me enteré en las noticias de que murió y con mi esposa he decido presentarme a la Fiscalía”.
 
En su relato el conductor le entregó las condolencias a la familia del hombre fallecido, les pide que comprendan que fue un accidente. Aseguró que cree en la justicia y que si se ve el video completo en el que quedó registrada la discusión, se puede comprender que él no es ningún asesino. Dijo ser un hombre trabajador que buscaba laborar durante las noches en medio de una actividad riesgosa, como es transportar a extraños, el sustento para su familia. 
 
La justicia tiene la palabra.
 
Este es el video donde se ve la posible agresión.

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