Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1998/03/23 00:00

TERCERIA

Los cuatro candidatos que aparecen en las fotos de la izquierda, están a punto de llegar a un acuerdo para que uno de ellos se enfrente a Serpa, Pastrana y Bedoya.

TERCERIA

Hasta la semana pasada los colombianos estaban convencidos de que en la primera vuelta se enfrentarían a un reguero de candidatos, de los cuales pasarían a la segunda vuelta Horacio Serpa y Andrés Pastrana. El abanico de candidatos incluía no sólo a estos dos, sino también a Harold Bedoya, Alfonso Valdivieso, Noemí Sanín, Antanas Mockus, Carlos Lleras y hasta al ex veedor Jorge García Hurtado. Ahora, súbitamente, el panorama es distinto. Cuatro de los candidatos más representativos de esa primera vuelta están a punto de tomar la determinación de unir fuerzas alrededor de uno solo de ellos para abrirle paso a una tercería que compita en forma seria con Serpa y Pastrana. El general Harold Bedoya no forma parte de este arreglo. Los cuatro de la eventual tercería consideran que no hay mayores afinidades con él. Por un lado, lo ven como demasiado radical y, por otro, no comparten su perfil guerrerista. Aunque no lo confiesan, la principal razón podría ser que el general les gana a cada uno de ellos en las encuestas. Meterlo en el juego podría ponerlos en la difícil obligación de apoyarlo.
Esto significa que a la primera vuelta llegarían cuatro candidatos: Serpa, Pastrana, Bedoya y el de la tercería.
La encuesta
Poner de acuerdo a Valdivieso, a Noemí, a Antanas y a Carlos Lleras sobre la forma de escoger a uno de ellos no va a ser tarea fácil. Pero se va a lograr. Mockus había propuesto una fórmula interesante. Sugirió que cada uno de ellos conformara una lista de Senado integrada por sus seguidores. La lista con mayor votación el 8 de marzo daría el derecho a su patrocinador para encabezar la alianza.Esta propuesta no fue aceptada. Por un lado, se comenzó a discutir demasiado cerca de las elecciones y, además, tropezaba con el inconveniente de que se medía, en el fondo, la fuerza del que encabezaba la lista y no la del candidato. En ese momento, el único con lista hecha era Mockus, con Rafael Orduz a la cabeza, lo cual le daba una ventaja sobre sus contendores.
Como no es posible una medición electoral, la única salida es una encuesta. Aunque el asunto no está concluido, todo indica que va para allá. La idea es contratar ellos mismos su propia encuesta y acatar el resultado. En otras palabras, el ganador deberá ser apoyado por los tres perdedores.El mecanismo es muy bueno, pero no deja de presentar dos serios problemas. En primer lugar, el diseño de la encuesta. Como se sabe, los resultados de las encuestas dependen en buena parte de la forma como se hacen las preguntas o de cuántas y cuáles preguntas se formulan. Por ejemplo, en la actualidad Valdivieso le gana a Noemí por un punto en las últimas dos encuestas de primera vuelta, pero Noemí tiene un resultado mejor frente a Serpa en la segunda vuelta que el que tendría Valdivieso. Esto demuestra la dificultad, pues mientras a Valdivieso le convendría medirse con la pregunta por quién votaría usted en la primera vuelta, a Noemí le convendría que la pregunta se formulara en un escenario de segunda vuelta. Igualmente, a Valdivieso le va mejor cuando se interroga solamente a quienes definitivamente van a votar, mientras que a Noemí le va muy bien si se incluyen los indecisos. Los valdiviesistas quieren incluir un tercer factor. Cuál sería la posición de los liberales antiserpistas ante una disyuntiva entre Alfonso Valdivieso y Noemí Sanín. Asumen que liberal todavía prefiere votar por liberal, y aunque él se lanzó como independiente cree que se beneficiaría del 'dale rojo, dale'.
Además de éstas, hay dificultades adicionales: Mockus está interesado en medirse en una encuesta frente a sus rivales, pero Lleras no. Ambos han manifestado su disposición de llegar a un acuerdo, pero más sobre bases programáticas que sobre cifras. Otro obstáculo es determinar quién hace la encuesta. Hoy por hoy, en Colombia hay cuatro firmas de respeto: Invamer Gallup, de Jorge Londoño; Instituto de Opinión Nacional, de Napoleón Franco; Centro Nacional de Consultoría, de Carlos Lemoine, y Yankelovich y Acevedo Asociados, de Oswaldo Acevedo. Como se trata de un tema tan delicado no será fácil ponerse de acuerdo en un solo encuestador. Lo más probable es que se haga un pool de dos de las firmas anteriores. Todo parece indicar que quedarán excluidas las firmas que hacen las encuestas para Serpa y Pastrana, el Centro Nacional de Consultoría y Yankelovich respectivamente. Así, todo apunta a una encuesta conjunta de las firmas de Napoleón Franco y Jorge Londoño.
Aun asumiendo el problema de las preguntas y el problema de quién encuesta, subsiste el de cómo interpretar los resultados. Si el primero le gana al segundo por uno o dos puntos estaría en lo que se llama empate técnico, que es cuando la diferencia hacia arriba o hacia abajo es inferior al margen de error.


Los punteros
En el fondo, el mecanismo de la encuesta tiene que desembocar en la selección de Alfonso Valdivieso o de Noemí Sanín. Es una realidad matemática sobre la cual ningún político tiene dudas. En la última encuesta de Invamer Gallup, el resultado de los cuatro jugadores de la tercería fue el siguiente en primera vuelta: Valdivieso 10 por ciento, Noemí 8 por ciento, Mockus 6 por ciento y Lleras 1 por ciento. Y en la encuesta de Yankelovich, Valdivieso aparece con 10,9 por ciento, Noemí con 9,5 por ciento, Mockus con 1 por ciento y Lleras no alcanza al 1 por ciento. Sin embargo las tendencias favorecen más a Noemí _que se ha mantenido estable y con un ligero repunte_ que a Valdivieso o Mockus que han venido en descenso.
Aunque hay diferencias en estos resultados y las habrá en los de la encuesta para la tercería, se da por descontado que los finalistas serán Valdivieso y Noemí. Interrogado sobre esto, Mockus dijo a SEMANA: "La única forma de llegar a un acuerdo es actuar con generosidad y no en representación de intereses particulares. Yo participaré en el mecanismo de selección haciendo de cuenta que no soy uno de los jugadores. Lo que me interesa no son tanto las cifras como las ideas". Carlos Lleras por su parte sale ganando de todas maneras. Es mejor ser parte de un bloque del 20 por ciento del electorado que estar solo con el 1 o el 0,5 por ciento. En todas las discusiones que han tenido lugar sobre el tema, Lleras ha reflejado una actitud positiva y constructiva que ha sido bien recibida. Los cuatro suman entre el 20 y el 25 por ciento del total del electorado en cualquier encuesta. Y confían en que un bloque unido de esa dimensión en un escenario de primera vuelta podría dar la gran sorpresa. Es muy posible que el candidato de la alianza también sume el voto de los indecisos y el 25 por ciento termine siendo una cifra mucho mayor. En la práctica, todos son conscientes de que, de los cuatro, solo dos de ellos tienen la opción de encabezar la tercería. Ellos son Alfonso Valdivieso y Noemí Sanín. Cada uno de ellos tiene en la actualidad una cifra cercana al 10 por ciento de apoyo en las encuestas. Mockus, y sobre todo Carlos Lleras, están sustancialmente por debajo. Aunque se anticipan cambios de aquí a la fecha de la encuesta, son pocos los que creen que los finalistas no van a ser Valdivieso o Noemí.

Pros y contras
Quienes analizan los pros y los contras de la tercería manejan dos hipótesis. La primera apunta a que si se unen los cuatro precandidatos, incluido Lleras, eso significaría conservar las fuerzas sumadas de todos. Por otra parte, debilitarían a Bedoya, cuyos votos podrían deslizarse hacia el candidato de la alianza que entraría a pelear los primeros lugares en la primera vuelta. La segunda hipótesis no descarta la posibilidad de que la alianza no necesariamente sume. Se basa en que como son candidatos independientes, sus votantes votan por personas, es decir, por el candidato de sus preferencias, quien no necesariamente puede endosar con facilidad a sus electores. Siendo así, el interrogante es por quién votarían esos ciudadanos que ven que su candidato entra en una alianza a favor de un tercero. Aunque hoy por hoy prima la primera hipótesis, la de la suma, la posibilidad de que cuaje una tercería depende de la campaña que se haga y de quién sería el candidato de la alianza.
Varias reuniones se llevaron a cabo en la última semana para discutir todos estos asuntos. El lunes y miércoles tuvieron lugar en la casa de Noemí Sanín. Allí asistieron, además de la dueña de casa, Mockus con su mano derecha Raúl Barragán, Valdivieso con Rafael Pardo y Humberto de la Calle. Noemí, por su parte, estuvo acompañada de su jefe de debate Martha Lucía Ramírez y de su asesor Miguel Silva. Carlos Lleras no estuvo presente, pero se había reunido por separado con Valdivieso y Noemí. Al cierre de esta edición se anticipaba una reunión para el fin de semana con la esperanza de que el proceso pudiera empezar a concretarse. Es muy difícil. Está la gran voluntad política y la intención, pero aún no hay definición. Están de por medio egos muy grandes. Y como es de esperarse, cada uno de los candidatos quiere el acuerdo, pero en torno a su nombre. A veces piensan, inclusive, que de pronto es preferible, como independientes que son, dejarse medir en la primera vuelta y entrar a jugar en alianzas para la segunda. Sin embargo, a pesar de estas tentaciones, es previsible que la sensatez prevalezca. Los cuatro protagonistas de la tercería tienen presente lo que sucedió en la campaña para la Alcaldía de Bogotá. En la recta final se fueron definiendo dos candidaturas como consecuencia de la dinámica de la polarización. Si las fuerzas se polarizan entre Serpa y Pastrana, podría suceder lo mismo si los independientes siguen dispersos. Cuatro particulares con menos del 10 por ciento de la votación no llegan a ninguna parte. Un bloque de cuatro personajes respetados puede llegar a convertirse en una fuerza decisoria.

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