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| 1/15/2011 12:00:00 AM

"Tenemos que reparar mil víctimas diarias durante diez años"

El vicepresidente Angelino Garzón se ha echado al hombro uno de los grandes desafíos de este gobierno: reparar 3,6 millones de víctimas de la violencia, mientras el conflicto genera día a día otras nuevas. "Mi angustia es la implementación de la ley que va a aprobar el Congreso", dice.

Semana: Uno de los temas claves del gobierno es la ley de reparación a las víctimas…

Angelino Garzón: El presidente Juan Manuel Santos, con el proyecto de ley de reparación a las víctimas y la restitución de tierras, envía el mensaje a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional de que tenemos que ser más solidarios, más sensibles al dolor de las víctimas y más duros con los victimarios. Por años, en Colombia fuimos más abiertos a los victimarios y menos sensibles y menos solidarios con las víctimas. El proyecto de ley busca superar ese absurdo. El segundo propósito es que el Estado asuma la responsabilidad de reparar a las víctimas más allá de los procesos judiciales, cualquiera que sea el origen de los victimarios.

Semana: ¿Cuántas víctimas de la violencia calculan que hay?

A.G.: Calculamos que la violencia irracional deja cerca de 3.600.000 víctimas (incluida la población desplazada, que en las cuentas del gobierno son 3.300.000). En ocho años que lleva el proceso de Justicia y Paz se han reparado 30.000 víctimas; ahora estamos hablando de una ley que establece diez años para reparar 3,6 millones de víctimas, eso significa 360.000 por año. Mil cada día a lo largo de una década. Cada una de las instituciones que están contempladas en la ley tiene un desafío impresionante. En lo personal, creo que es más realista un periodo de aplicación de 15 años, pero finalmente el Ministro de Hacienda convenció con argumentos y proyecciones económicas a los representantes de que es mejor a diez años.

Semana: ¿Finalmente se incluyó a las víctimas de agentes del Estado?

A.G.: Sí. Cuando hablamos de víctimas no clasificamos a los victimarios, porque las víctimas no escogieron a los victimarios. Partimos de que nunca ha debido estar implicado un agente del Estado en violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario. Cuando hablamos de víctimas también incluimos a los militares y policías que han caído en cumplimiento de su deber.

Semana: Algunos dicen que la ley debe abarcar a las víctimas desde 1991; otros, que debe ser desde 1985 y otros hablan hasta de 1948. ¿El gobierno es partidario de qué fecha?

A.G.:
El gobierno avala la decisión que tomó la plenaria de la Cámara de que la ley tenga como referente enero de 1991. Con la promulgación de la Constitución Política Nacional en ese año quedó claro el mandato de que el Estado tiene que garantizar el derecho de toda la población a vivir en paz.

Semana: Pero los liberales, que son los abanderados del proyecto, esperan que el año de partida sea 1985…

A.G.:
Este es un proyecto de iniciativa del gobierno, no es de iniciativa del Partido Liberal. Es muy importante eso. Procuramos avanzar en un proceso de concertación con las diferentes bancadas, entre ellas las de la Unidad Nacional (Partido de la U, Liberal, Conservador y Cambio Radical), y se logró que la Cámara aprobara por inmensa mayoría el proyecto con enero del 91 como fecha de inicio o de referente. Ahora debe continuar el trámite en el Senado. Hay sectores de la sociedad y políticos que plantean mirar la fecha de referencia; habrá que esperar la dinámica del Senado. Pero hay que rescatar que hay un acuerdo político en torno al texto que se aprobó en la plenaria y que habla del 91.

Semana: ¿Se toma a partir de 1991 porque no hay plata para un periodo más amplio?

A.G.:
El gobierno no presentó el proyecto para hacer un show político. Queremos de verdad dar un salto importante en una política permanente de reparación y de restitución de tierras. Queremos que se apruebe una ley que se cumpla. En Colombia creemos que con la formalidad resolvemos la realidad. No basta tener una ley -el país está lleno de leyes- si no tenemos la voluntad política de hacerla realidad. El Presidente quiere que, aprobada la ley, inmediatamente comencemos a implementarla y a mostrar resultados.

Semana: ¿Qué instituciones van a estar ahí, qué roles tendrán, cómo va a coordinar todo eso la Vicepresidencia?

A.G.:
Son cerca de treinta instituciones entre ministerios, institutos descentralizados, departamentos administrativos del orden nacional. La coordinación estará bajo la dirección de la Vicepresidencia. La Vicepresidencia no tiene capacidad de ejecución directa, su papel es de coordinación, promoción de la ley, vigilancia de que la ley se cumpla en las instituciones del Estado; es el garante para que a las víctimas el derecho no se les quede en el papel.

Semana: El primer paso para una víctima que quiera buscar la reparación que permite esta ley es acreditarse. ¿Cómo se reconocerá quién es víctima? ¿Quién tendrá esa misión?

A.G.:
No partimos de cero, ya hay un camino transitado mediante la Ley de Justicia y Paz, hay miles de víctimas reseñadas. Habrá una comisión de los cinco notables, nombrados por el Presidente y que tendrán un carácter de magistrados, que darán fe de que quien está siendo reparado es una víctima. Esto tiene un orden de prioridades: primero los niños, luego las mujeres viudas y cabeza de hogar, las personas en condiciones de discapacidad, los adultos mayores... Esa es la regla del juego. Si un avivato se hace aparecer como víctima, lo judicializamos porque son recursos públicos. Cerca de 45 billones de pesos estarían comprometidos en la reparación.

Semana: Usted ahora preside la Comisión Nacional de Reparación; se dice que Eduardo Pizarro renunció porque chocó con usted. ¿Qué pasó?

A.G.:
No pasó absolutamente nada. Eduardo me solicitó desligarse de la Comisión por dos razones: primero, él es integrante de una comisión de la Corte Penal Internacional en materia de experiencias de reparación a las víctimas de violencia en diferentes partes del mundo. En segundo lugar, él ha aceptado responsabilidades que le ha dado el Presidente para ser puente entre el gobierno y la senadora Piedad Córdoba en la liberación de los cinco secuestrados. Ya que la ley dice que a la Comisión la preside el Vicepresidente o su delegado, desde el primero de enero decidí presidirla. Mi angustia no es la Comisión sino la implementación de la ley.

Semana: ¿Le gustaría que Eduardo Pizarro fuera alto comisionado para la Paz, como se rumora?

A.G.:
Mi mamá era una vendedora de la plaza de mercado de la Alameda, en Cali, llena de sabiduría popular, y me decía: "Mijito, nunca se vaya a volver pinchadito, ni se meta en camisa de 11 varas". Los temas del Presidente yo tengo que respetarlos.

Semana: A propósito de su tierra, en el Valle se dice que el gobernador Fernando Lourido es su representación política. Una vez la Procuraduría destituyó a Juan Carlos Abadía, el reemplazo debía salir, según la norma, de una terna presentada por el movimiento del funcionario que sale. Pero no ocurrió así.

A.G.: Primero
, el gobernador Francisco Lourido fue designado por el presidente Uribe. Yo estaba elegido, pero no ejercía como Vicepresidente. Fue una decisión del gobierno anterior. Segundo, la ley es muy clara: cuando una persona fue elegida con el aval del partido político, el partido tiene la obligación y el derecho a presentar una terna y el Presidente elige de ahí. Pero eso es cuando es por un partido y no por firmas, como es el caso. Los representantes de los firmantes son: el actual contralor departamental del Valle del Cauca, el senador Juan Carlos Martínez, que tiene medida de aseguramiento, y el tercero era una persona del Valle. Allí no cabía la figura de la terna y el ex presidente Uribe actuó de acuerdo a la ley, eligió una persona, y lo que ha hecho el presidente Santos es mantenerla.

Semana: El gobernador Lourido ahora resultó favorecido con la decisión del gobierno de aplazar las elecciones.

A.G.:
El presidente Santos, libre y soberanamente, decidió aplazar indefinidamente las elecciones al considerar que la prioridad hoy es atender a más de 2.300.000 personas damnificadas por la ola invernal. Uno de los departamentos más afectados es el Valle del Cauca.
Semana: ¿Cómo siguió de su salud?

A.G.:
Bien, hago ejercicios todos los días y cuido la lengua. Hoy, por ejemplo, hice una hora de escaladora. La recomendación médica es hacer ejercicio mínimo cinco días a la semana y evitar grasas saturadas.

Semana: ¿Qué le ha parecido el trabajo de su yerno como nuevo embajador en Venezuela? ¿Mejor yerno que embajador?

A.G.:
Bien, está empezando, es un hombre con mucha experiencia. Creo que mejor embajador que yerno...
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