12 mayo 2007

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“Te llamo desde la prisión"

Una portada decisivaSEMANA revela grabaciones que muestran cómo, desde la cárcel de Itagüí, los paras ordenan asesinatos , siguen en el narcotráfico y han rearmado a sus hombres.

“Te llamo desde la prisión". La cárcel de  Itagüí es considerada como uno de los  centros penitenciarios más estrictos y seguros  del país. Pero desde el interior de ese penal están delinquiendo algunos jefe paramilitares

La cárcel de Itagüí es considerada como uno de los centros penitenciarios más estrictos y seguros del país. Pero desde el interior de ese penal están delinquiendo algunos jefe paramilitares

Recuadros

El Relajito de Itagüí

Descontrol

El 10 de abril de 2007, la entonces directora de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, Yolanda Rodríguez, le cuenta a Imelda López, su colega de la cárcel La Picota, que dirigir el patio uno, en donde están recluidos los jefes paramilitares, es cuestión de locos. Todo el mundo da órdenes distintas: el director regional del Inpec, el director general, el Ministro de Justicia y hasta el presidente Álvaro Uribe.

También le dice que en los próximos días los jefes paras van a empezar a salir de la cárcel hacia el club Villa Paula, para trabajar en los proyectos productivos. “Ahora el general dice que para sacarlos no se necesita autorización de nadie”.

Yolanda Rodríguez: Aló.
IMELDA LÓPEZ: Hola mi reina, cómo anda, ¿qué hay de nuevo?

YOLANDA: Bien, ahí entregando.
IMELDA: ¿Y cómo anda el ánimo gorda, bien?

YOLANDA: Esto cada día se está poniendo peor. Eso aquí cambian de órdenes todos los días, el general ayer se puso bravo. No me habla porque hablé con el Fiscal General y él habló con el Ministro y me ayudó con mi traslado a Palmira.
IMELDA: Ay juemadre…

YOLANDA: Ahora el General (Eduardo Morales) dijo que pa’sacar los de justicia y paz no se necesita autorización de nadie.
IMELDA: ¿Pa’sacarlos pa’dónde?

YOLANDA: A diligencias, p’al médico.
IMELDA: ¿Y eso quién se inventó esa vaina? Si siempre se tiene que producir una resolución, por lo menos conmigo siempre salen así.

YOLANDA: Cada rato… cambian y cambian…
IMELDA: Ay, pero mucha desorganización gorda, mucho lío.

YOLANDA: Sí, aquí uno no sabe qué se debe o no se debe hacer. Todos los días le cambian a uno la orden, que hay veces la dan hasta por Avantel. Está uno enloquecido, no sabe uno qué hacer.
IMELDA: Ay juemadre qué pereza.

YOLANDA: Todos los días dicen que los van a sacar a trabajar…
IMELDA: ¿Sí?

YOLANDA: Pa’ proyectos productivos, en Villa Paula. Qué marranera, qué ebanistería la que se maneja con esto. IMELDA: Ay juemadre vida, no mija. Bueno pero te vas para Palmira. ¿Y cuántos internos tiene Palmira?

YOLANDA: 1.100. La zona es difícil y todo, pero por lo menos allá sí me voy a sentir que soy la directora. Yo aquí digo que no, y entonces ahí mismo ellos llaman al director general o sino al Comisionado de Paz, o si no al Ministro, y si no al Presidente…Entonces yo digo que no y me llaman de arriba, que sí. En eso vivimos todo el tiempo.
IMELDA: Ay no, gorda, juepuerca vida, qué mamera.

YOLANDA: A uno lo que le aburre no son ni siquiera los internos. Es esa presión encima de los medios de comunicación, todo eso, esa maricada. Vive uno es en función de ellos.
IMELDA: Así como estoy yo. Ay no, qué mamera estarles rindiendo cuentas a todos, menos al que uno debe. Eso es muy cansón.

YOLANDA: Por eso. Se les olvida que son 603 internos y yo llevo cuatro meses trabajando para 40 y pico.
IMELDA: Sí.

YOLANDA: Trabajo sólo en función de ellos. Que vaya al patio uno... que vuelva al patio uno... así es todo el tiempo. No me joda, es muy cansón la vaina. Miguel, el asesor jurídico, vive metido en ese patio todo el día notificándoles todo lo que les llega. Todos trabajando en función de ellos.
IMELDA: Qué mamera, gorda.

***
Corrupción

El 6 de abril de 2007, Yolanda Rodríguez Hernández, la entonces directora de cárcel de máxima seguridad de Itagüí, habla con uno de sus subalternos, de apellido Guerrero, sobre su traslado a Palmira, Valle, y de la corrupción que hay en la regional de Antioquia. “…No es lo difícil... pero si es que hasta el jefe recibe…”.

YOLANDA RODRÍGUEZ: Aló.
GUERRERO: Aló, jefe, ¿Cómo está?, con Guerrero.

YOLANDA: ¿Hola que hubo, qué más? Acabé de llegar de vacaciones.
GUERRERO: ¿Verdad que la trasladaron?

YOLANDA: Si me voy pa’ Palmira.
GUERRERO: Ah, cómo así hombre.

YOLANDA: Sí, Delicioso, con tal de salir de esta hp regional. Así me hubieran mandado p’al Amazonas, cualquier cosa es mejor.
GUERRERO: Ah, bueno, eso está bien entonces, me alegra entonces.

YOLANDA: El director debe de llegar el lunes, yo creo.
GUERRERO: Sí. ¿Verdad que hay un proyecto que iban a sacar un poco de guardia de ahí de Itagüí?

YOLANDA: Sí porque dicen que todos somos una partida de corruptos.
GUERRERO: Ah! ¿Sí? ¿Menos el regional, o qué?

YOLANDA: Sí. Qué tal. Dicen que tienen que buscar incorruptibles.
GUERRERO: Ah, ya.

YOLANDA: Tienen que buscar un bloque de incorruptibles.
GUERRERO: Eso es muy difícil con esa gente allá, ¿cierto?

YOLANDA: No es lo difícil, pero... si es que hasta el jefe recibe.
GUERRERO: Por eso.

YOLANDA: Sí.
GUERRERO: ¿Y ahí ya qué?

YOLANDA: ¡Uhmmm!
GUERRERO: Bueno, gracias jefa, se despide antes de irse.

YOLANDA: Sí señor.



Asesinato desde la cárcel

Orlando de Jesús Mazo Mazo, alias ‘El Mosco’, nació en Ituango, Antioquia, hace 36 años. Fue uno de los comandantes más importantes del Bloque Mineros de las Autodefensas, bajo el mando de Ramiro Vanoy, alias “Cuco”. En su prontuario delictivo figuran delitos como tráfico de armas, concierto para delinquir, extorsión y terrorismo. En 2005 fue condenado a 12 años de prisión por homicidio agravado. Participó en la masacre de Ituango.

El 5 de abril de 2007, el ‘Mosco’, habla desde la cárcel de Itagüí, con uno de sus hombres quien no se desmovilizó y coordina con él la muerte de varias personas. “Usted sabe señor que eso desde que sea con el aval suyo y lo que usted diga, así es. Si usted me dice que muerda dos o tres todos los días, todos los días muerdo dos o tres”.

HOMBRE: Señor, buenas noches.
EL MOSCO: Cómo le va…

HOMBRE: Bien señor, por aquí trabajando.
EL MOSCO: …¿Cómo va todo?

HOMBRE: Ah sí, yo quería comentarle que le dije a Paco: “Dígale a Diana que abra mucho el ojo cuando venga por aquí porque esto está maluco, porque aquí hay un poco de manes metidos aquí raros”. Y son del otro lado, ¿si me entiende, señor?
EL MOSCO: …Ajá

HOMBRE: Inclusive que antier tocó hacer aquí algo con un man de esos.
¿Si me entiende señor?
EL MOSCO: …Sí

HOMBRE: Entonces yo le dije; “dígale a ella que abra mucho el ojo porque ella viene con las niñas por aquí y uno no sabe”. Nosotros tenemos información de que hay 15 manes ya aquí metidos. Ya tienen casas aquí y están viviendo aquí adentro. A uno ya le dimos por la cabeza, era un cucho ya como de 40 y pico de años, mi viejo, imagínese.
EL MOSCO: …Así es que tiene que ser.

HOMBRE: Sí, inclusive yo le dije a Tino eh, al hermano de la señora suya yo le dije; “la chimba nosotros aquí como hemos guerreado esta vuelta para que vengan 15 ó 20 peludos aquí a quitarnos la vuelta, aquí nos hacemos es reventar la chimba, entonces para que le diga a esa pelada hermano que abra mucho el ojo cuando venga aquí, huevón, porque la vuelta está maluca y uno no sabe, hermano. A ella todo el mundo ya la conoce y sabe quién es y de pronto, hermano, maluco que le pase alguna cosa y ya el viejo dice que es que uno el descuidado, entonces para evitar eso es mejor que le diga que venga poquito, huevón porque en estos días la vuelta está caliente”.
EL MOSCO: …Ustedes ya saben cómo tienen que hacer esas vueltas.

HOMBRE: Bueno señor. Usted sabe señor que eso desde que sea con el aval suyo y lo que usted diga así es, si usted me dice que muerda dos o tres todos los días, todos los días muerdo dos o tres.
EL MOSCO: …¿Y qué pasó con el cucho ese?

HOMBRE: Imagínese que a ese hijo de puta nadie lo lloró ni nada, nadie dijo nada, todo mundo callado; es que a ese cucho hace muchos días lo estábamos viendo por aquí pero que era forastero y imagínese que andaba así como anda el paisano Alberto; así atalajadito con la camiseta y tales y con una camisetita a cuadritos de lado manga larga y con una agendita y con el lapicerito y la cachuchita y todo relajadito el viejo hijo de puta ese.
EL MOSCO: …Bueno, sigan así

HOMBRE: Mi Dios le pague señor por esa confianza y hágale tranquilo señor que lo que usted diga, así es.

Retoma de los pueblos

Ramiro Vanoy Murillo, alias ‘Cuco’, era comandante del bloque Mineros de las AUC que operaba en el Bajo Cauca Antioqueño. El negocio de la cocaína era su fuerte. A finales de los años 80 fue solicitado en extradición por Estados Unidos. Su ejército estaba conformado por 2.800 hombres.

El 12 de abril de 2007 uno de sus hombres llama a la cárcel de Itagüí y a través de uno de sus lugartenientes recluido con él, le agradece que ‘Cuco’ lo haya escogido como comandante para controlar todo un pueblo. “Dígale que mi Dios le pague y que cuente conmigo y que yo no lo voy a defraudar. Que voy bien porque me entregaron fue un pueblo”.

HOMBRE 1: Aló.
HOMBRE 2: ¿Bien o no?

HOMBRE 1: ¿Usted está por ahí cerquita de El Viejo?
HOMBRE 2: No, él está ocupado…

HOMBRE 1: Ah, pera dígale al Viejo que yo ya hablé con El Señor.
HOMBRE 2: Ajá.

HOMBRE 1: Dígale que mi Dios le pague y que cuente conmigo y que yo no lo voy a defraudar. Que mi Dios le pague por haberme escogido. ¿Listo?
HOMBRE 2: ¿Contento?…

HOMBRE 1: Voy muy bien, porque me entregaron fue todo un pueblo. Quedé más bien que un berraco. Esperemos y yo me ubico allá. Inclusive queda cerquita allá de donde usted está, de San Antonio de Prado.
HOMBRE 2: Ah...bueno…

HOMBRE 1: Por eso, usted sabe que como nosotros vamos es a llegar es rompiendo, entonces eso queda mucha cosita por ahí. Sí, usted sabe que usted ya me hizo el catorce, falta que se lo haga yo.

Negocios de cocaína

Jorge Iván Laverde Zapata, alias ‘Pedro Frontera’, fue uno de los comandantes más importantes del Bloque Catatumbo de las AUC, dirigido por Salvatore Mancuso. Nació en Turbo, Antioquia, hace 32 años. Tiene ocho órdenes de captura por concierto para delinquir, extorsión, lesiones personales y fuga de presos.

El 10 de abril a las 12 del día, su hombre de confianza, alias ‘El Flaco’, también recluido en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, habla con uno de sus lugartenientes sobre el precio de una cocaína que vendieron.

HOMBRE: Aló.
EL FLACO: …Qué hubo .

HOMBRE: Listo pues, papá.
EL FLACO: …¿Sí?. ¿Qué pasó?

HOMBRE: Ya está todo cuadrado.
EL FLACO: …va a entrar a nombre de otro, pero que les diga que él va para donde ‘Pedro Frontera’.

HOMBRE: Listo pues, señor. ¿‘Pedro Frontera’?
EL FLACO: …Sí. ‘Pedro Frontera’, Para donde él, donde un señor del patio uno, listo?

HOMBRE: Listo señor. Mire, él me dijo: ¡Parcero! Bregame a colaborar a 23 (2.300.000 pesos) a lo que me diste en estos días. 
EL FLACO: Que colabore ese doble hijo de puta, hombre.

HOMBRE: Si, yo ahoritica apenas esté allá entonces yo ahí mismo le brego a marcar a usted para que usted mismo le tire el comercial ahí para que colabore.
EL FLACO: Ah bueno pues, parcero.

HOMBRE: Listo señor.

El mismo 10 de abril, a las 9:15 de la noche, los mismos dos hombres vuelven a conversar sobre el negocio de la droga

EL FLACO: Aló.

HOMBRE: Flaco, dos preguntas: esa vuelta nos la ponen allá a nosotros donde nosotros digamos, ¿sí o no?
EL FLACO: Sí, allá la llevan.

HOMBRE: Bueno, otra preguntica: ¿qué plazo tenemos para pagar?
EL FLACO: No, yo no sé, huevón. Yo creo que es a 15 días o algo así…

HOMBRE: Douglas mandó un trabajador allá a hablar con los primos. Ellos ya están vendiendo a 22 (2.200.000 pesos).
EL FLACO: Y hay que… darle el excedente a…

HOMBRE: No, yo no sé todavía de excedente ni nada, yo sé que… iban a organizar el pueblo que porque había mucho desorden y que el que no venda a 22 se calienta. Eso que digan lo que les dé la puta gana, lo importante es que usted ya tenga la flecha por ahí y qué le hace.
EL FLACO: …a mí.

HOMBRE: Parcero, usted me dijo ayer que a 19 (1.900.000 pesos) e inmediatamente así como usted me dice las cosas, así mismo las transmito. Maluco ya decirles que a 20 (2.000.000 de pesos), ¿sí me entiende?
EL FLACO: …Y entonces

HOMBRE: De pronto esperemos que empiece a avanzar eso y ya después con la autorización suya, hacemos eso y listo.

Media hora más tarde, a las 9:49 de la noche, los dos hombres terminan de coordinar el envío y la venta de la cocaína

HOMBRE: Qué hubo parcero.
EL FLACO: Sabe que me consiguieron una cosa … me dieron la palabra que me la tenían ‘enturnada’.

HOMBRE: ¿Sí?
EL FLACO: Que ahí la tenían de una vez y ahí ya la despachaban.

HOMBRE: En eso estoy, estoy hablando con ellos.
EL FLACO: Dígales que usted les va a vender a 20 (2.000.000 de pesos).

HOMBRE: Están diciéndome que a 19.
EL FLACO: Usted si es huevón.

HOMBRE: No, pero usted sabe parcero que yo les digo a lo que usted me diga. Como usted me dijo ya que a 19, yo ya les dije que a 19.
EL FLACO: Ah bueno, ¿entonces cómo van a hacer?

HOMBRE: Eso estaba hablando con ellos. También estaba hablando con otro señor que por ahí en 20 días pedía más. Entonces yo no sé, mire a ver. Estoy mirando a ver más o menos qué necesitan.
EL FLACO: …Ah ...ya

HOMBRE: Usted ya habló con El Negro eso también, ¿o no?
EL FLACO: …Ajá

Rearme, vacunas y extorsiones

José Gregorio Castillo Rodríguez, alias ‘Goyo’ o ‘El Viejo’, fue uno de los paramilitares más importantes del Bloque Élmer Cárdenas, comandado por Fredy Rendón, alias ‘El Alemán’.

El primero de febrero de 2007, a las 8 de la noche, alias ‘Goyo’ habla desde la cárcel de Itagüí con uno de sus hombres de confianza que lo llama por celular para darle un reporte sobre el rearme de sus hombres, la disputa de varios barrios de Medellín y el cobro de vacunas a “gente pudiente” de la zona

HOMBRE: ‘Goyo’.
GOYO: ...Qué ha habido

HOMBRE: ¿Qué más viejo, bien? Hágale que yo entro por allá pa’ que hablemos y no se vaya a poner a confiar en nadie por ahí hermano. Vamos a tratar de restaurar todo el comercio de San Cristóbal pa’ que la gente de allá pudiente, nos vuelvan a aportar porque nosotros les vamos a aportar a los muchachos, hay que exigirles más porque vamos a colaborar a los pelados con una liguita.
GOYO: …Ajá

HOMBRE: Como ya les vamos a dar, hay que exigirles a ellos. Sí, hay que exigirles bastante. Yo sé que vamos a ir restaurando todo ese comercio de allá. Porque así va a haber más presencia y se les exige más a los pelados.
GOYO: …Y las maquinitas (armas).

HOMBRE: Yo tengo unas máquinas ahí que no he querido como sacarlas mucho, pero voy a ir sacando lo más viejito. Vamos a ir subiendo las cositas pa’ allá que es donde más las necesitamos, ¿sí o no?
GOYO: …Claro

HOMBRE: Usted sabe que ahí tenemos varios larguitos. Es que uno se azara pa’ meterlos por ahí bien guardados. Ahí hay unas escopeticas de esas repetidoras, entonces es mejor tenerlas ahí guardaditas, si uno ve que se agita mucho, llama y las manda.
GOYO: …Muy bien

HOMBRE: Usted sabe mijo que eso no nos lo dejamos quitar de nadie. Ni el putas. Eso es de nosotros y ya.
GOYO: …Bien

El 19 de febrero de 2007 a las 7:49 de la mañana, alias ‘Goyo’ o ‘El Viejo’, llama desde su celular en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí a uno de sus hombres de confianza. Le informan que tienen controlados barrios de Medellín y que como estrategia para ganarse la confianza de la gente, torturaron a un ladrón de joyas.

GOYO: ¿Qué hubo? Con ‘Goyo’…
HOMBRE: Ah bien señor, trabajando mucho mi viejo. Le tengo una noticia. Es que el sábado por la noche se robaron una prendería unos manes allá en El Bosque, ¿sí me entiende?

GOYO: …¿Y qué pasó?
HOMBRE: Cogimos uno de ellos y le quitamos una maquinita (arma), ahí se le quitaron unas joyitas, no todo porque los manes eran como tres y se lograron abrir pues dos, y el otro sí lo cogimos.

GOYO: …¿De dónde eran?
HOMBRE: Son de por allá de Bello, ahí los estamos bregando a ubicar. Al otro marica, al que cogimos, lo mandamos por allá pa’ la finca. Y lo pusimos a hablar. Le quitamos unas cositas y le quitamos una maquinita. Ahí tenemos un poco de alhajas que valen por ahí ocho millones, entonces pa’ ver usted qué ordena. Si entregamos eso o qué.

GOYO: …¿Y cuándo es que fue eso?
HOMBRE: Eso fue el sábado a las 3 de la mañana. Es mejor entregarle las joyas al dueño de la prendería que le robaron, pa’ que él hombre riegue la bola.

GOYO: …Listo

El mismo 19 de febrero de 2007, a la 1:45 de la tarde, alias ‘Goyo’ o ‘El Viejo’, comandante de las AUC, habla desde la cárcel de Itagüí con uno de sus hombres de confianza, no desmovilizado, sobre el pago de cargamentos de cocaína y el control sobre la comuna 13 y otros sectores de Medellín.

HOMBRE: No viejo, bien, por aquí volteando, no falta.
GOYO: Ah bueno, ¿Cómo va lo de comuna 13? que me dicen que tiene mucho enredo hombre.

HOMBRE: Este pelado Plomo entregó dizque una mercancía…
GOYO: ¿Que yo sabía?

HOMBRE: Pues la mercancía que entregaron por allá, la que vendía ‘El Flaco’, usted sabe cómo era. ¿Si sabe de qué le estoy hablando? La mercancía esa blanca.
GOYO: Yo me acuerdo que ‘El Flaco’ vendió una parte no sé si sería eso que costó como 19, que le tocó a ellos.
HOMBRE: Eso, viejo, yo la verdad no tenía conocimiento porque yo no manejaba nada de eso en ese tiempo.

GOYO: Sí. Eso que eso se le repartió a todos los pelados, yo me acuerdo.
HOMBRE: Eso…

GOYO: Sí, a mí me dicen que ese pelado entregó una cantidad muy grande hombre.
HOMBRE: Hay que sacar a ese pelado Plomo …

GOYO: Ellos tienen ganas de venir acá donde mí, son tres muchachos.
HOMBRE: Eso es verdad… acuérdese de hablar con ese Gordo, el amigo suyo.

GOYO: Sí, sí, sí.
HOMBRE: Lo que él entregó eran por ahí 300 millones, eso es lo que Plomo me dice a mí, pues…

GOYO: No, pero 300 millones no existió, a no ser que se nos hayan volteado.
HOMBRE: Por eso señor, lo que ese man le dijo a Plomo fue eso.

GOYO: Eso lo negoció el mismo ‘Flaco’ y le dieron 19 millones de pesos. Yo me acuerdo que de esa plata le dieron una parte a Aníbal y de esa plata el mismo ‘Flaco’ se la repartió a esos muchachos.
HOMBRE: Yo le dije que fueran y hablaran con usted y le aclararan allá. Usted me dirá qué hacemos.

GOYO: Listo, déjeme que aquí hablamos de la situación.
HOMBRE: Y de resto no, el pelado ha camellado bien

GOYO: Claro, claro.
HOMBRE: Yo lo que les dije es que esos barrios son de nosotros… Eso tiene que volver a quedar pa’ acá hermano. Lo único que les garantizo es que no van a quedar con poder allá.

GOYO: Es correcto. Hágale, que usted sabe cómo es.
HOMBRE: Bueno señor …

GOYO: Bueno mijo.

La semana pasada, el país quedó escandalizado cuando SEMANA reveló cómo la sede de los diálogos de paz en Santa Fe Ralito terminó convertida en una zona de parranda, sexo y negocios de los paramilitares. Pero si fue grave lo que sucedió hace dos años en ese municipio de Córdoba, lo que hoy está pasando dentro de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí es comparable con lo que ocurrió en La Catedral de Pablo Escobar, coincidencialmente en el mismo municipio antioqueño.

SEMANA obtuvo decenas de grabaciones de los últimos cuatro meses en las que varios de los paramilitares recluidos en el patio 1 de la cárcel de Itagüí coordinan todo tipo de negociaciones ilegales a través de celulares y correos electrónicos. Los paras identificados en las conversaciones son hombres de confianza de algunos de los principales líderes de las AUC desmovilizados, como Salvatore Mancuso; Ramiro Vanoy, alias ‘Cuco’, y Fredy Rendón, alias ‘El Alemán’.

Hasta ahora no se conoce cuáles son las reglas de juego entre el gobierno y los jefes de las AUC mientras se adelanta el proceso de Justicia y Paz. Pero con estas grabaciones ya no hay duda de que algunos de sus lugartenientes con quienes comparten sus celdas en Itagüí continúan con sus actividades criminales desde la prisión. Hay unos, como ‘El Flaco’, miembro del antiguo Bloque Catatumbo comandado por Salvatore Mancuso, que les ordena a sus hombres de confianza que están por fuera de la cárcel la compra y la venta de grandes cargamentos de cocaína. “Todo el mundo sabe que el que no venda la mercancía blanca a 22 , (2.200.000 pesos) se calienta. Usted sabe cómo es, ellos son blancos y entre blancos se entienden”. Otros, como ‘Goyo’, del Frente Elmer Cárdenas liderado por Fredy Rendón, alias ‘El Alemán’, mandan a sus hombres a desenterrar los fusiles que no entregaron cuando se desmovilizaron y les dicen que hay que seguir con el dominio de barrios y pueblos enteros que no están dispuestos a perder. “ Usted sabe que ahí tenemos varias escopeticas de esas de repetición. Es que uno se azara pa’ meterlas por ahí, hay que tenerlas guardadas”. También les piden continuar con las vacunas a “gente pudiente” para financiarse. “Hay que restaurar todo el comercio de San Cristóbal p’a que nos vuelvan a aportar porque hay que darles a los pelados una liguita”. Y lo más aterrador es que, tranquilamente, por celulares, hablan de los asesinatos y las torturas que siguen cometiendo, como en la conversación de ‘El Mosco’, del desmovilizado Bloque Mineros, liderado por Ramiro Vanoy, alias ‘Cuco’, a quien le reportan el crimen de un hombre. “Imagínese que a ese hijo de puta nadie lo lloró ni nada. Usted sabe señor que eso desde que sea con el aval suyo y lo que usted diga, así es”, le dice uno de sus lugartenientes. (Ver recuadros).

En la mayoría de las grabaciones obtenidas por SEMANA los 17 máximos jefes de las AUC desmovilizados conversan sobre asuntos personales, procesos judiciales y las dificultades del proceso de Justicia y Paz. En repetidas oportunidades ellos han sostenido que no pueden responder por las actividades ilegales que continúen haciendo sus hombres desmovilizados. Sin embargo, resulta poco creíble que no estén enterados de lo que estén haciendo los 25 hombres que los acompañan en el patio 1 de Itagüí. Al fin y al cabo, no sólo han sido sus hombres de confianza en los últimos años, sino que además pasan las 24 horas del día a pocos metros de ellos.

Si bien es cierto que el gobierno les ha concedido a los miembros de las AUC lugares atípicos y con algunas normas permisivas como en Santa Fe Ralito y La Ceja, cuando fueron trasladados a la cárcel de máxima seguridad de Itagüí se creía que los excesos y las prebendas habían terminado. O por lo menos sus conductas iban a ser más controladas. Al fin y al cabo, cuando se construyó este centro penitenciario, se creía que era una verdadera fortaleza en donde era impenetrable la corrupción.

Tal vez fue por eso que el presidente Álvaro Uribe ordenó la reclusión de los paramilitares en esa cárcel. De allí que haya afirmado con vehemencia hace pocos meses que Itagüí “contrasta con experiencias del país como la cárcel de La Catedral que, más que cárcel, fue un episodio triste de la vida colombiana y muchos de nuestros críticos todavía no le explican al país ese episodio”.

Ahora el país necesita otra explicación. La de Itagüí. En una de las más reveladoras grabaciones, lo que pasa en esa cárcel, el descontrol, la desorganización, pero ante todo la corrupción, se reflejan en la voz de la que hasta hace pocas semanas fuera la directora del penal.

El testimonio de Yolanda Rodríguez es la radiografía más impresionante de lo que allí sucede. “Esto cada día se está poniendo peor. Aquí cambian de orden todos los días. Yo aquí digo que no y entonces ahí mismo llaman al director general, al Comisionado, al Ministro y si no, al Presidente”. El desespero de la funcionaria la llevó, el pasado 10 de abril, a contarle estas y otras graves irregularidades a su amiga, la directora de la cárcel La Picota, Imelda López. Era tal su desilusión, que pidió ser trasladada a cualquier cárcel del país (Ver recuadro).

Este lunes está programada una reunión entre los paramilitares desmovilizados en Itagüí con el ministro del Interior, Carlos Holguín, y el comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo. Falta ver si los dos altos funcionarios del gobierno salen de Itagüí y le cuentan la verdad al país.


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