Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/07/08 00:00

¿Tienen razón los que temen que viene una aplanadora uribista?

El dirigente de Alas-Equipo Colombia, Luis Alfredo Ramos, le contesta a María Isabel Rueda.

Las mayorías son para tener el poder, no para cederlo. En eso no puede haber ningún tipo de consideraciones

M.I.R.: El periódico 'El Siglo' lo cita a usted diciendo: 'Hasta el momento existe la convicción en cada partido que formó parte de la campaña y que aseguró la reelección, de que el mandatario no los ha compensado como debió haberlo hecho'… ¿Así están de descontentos?

L.A.R.: Yo nunca he dado una declaración semejante.

M.I.R.: Pero insistentemente a usted lo mencionan como uno de los grandes descontentos con la integración del nuevo gabinete ministerial…

L.A.R.: No. El Presidente integró un buen equipo de trabajo. Me gustan mucho los nombramientos de Carlos Holguín, de Juan Manuel Santos, de Juan Lozano…

M.I.R.: ¿Por qué le gusta tanto el nombramiento de Carlos Holguín, si usted le hizo una disidencia al Partido Conservador?

L.A.R: Bueno, lo nuestro es más que una disidencia. Es un movimiento con personería jurídica aparte. Yo quería hacer una política distinta, más amplia que con un solo partido o un solo color. Soy una persona de origen conservador al frente de un movimiento donde cabe todo el mundo. Pero Holguín me parece un hombre serio y respetable.

M.I.R.: Póngase la mano en el corazón. Hay la sensación de que lo dejaron colgado de la brocha en su aspiración a ser el nuevo Ministro del Interior.¿ Si el Presidente se lo hubiera ofrecido, lo habría aceptado?

L.A.R.: Sí, lo habría aceptado. Pero los que estamos en la política vivimos la condición de que los que imponen las reglas de juego no somos nosotros, sino es el gobernante. Y esa fue la decisión del presidente Uribe.

M.I.R.: Sí. Pero en las reglas de juego de la política también es legítimo aspirar a que le den un reconocimiento por el apoyo que usted le brindó al Presidente, y después al candidato, y en el gabinete no se lo dieron…

L.A.R.: El Presidente sabe cuáles son los zapatos que le sirven.

M.I.R.: ¿Y los suyos como por qué no le iban a servir en el Ministerio del Interior?

L.A.R.: El Presidente tuvo que medir, supongo, los efectos que tendrá la ley de bancadas, los resultados electorales recientes, los retos del segundo período presidencial. Yo no soy un burócrata, y por eso no le pongo condiciones al Presidente.

M.I.R.: ¿Por qué, entonces, el insistente rumor de que tanto usted como otro ultrauribista, el doctor Óscar Iván Zuluaga, se sintieron un poco 'despistados', para no decir 'excluidos', del juego del gobierno?

L.A.R.: Quedaron más inconformes los medios, por lo menos en el caso mío, que yo.

M.I.R.: Tengo confirmado que la embajada en Venezuela sí se la ofrecieron, a pesar de que usted ha dicho insistentemente que no. ¿Por qué no la aceptó? ¿Por no abandonar su feudo político?

L.A.R.: La gente de mi movimiento me pidió que no me fuera del país.

M.I.R.: ¿O sea que puedo anunciar oficialmente que Luis Alfredo Ramos no va a la embajada en Venezuela y que no es una simple pataleta momentánea?

L.A.R.: Por supuesto que no.

M.I.R.: ¿Y esa decisión de no ausentarse del país tiene que ver con los pasos de animal grande de su rival en la política antioqueña, Fabio Valencia Cossio, en este momento un consentido del presidente Uribe?

L.A.R.: Hemos emulado siempre. Pero tenemos un Presidente que nos da garantías. (Risas).

M.I.R.: ¿Y lo de lanzarse a la Gobernación de Antioquia?

L.A.R.: Eso no es cierto. Yo no tengo aspiraciones regionales.

M.I.R.: Sino aspiraciones nacionales…

L.A.R.: Yo ya fui Alcalde de Medellín y gracias a Dios salí bien calificado. Todos queremos dar un paso más cuando estamos en la vida política y el paso en este momento es hacia adelante, sin dejar de lado un equipo joven que está trabajando por el país.

M.I.R.: ¿Pero cómo va a dar el siguiente paso? Usted quedó sin Congreso, sin ministerio, sin embajada…

L.A.R.: Como ciudadano, estoy haciendo muchas cosas. No quedo amarrado a una burocracia, no estoy en el exterior, lejos de mi situación política…

M.I.R.: ¿Y si el Presidente le ofrece la Cancillería?

L.A.R.: No me gusta presionar al Presidente y menos pedirle un puesto. Ni pido cosas ni me quejo por nada.

M.I.R.: Pero es indudable que se siente desilusionado de no haber sido el nuevo Ministro del Interior…

L.A.R.: Por ahora estoy contento de que haya ganado el Presidente, de que el país tenga una dirección cuatro años más, y de ahí en adelante vienen muchas cosas. No se me agota nada porque no hubiera estado en el gabinete.

M.I.R.: Está hablando en pasado, no se me acelere. Todavía faltan cuatro años...

L.A.R.: Entonces digamos que en el gabinete inicial. Que me parece bien conformado y al que le deseo toda la suerte. Yo estaré en esta vida pública, dentro o fuera del gabinete, pero siempre apoyando al presidente Uribe.

M.I.R.: Usted, que seguramente será parte del ramillete de precandidatos presidenciales dentro de cuatro años, ¿cómo ve la emulación entre Juan Manuel Santos y Germán Vargas? ¿No le está haciendo un poco de daño al uribismo?

L.A.R.: Es muy aburridor meterse en territorio ajeno y más en mi caso, porque no soy hombre de confrontación sino de conciliación. Me parece que a ellos lo que más les conviene es conciliar las cosas y no presentar públicos enfrentamientos.

M.I.R.: ¿O sea que la conciliación que trataron de hacer inicialmente y que fue presentada como una guerra clientelista, usted la considera absolutamente indispensable?

L.A.R.: Pues claro. Pero es que además el clientelismo lo hace el gobierno y no los parlamentarios.

M.I.R.: Eso no se lo va a creer nadie, pero bueno… Y entre los tres candidatos a Contralor, cual va a ser el de Alas-Equipo Colombia?

L.A.R.: Mi simpatía es por el doctor Turbay Quintero. Nos parece un hombre mesurado, cercano a la política del Presidente y un hombre conciliador. Sin descalificar a los otros dos, el doctor Turbay va a tener muchos más votos.

M.I.R.: Usted lo da por ganador…

L.A.R.: Y por muy amplio margen. Los tres nombres fueron dados por las Cortes y no por algún partido o movimiento. El doctor Turbay es mucho más cercano a los partidos y movimientos políticos y al Congreso. Eso le da una enorme ventaja.

M.I.R.: Derrotado el doctor Medellín, que es el candidato de Cambio Radical, entonces ¿qué sucederá con el resto del acuerdo inicial para la repartición de las mesas directivas del Congreso?

L.A.R.: A mí me gusta ese acuerdo inicial que se hizo. La U en la presidencia del Senado; el Partido Conservador, en la de la Cámara, y los próximos años las rotaciones. A Alas- Equipo Colombia nos tocaría el cuarto año en la presidencia del Senado.

M.I.R.: ¿El uribismo también va tras el cargo de Registrador?

L.A.R.: Para eso faltan muchas cosas. La elección de los magistrados del Consejo Nacional Electoral, por ejemplo. Pero ojalá se dé un acuerdo.

M.I.R.: ¿No es mejor que el Registrador sea del partido contrario al del gobierno?

L.A.R.: Cuando uno tiene las mayorías, tiene que escoger a la gente de uno. Ahí no debe hacer ningún tipo de consideraciones. Las mayorías son para tener el poder, no para cederlo.

M.I.R.: A usted no le da pena reconocerlo públicamente…

L.A.R.: Para nada. Las mayorías son para apoyar al Presidente, y a su vez para tener mayorías en las mesas directivas, en las comisiones, para elegir a los candidatos que más les convengan a esas mayorías y que estén de acuerdo con las propuestas del gobierno. Así de franco.

M.I.R.: ¿Para elegir Contralor, Registrador y hasta magistrados de las Cortes?

L.A.R.: Por supuesto. Nos pondremos de acuerdo para elegir también a los magistrados de las Cortes, así como nos pusimos de acuerdo para elegir al doctor Nilson Pinilla en la Corte Constitucional.

M.I.R.:¿ A qué puede entonces aspirar la oposición en los próximos cuatro años?

L.A.R.: A lo que aspira en todos los países del mundo: a ejercer el control político.

M.I.R.: ¿Pero el control no se ejerce a través de cargos como la Contraloría, la Procuraduría, la Registraduría?

L.A.R.: No. El control político se ejerce a través del Congreso, de los consejos y asambleas, y a través de los debates por los medios de comunicación y frente a la opinión pública.

M.I.R.: ¿O sea que tienen razón en estar aterrados los que creen que el uribismo será una verdadera aplanadora política?

L.A.R.: No pueden aterrarse: el uribismo tiene las mayorías, y como tal, intentará elegir a cualquier candidato.

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