Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/30/2007 12:00:00 AM

“Toda la sociedad tiene que movilizarse contra la mafia”

Antes de irse del país, Sandro Calvani habló con SEMANA sobre el tema que más conoce: la lucha contra las drogas y el crimen organizado.

Durante tres años Sandro Calvani dirigió en Colombia la Oficinas de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, hasta la semana pasada. Calvani conoce como pocos el tema del crimen en el mundo. Estas son algunas de sus reflexiones sobre el tema.

SEMANA: ¿Qué hará en su nuevo cargo en Turín?
SANDRO CALVANI: Voy a dirigir un organismo que se encarga de nuevos crímenes internacionales, para los cuales no existe una convención ni un tratado. Por ejemplo: crimen ambiental, robo de identidad y piratería marítima.

SEMANA: ¿Esos crímenes del futuro?
S.C.: Son actividades que se empiezan a ver en áreas del mundo donde hay gran territorio, con baja densidad de población, con poca presencia del Estado y poderes locales sin control nacional.

SEMANA: ¿Pueden las actuales mafias migrar hacia allí?
S.C.: Mafia significa solidaridad, ayuda recíproca, autodefensa. La mafia siempre se adapta a las condiciones del mercado. Se ha visto por ejemplo cómo la mafia colombiana entró a Albania a vender cocaína. Después se dedicaron a comercializar heroína y ahora están traficando personas de Pakistán y Afganistán.

SEMANA: ¿Todas las mafias surgen por debilidad del Estado?
S.C.: Normalmente es así. En el caso de Italia, la mafia logró infiltrarse en el Estado. Entonces no era ausencia del Estado, sino exceso de presencia de un Estado corrupto. Por eso en Italia se investigaron dos terceras partes del Parlamento a finales de los 80.

SEMANA: ¿Cómo se llegó a esta investigación?
S.C.: Todo empezó con un parlamentario que fue encontrado en el baño, con dinero en los calzoncillos. Después se investigaron cuatro; después, 80, y luego fue toda una bola de nieve.

SEMANA: Pero la mafia sigue viva en Italia...
S.C.: La mafia persiste como grupo criminal, pero no su poder. Antes la mafia decidía los alcaldes, los presidentes de provincia, el jefe de la Policía, el director de la escuela, el cura.

SEMANA: ¿Se negoció con la mafia en Italia?
S.C.: Hubo un sometimiento con negociación. Algunos colaboradores de la justicia que eran de la mafia, que habían matado a mucha gente, y aceptaron contar toda la verdad, lograron descuentos muy importantes en su pena. En un proceso de transformación y de legalización de un Estado se necesita siempre un proceso de negociación.

SEMANA: ¿Cómo actuó la justicia?
S.C.: Por muchos años la justicia había puesto a los chicos malos en la cárcel. Pero rápidamente estos eran reemplazados por otros chicos malos, más listos y más jóvenes. Hasta cuando la sociedad civil, después de la matanza de los jueces Falcone y Pauselino, dijo la sociedad: basta. Hubo marchas, se vincularon las universidades, la Iglesia. Todo el mundo. Eso es exactamente lo que falta en Colombia.

SEMANA: ¿Cómo fue su experiencia en Tailandia?
S.C.: La zona crítica, conocida como el triángulo de oro era el norte de Tailandia, el norte de Myanmar, el sur de China y Laos. Allí había 300.000 hectáreas y un grupo armado de más de 50.000 personas. Sin embargo, se logró erradicar los cultivos ilícitos. En el caso de Tailandia, haciéndolo provincia por provincia. Allí hay una monarquía, y el rey lo tomó como una política de Estado prioritaria.

SEMANA: ¿Qué significó eso?
S.C.: Que toda la sociedad se movilizó. En todos los restaurantes y hoteles de Bangok en los años 90, te recibían con un coctel y te decían: esto está hecho con productos que han eliminado el opio y la heroína. Aquí la gente todavía piensa que el narcotráfico es un asunto del Presidente o de la Policía.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.