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| 7/29/1996 12:00:00 AM

TESTIGO EXPLOSIVO

CON REFERENCIA A LOS SARRIA, SAMPER, EL CORONEL OSORIO, VILLA ALZATE Y JUAN CARLOS GAVIRIA, EL PILOTO LUIS FERNANDO FARFAN APORTO GRAVES REVELACIONES...

El pasado 24 de mayo un hombre de estatura mediana, bien parecido y educado, se presentó en las oficinas de la Fiscalía Regional de Cali. Allí dijo que lo iban a matar porque sabía demasiado. Se mostró decidido a colaborar con la justicia y aseguró que la información que tenía era tan importante que ameritaba ser tenido en cuenta en el Programa de Protección de Testigos de la Fiscalía. Cuando los fiscales conocieron su nombre, entendieron que este hombre asustado no estaba diciendo mentiras. Se trataba de Luis Fernando Farfán Muñoz, un experto piloto que en 1993 fue detenido por las autoridades salvadoreñas cuando, en compañía de otros tres colombianos y de dos mexicanos, se disponía a introducir 5,9 toneladas de cocaína que posteriormente serían embarcadas hacia Estados Unidos. Farfán estuvo preso en la cárcel de Santa Ana, en San Salvador, por cerca de tres meses. En una declaración extrajuicio señaló que el cargamento pertenecía a Jesús Amado Sarria. Pero, a pesar de las evidencias judiciales que existían en su contra, un juez de ese país centroamericano le otorgó la libertad, lo que originó un escándalo en la justicia salvadoreña, pues se llegó a afirmar que los narcotraficantes colombianos habían comprado al juez para conseguir la libertad del colombiano. Desde entonces las autoridades perdieron el rastro de Farfán. Tres años después, en mayo pasado, apareció en la Fiscalía Regional de Cali, donde contó su historia. Su testimonio cobró gran importancia porque pocos días después de su declaración la Fiscalía ordenó la captura del ex procurador Guillermo Villa. Al mismo tiempo su confesión servirá para enriquecer el material probatorio contra Jesús Sarria y el coronel de la Policía Germán Osorio, quien en los próximos días tendrá que comparecer ante la Fiscalía. La declaración y los documentos aportados por Farfán fueron confrontados con algunas piezas del proceso 8.000 y por ello el viernes de la semana pasada, junto con su familia, el testigo salió del país amparado por el Programa de Protección de Testigos. SEMANA revela los principales apartes de las cuatro declaraciones juramentadas que rindió Farfán ante los fiscales sin rostro. El único que ha respondido los señalamientos de Farfán ha sido Juan Carlos Gaviria. Falta ver qué dicen el presidente Samper, el coronel Germán Osorio, el abogado Guillermo Villa Alzate y Jesús Amado Sarria.
Coronel Germán Osorio
Según Farfán, el coronel Osorio era calificado como una especie de relacionista público de los Sarria. Y cuando regresó a Colombia después de su detención en El Salvador, Alejandro González, uno de los colaboradores de los Sarria y quien hoy tiene orden de captura por el asesinato de la 'Monita retrechera', le dijo que habían logrado colocar a Osorio en el Palacio presidencial porque lo necesitaban como "enlace con el presidente Samper". El testigo agregó que los Sarria "servían de razoneros de parte de los otros altos jefes del cartel de Cali y utilizaban a Osorio con ese fin".
Farfán dijo a la Fiscalía que conoció hace algo más de cinco años al hoy coronel Germán Osorio en una reunión en la que se celebraba el cumpleaños de uno de los esposos Sarria en Cali. Según el testigo, Osorio llegó procedente de Bogotá con un maletín ejecutivo, el cual le entregó a Jesús Sarria. Este lo abrió -según Farfán- y sacó un sobre. Sarria lo leyó y se puso muy contento y le dijo a uno de los asistentes: "JC, ahora sí tenemos al Pablo en nuestras manos. Encárguese usted en Medellín de eso y cóbrese lo suyo de una vez". Las autoridades creen que se trataba de datos sobre las operaciones contra Pablo Escobar.
La segunda vez que Farfán se encontró con Osorio fue en el hotel Hansa Coral, de la isla de San Andrés, donde el oficial estaba hospedado con toda su familia -según Farfán- por invitación de los Sarria.
Ernesto Samper Pizano
En su declaración jurada en la Fiscalía Regional de Cali, Farfán dijo que Jesús Amado Sarria prestó en forma gratuita la avioneta HK-3192W, piloteada por el capitán Carlos Plata, para que fuera utilizada por la campaña presidencial de Ernesto Samper. El testigo les contó a los fiscales sin rostro que Plata murió en un misterioso accidente aéreo.
Farfán aseguró que en varias ocasiones asistió a reuniones en las que Sarria se refería al presidente Samper. En una de ellas, en un apartamento del barrio Cedritos, al norte de Bogotá, Sarria habría dicho que él y su esposa Elizabeth Montoya fueron encargados de recolectar dineros de personas que por estar al margen de la ley no los podían entregar directamente a la campaña presidencial.
De acuerdo con su testimonio, Farfán habría asistido a otra reunión en la que Sarria habría asegurado que él era una de las pocas personas que se podía mover como pez en el agua dentro del actual gobierno.
Farfán también le contó a la Fiscalía que en una oportunidad presenció un incidente entre Jesús Sarria y Nelson Urrego (quien hoy es prófugo de la justicia). Según el relato del testigo, Urrego llamó a Sarria para reclamarle airadamente porque las autoridades interceptaron un fax que él le había enviado a Elizabeth Montoya, en el que constaba que había entregado 100 millones de pesos para la campaña presidencial de Samper. Sarria, continuó el testigo, le respondió a Urrego que había sido un grave error enviar ese fax de su puño y letra. Según Farfán, Sarria les ordenó a varios de sus hombres que buscaran al entonces edecán del presidente, el mayor de la Policía Germán Osorio, así tuvieran que "meterse al mismo Palacio". Farfán recordó que a Osorio lo apodaban 'El Flaco' y era considerado como una especie de 'cordón umbilical', es decir, el contacto directo entre Samper y los Sarria. Minutos después, dijo el testigo, Elizabeth Montoya se comunicó con su esposo, Jesús Sarria, y le dijo que ya había hablado personalmente con Samper sobre el fax de Urrego.
En otro aparte de su declaración, Farfán se refirió a una charla que sostuvo con Sarria. Según le dijo el testigo a la Fiscalía, la primera campaña política por la que trabajó fue por la de Samper Presidente, porque para él era más cómodo comprar un político elegido que uno por elegir.

Los esposos Sarria
Luis Guillermo Farfán realizó un extenso relato en su declaración juramentada ante la Fiscalía General de la Nación sobre la relación que tuvo a lo largo de más cinco años con los esposos Sarria Montoya. Habló de sus negocios, sus socios, de las excentricidades de la pareja y de la pasión que tenían por las joyas y los caballos pura sangre. Los principales negocios y las propiedades de los Sarria, según Farfán, estaban localizados en San Andrés. El testigo contó a la Fiscalía que cuando conoció a Elizabeth Montoya lo que más lo impresionó fue una enorme piedra preciosa que, según la 'Monita retrechera', era el famoso diamante azul que perteneció a la ex primera dama de Filipinas, Imelda Marcos, que le había costado 50 millones de dólares. Ante la incredulidad de Farfán, la señora de Sarria le mostró una revista extranjera en la cual había una reseña de Imelda Marcos rodeada de sus riquezas. El artículo estaba acompañado de varias fotografías, entre ellas la del anillo que ese día llevaba Elizabeth Montoya.
Otro de los aspectos que le llamó la atención a Farfán cuando conoció a los Sarria fue el aparato de seguridad que los rodeaba. Según el testigo, eran visitados frecuentemente por altos oficiales de la Policía, en especial por el comandante de esa época. De acuerdo con la versión de Farfán, Jesús Amado Sarria le contó que la fortuna que había amasado la había alcanzado prestándoles plata a narcotraficantes para enviar droga al exterior. Esos préstamos le significaban cuantiosos intereses. Parte de esa fortuna, según Farfán, fue invertida por los Sarria en la adquisición de una pequeña flota de aviones, que era utilizada para transportar drogas.
Según Farfán, su amistad con los Sarria le permitió conocer de cerca sus excentricidades. Relató que a partir de 1991 asistió a innumerables festines que eran amenizados por cantantes de talla internacional. A los invitados los recogían en los aviones de los Sarria. Además Elizabeth Montoya compraba costosas obras de arte, entre las cuales había originales de pintores de talla mundial.
No obstante Farfán le reveló a la Fiscalía algunos episodios que mostraban a los Sarria como unas personas muy violentas. Señaló que varias personas cercanas a la organización fueron asesinadas por órdenes suyas.
Guillermo Villa Alzate
Uno de los elementos más interesantes de la declaración jurada rendida por Luis Fernando Farfán Muñoz tiene que ver con el ex procurador Guillermo Villa Alzate. Ante los fiscales sin rostro, Farfán señaló que cuando se encontraba detenido en la cárcel de Santa Ana en San Salvador, fue visitado en dos oportunidades por Villa. La primera vez ocurrió el 18 de junio de 1993. En esa ocasión Villa llegó solo al penal y antes de iniciar la reunión le dijo que venía en nombre de los hermanos Rodríguez Orejuela, Jesús Amado Sarria, Francisco Herrera, José Santacruz Londoño y Juan Manuel Posada. Farfán relató ante los fiscales que Alzate lo había intimidado y que a partir de ese momento si no seguía sus instrucciones para mantener la boca cerrada frente a las autoridades salvadoreñas, él y su familia estaban en peligro de muerte. La amenaza estaba acompañada de un documento que le entregó Villa, en el que estaba relacionada una serie de seguimientos realizados a la madre, esposa e hijos de Farfán. De acuerdo con el relato de Farfán, la segunda visita de Villa Alzate ocurrió a mediados de julio de 1993. En esa ocasión el abogado le dijo que los hermanos Rodríguez Orejuela, Jesús Sarria, Francisco Herrera, José Santacruz Londoño y Juan Manuel Posada habían realizado una reunión en Cali para tratar de encontrar una solución de su caso en San Salvador. Según Villa, ellos tenían información de que había funcionarios del gobierno estadounidense interesados en ofrecerle protección y llevarlo para Estados Unidos si colaboraba con las autoridades de ese país. Por esa razón los asistentes a la reunión aportaron cada uno de ellos una buena cantidad de plata para solucionar el problema que se había presentado en el país centroamericano lo más pronto posible. Farfán les dijo a los fiscales sin rostro que antes de que Villa partiera del penal lo volvió a intimidar diciéndole que si ellos se llegaban a enterar de un posible acercamiento con las autoridades norteamericanas, la generosidad de sus clientes finalizaba. Y que no olvidara que su familia no estaba a salvo. Hecha la advertencia, Villa Alzate le indicó que tenía que convencer a los mexicanos que habían sido detenidos con él para que no fueran a colaborar con la justicia salvadoreña. Después Villa pidió permiso a la dirección de la cárcel para entrevistarse con los dos mexicanos. Durante el encuentro los ánimos se caldearon porque uno de ellos no quería ceder. Pero según Farfán, las amenazas de Villa fueron suficientes para arreglar el problema. En la extensa declaración, Farfán contó a la Fiscalía que Villa Alzate no solo ejerció una presión sistemática contra él sino que también lo hizo con su familia, a la cual llamaba con frecuencia para recordarle del compromiso adquirido en El Salvador. A los fiscales les llamó poderosamente la atención que las visitas realizadas por Villa Alzate a Luis Fernando Farfán a la cárcel de Santa Ana en San Salvador, como representante de los principales cabecillas del cartel de Cali, ocurrieron cuando todavía era procurador delegado para la Policía Judicial, uno de los cargos más importantes de la Procuraduría en tiempos de Carlos Gustavo Arrieta.
Juan Carlos Gaviria
En la declaración juramentada que rindió Luis Fernando Farfán Muñoz hay un episodio que la semana pasada se convirtió en noticia. Farfán contó a la Fiscalía que cuando conoció a Jesús Amado Sarria en San Andrés, éste se encontraba en compañía de Juan Carlos Gaviria. Según Farfán, ese día Sarria y Gaviria estaban reunidos hablando sobre negocios, específicamente de la construcción de cinco cabañas en la isla. Otro episodio relatado por Farfán, en el cual involucra a Juan Carlos Gaviria con los Sarria, tuvo lugar en San Andrés en un lujoso restaurante donde una pareja de amigos estadounidenses de Elizabeth Montoya de Sarria organizó una fiesta para celebrar el día de Acción de Gracias. En esa ocasión, según Farfán, la 'Monita retrechera', mandó a traer directamente desde Bogotá, en uno de sus aviones privados, 30 pavos congelados para la fiesta. En otro avión de la familia Sarria llegó Juan Carlos Gaviria. De acuerdo con la declaración de Luis Fernando Farfán, esa noche Gaviria y los Sarria tuvieron un fuerte altercado por unas cuentas pendientes que no habían sido canceladas al hermano del ex presidente Gaviria. Jesús Sarria le respondió que las cuentas habían sido pagadas y que no podía quejarse de la plata que se había ganado. Gaviria le respondió que él solo esperaba que cumplieran el compromiso que tenían y que ojalá no se fuera a echar para atrás. Farfán señaló que la discusión fue presenciada por unas 30 personas que estaban en el restaurante. Cuando Juan Carlos Gaviria conoció la noticia sobre la relación que le atribuía Farfán con los Sarria, expidió un comunicado en el cual afirmó que la compañía Inversiones Montoya & Cía., cuyos socios principales eran los esposos Sarria Montoya, le compraron cinco cabañas por un valor de 100 millones de pesos aproximadamente. Respecto al viaje en el avión privado de los Sarria y a la fiesta en San Andrés, Gaviria manifestó que esa información era totalmente falsa. Finalmente dijo que había conocido a Jesús Sarria en un evento social en el Valle del Cauca.
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